Formación adicional en una licenciatura

Lunes 15 de Septiembre de 2008

Según el último boletín estadístico de la UNR, entre las facultades con mayores porcentajes de abandono están Humanidades e Ingeniería. Para el investigador Claudio López, ello obedece a distintas razones: "En Humanidades muchos se anotan para adquirir una formación complementaria. No por nada es la facultad donde más ingresantes ya tienen otro título previo. Hay personas que quieren saber más de historia o filosofía y, como no hay estructurado otro sistema de cursado o carreras cortas, se inscribe en una licenciatura para hacer tres o cuatro materias, sin la intención de irse con un título".

Pero la realidad de esas personas que sin querer engrosan las listas de desertores difiere de quienes no pueden seguir estudiando en Ingeniería. "Ahí tenemos carreras extensísimas, muy complejas y directamente incompatibles con un trabajo de 8 horas. En un momento los alumnos empiezan a estirarlas y no todos pueden seguir hasta recibirse", razonó López.

Por otra parte, en cuanto a la baja tasa de abandono en Medicina, López la vinculó con "un cambio curricular que facilitó el cursado de los alumnos".

No es un fracaso. "De todas maneras —añadió el docente— la deserción universitaria no debe tomarse como una cuestión de ineficiencia, como a veces es presentada, porque en términos absolutos no se trata de una cifra alta y no representa un fracaso para la universidad. ¿Acaso es un éxito para la universidad que alguien se reciba sólo porque siguió un mandato familiar que lo obligaba a estudiar?".

No obstante, el docente aclaró que la UNR trabaja para que la deserción no crezca fomentando programas de contención. De hecho, la tasa de no reinscriptos representaba un 27 por ciento del total del alumnado hace 15 años y actualmente ronda el 20 por ciento. Asimismo, en 1992 egresaba un 3,6 por ciento del total de estudiantes y ahora algo más del 5 por ciento.