La ciudad

Fisgón demorado en la policía por filmar a las mozas en un bar

Ocurrió en un bar de 27 de febrero al 1000. Era un cliente frecuente que ahora le aplicaron una restricción de acercamiento al local

Jueves 19 de Octubre de 2017

Un cliente frecuente de un bar ubicado en el macrocentro de la ciudad fue denunciado por sus dueños ante la policía tras descubrir que filmaba a las mozas con una cámara colocada en su mochila. Al hombre, de unos 26 años, que acudía todos los días a la confitería de la esquina de 27 de Febrero al 1000, le secuestraron tres tarjetas de memoria con fotos y videos con material desde hace tres años en el que incluso aparecía masturbándose en el baño del local. La Justicia le aplicó una restricción de acercamiento al espacio comercial.

En diálogo con La Capital, Yanina, una de las encargadas del bar admitió que la situación vivida "fue muy incómoda y sorpresiva. Se trataba de un cliente fijo, permanente que desde que abrimos el local venía todos los días".

Según Yanina, "nunca había mostrado el menor indicio de tener una conducta tan rara. Al contrario, era muy respetuoso, siempre se sentaba en el mismo lugar y pedía lo mismo".

Inicialmente se dijo que el detenido trabajaba en la panadería. Pero Pedro, el dueño del local, confirmó que el denunciado era un cliente de unos 26 años, que acudía con frecuencia al bar pero mantenía actitudes extrañas.

Por ejemplo, pedía cafés que en muchas ocasiones no se terminaba tomando, ilustró. Siempre llevaba una mochila que dejaba en el piso, cerca de su silla.

Esa particularidad cobró sentido cuando una de las mozas se dio cuenta de que las filmaba cuando concurría al bar. Y que la cámara estaba camuflada en la mochila.

Yanina contó además que un vecino de la zona, que trabaja en una pinturería cercana, había advertido que una persona se quedaba mucho tiempo en un auto en la puerta del bar y a veces daba varias vueltas.

Le tomaron el dominio del vehículo y terminó coincidiendo con el cliente que asistía con frecuencia al bar a tomar su café diario, con perfil bajo, muchas veces sin degustarlo.

Avisaron a la policía que ayer lo revisó y encontró la cámara en la mochila.

Fotos incriminatorias

Además le secuestraron tres tarjetas de memoria con fotos y videos de las mozas e incluso de él mismo masturbándose en el baño del bar.

Una de las mozas confesó que la situación le había generado mucho miedo y lo conversó con sus patrones.

De inmediato, se dio aviso a la Unidad Fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación, que derivó la investigación y las actuaciones a la Justicia de Faltas provincial por tratarse de un delito de menor calificación penal.

Yanina confió que los agentes policiales y judiciales que llegaron hasta el bar le aseguraron que en adelante el cliente fisgón no podrá ingresar más al bar donde acudía todos los días desde hace tres años y se sentaba en la misma mesa.

"Nos dijeron que le aplicaron una restricción de acercamiento y eso nos dejó tranquilos. No hubiera sido agradable para nosotros tener que controlar que no entre y aplicar el derecho de admisión", agregó.

Esa restricción llevó tranquilidad a las mozas que habían sido filmadas por el joven y que temían alguna situación de acoso.

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