La ciudad

Floriani: "No es sustentable una sociedad con tanta inequidad y desequilibrio"

El rector de la UNR participa en Córdoba de la III Conferencia Regional de Educación Superior (Cres), dijo que la gratuidad e ingreso libre no bastan para acercar a todos a la educación superior.

Martes 12 de Junio de 2018

Desde el lunes y hasta el viernes, estudiantes y académicos de las universidades de América latina y el Caribe se dan cita en Córdoba para participar de la III Conferencia Regional de Educación Superior (Cres). También para celebrar el centenario de la Reforma del 18.
Desde la Docta, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) Héctor Floriani destacó como uno de los desafíos pendientes acercar a los sectores más postergados de la sociedad que hoy no acceden a la educación superior. Y aseguró que la gratuidad y el ingreso libre no bastan para cumplir ese objetivo.
En diálogo con La Capital, Floriani también opinó sobre los silbidos que recibió el ministro de Educación nacional, Alejandro Finocchiaro, en la inauguración del encuentro. "Yo creo que el abucheo tiene que ver con una diferencia legitima de un sector, porque creo que había agrupaciones estudiantiles. Pero sin dudas hay un alto componente de confrontación política en ese abucheo", apuntó Floriani. Y aseguró que "hasta ahora no ha habido recortes en el presupuesto" de la UNR.
-¿Cómo encuentra este centenario de la Reforma a la universidad argentina

- El centenario nos encuentra muy distantes de aquella situación. Pensar que en 1918 nuestro país tenía sólo cuatro universidades públicas, no existía la universidad no estatal. La más reciente tenía cuatro años y pocos miles de alumnos. Hoy tenemos cerca de un millón y medio, y un mundo de 60 universidades de gestión pública y una cifra muy parecida de gestión privada, dentro de lo cual el 80 por ciento de la matrícula es del sector público. En términos de penetración del derecho a la educación superior en la sociedad estamos mucho más avanzados. Pero obviamente que no estamos satisfechos, hay que hacer mucho más. Siempre digo que la gratuidad y el ingreso directo y libre no es condición suficiente para que ciertos sectores de la sociedad tengan la posibilidad de llegar a la educación superior.

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- ¿Cómo está en este marco la UNR?

- Estoy tratando de hacer más cosas activas para promover esto. Soy crítico de esta tendencia que tenemos a veces los universitarios en pensar que esas dos características (ingreso libre y la gratuidad) son ya una garantía. Creo que hacen falta políticas más activas para generar ese acercamiento de sectores más alejados. Y en eso tenemos poco. Tenemos un programa de becas muy intenso, pero la mayoría de las becas no llegan a esos sectores siquiera. Hay que hacer algo más todavía.

- Ese podría ser uno de los "dolores que quedan" de los que hablaba el Manifiesto Liminar de 1918...

- Sin duda. Bueno, yo comparto plenamente lo que acá se dijo en casi todos los discursos del acto de apertura: somos parte de un continente que tiene una tasa de inequidad muy alta. Los especialistas dicen que somos el continente con mayor inequidad y desequilibrio social. La universidad es una herramienta de progreso social y de promoción del progreso individual o sectorial. Creo que un sueño legítimo es reducir esas brechas, achicar las diferencias. Yo creo que la sustentabilidad de un proyecto compartido y colectivo requiere que nos ocupemos centralmente de reducir los desniveles. No es sustentable en el largo plazo una sociedad con tanto y creciente inequidad y desequilibrio.

-¿Cómo se debe resignificar este centenario de la Reforma?

- Está bien que celebremos el centenario, pero para mí lo más importante de esto es encontrar un estímulo en esa experiencia para mejorarnos nosotros. Creo que el aporte de la Reforma ha sido democratizar y modernizar la educación superior en la Argentina. Esto significó abrirla a nuevas ideas, demoler cierto encierro vinculado al peso de cierta tradición clerical y abrirla a las nuevas clases sociales. Había claramente un sector de la sociedad que estaba aspirando a crecer en la escala social. Una clase media baja hija, en gran medida, de los sectores inmigrantes, que produjo modernización y apertura. Yo creo que eso hoy se traduce en algo parecido. Tenemos que ser más inteligentes, creativos e incluso asumiendo el costo de romper con ciertos tabúes y la inercia de ciertas convicciones. Las convicciones de hace cien o cincuenta años no tienen por qué ser las mismas. Tenemos que mejorar muchísimo nuestra capacidad de escuchar, sentir lo que pasa en nuestro medio en un sentido amplio. Sin duda en términos de inequidad, eso es central. Pero también en términos de evolución tecnológica, de transformación del trabajo. Cada vez se impone más defender al trabajador, pero no al trabajo como lo conocemos, porque la evolución tecnológica nunca se ha detenido.

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- Y en esto de escuchar, ¿cómo debe escuchar el gobierno nacional los abucheos al ministro de Educación en el acto de apertura?

- El ministro (Alejandro Finocchiaro) debe saber, creo que lo sabe, que tiene una oposición significativa en el sistema universitario. Lo que vimos no quiero sobredimensionarlo, porque hay algo del folclore universitario que incluso a mí, que soy bastante formal, me tiene acostumbrado. Igual prefiero otras cosas, creo que el disenso se debe manifestar de otras maneras. Pero bueno, cada uno es responsable de sus actos y no hubo ninguna agresión física ni nada que se le parezca, sólo sonora. En el encuentro anterior (Cartagena de Indias 2008) cuando entró el presidente de Colombia fue abucheado y él decidió invitar a uno de esos estudiantes a que polemizara con él delante de la platea.

- Igual ha habido expresiones de los gremios docentes alertando por la situación presupuestaria...

- Obviamente vamos a ver qué pasa con el próximo presupuesto, espero que nada demasiado dramático. El país está con un problema de financiamiento y de déficit. Esto no lo podemos negar ¿Dónde se recorta? Yo espero que en la universidad no. Ahora, no querría estar en el lugar del que tiene que decidir dónde se recorta ese punto y medio, que parece poco pero es un montón de plata. Eso hacia adelante, pero hasta ahora no ha habido recortes en el presupuesto, por lo menos en los grandes rubros. Nosotros tenemos un presupuesto para este año que es significativamente más que la inflación y mejor que el del año anterior. Ha habido sí un atraso en la inversión e infraestructura universitaria. Ahí estamos sintiendo las limitaciones. Pero en relación a los recursos humanos y los gastos de funcionamiento no ha habido ningún recorte. Y espero que no lo haya. Ahora hay una sensibilidad por el atraso y la irresolución de las paritarias docentes. No nos olvidemos que otro gremio, el no docente, cerró hace muchísimo tiempo. Entonces también hay un modo de plantear la lucha por los distintos gremios en relación a este tema (el salarial), y yo diría que algunos encuentran una solución y otros no. Ahí es donde se mezcla una lectura política de la situación. Yo creo que el abucheo (al ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro) tiene que ver con una diferencia legitima de un sector, porque creo que había agrupaciones estudiantiles. Pero sin dudas hay un alto componente de confrontación política en ese abucheo.

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