La ciudad

Fiscalía solicitó penas de al menos un año para policías acusados de ocultar pruebas

Ayer arrancó el juicio a la madre del joven que manejaba un auto en un trágico siniestro vial, y a quien era jefe de la comisaría 14ª

Miércoles 22 de Agosto de 2018

Los nombres de Ema y Faku, dos adolescentes que hace cuatro años y medio murieron en un siniestro de tránsito en la zona oeste, otra vez son motivo de trámites judiciales. En 2015, Federico Gómez, quien manejaba el auto en el que iban las víctimas, fue condenado a tres años de prisión condicional, y a 10 de inhabilitación para conducir por el delito de homicidio culposo. Ayer, quien comenzó a ser juzgada es la mamá de Federico, Diana Sonia Gómez, que era policía y está acusada de apoderarse de elementos de la escena del crimen y entorpecer la investigación. También está en el banquillo, acusado por delitos similares, Fabián Fantín, que era el jefe de la comisaría 14ª, con jurisdicción en el lugar donde ocurrió el hecho. La Fiscalía solicitó para ellos penas de un año y medio, y un año, respectivamente, mientras que la querella pidió penas un poco mayores y las defensas plantearon absoluciones.

El juicio oral y público se inició ayer, a las 8.30, en la sala 10 del Centro de Justicia Penal, en medio de un fuerte operativo policial. Se prevé que el Tribunal presidido por la jueza Irma Bilotta e integrado por los jueces Gustavo Pérez de Urrechu e Ismael Manfrín, resuelva la semana próxima la causa sobre Emiliano Cáceres y Facundo Aguirre.

Nuevo juicio

Ayer comenzó otro juicio en torno al mismo hecho. La policía Diana Sonia Gómez, de 51 años y mamá de Federico, fue acusada por el fiscal Aníbal Vescovo de los delitos de abuso de autoridad, omisión de actos de oficio y violación de medios de prueba. Por esos delitos solicitó la pena de un año y seis meses de prisión condicional, inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo, una multa de 1.500 pesos y las costas del proceso.

Para Vescovo, el día del hecho la mujer, "haciendo uso de su cargo" y "violando el límite perimetral (de la escena) sin autorización", se acercó al auto siniestrado y sacó de su interior dos botellas de cerveza, una mochila y unos lentes de sol que pertenecían a Emiliano, y un celular y una zapatilla que eran de Facundo. "Con su obrar impidió que esos elementos fueran prueba de la investigación".

De acuerdo con la acusación, días después Gómez entregó algunos de esos elementos a una amiga de su hijo y llevó los restantes a la comisaría 14ª, desde donde se comunicaron con la familia de las víctimas para entregárselos.

Fabián Fantín, que era el jefe de esa seccional, ayer fue acusado por los delitos de omisión de actos de oficio y violación de medios de prueba y se solicitó la pena de un año de prisión condicional, inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo, una multa de 2.500 pesos y las costas del proceso.

Puntualmente se lo acusa de haber entregado a Gómez las pertenencias de las víctimas sin orden de la Fiscalía. La querella, a cargo de los abogados Ignacio Carbone y Renzo, pidieron penas más altas: de dos años y medio para Gómez y de un año y medio para Fantín. En su relato sobre el día del hecho detallaron que Gómez "fue una de las primeras en llegar a la escena, a escasos minutos de ocurrido (el siniestro), luego de recibir un llamado de su hijo".

Los letrados remarcaron que Gómez llegó "vestida de civil pese a ser policía" y que cuando llegó "se desentendió de su hijo y comenzó a alterar la escena del hecho", "desechando algunos elementos y apoderándose se otros".

Lo llamativo es que los querellantes abrieron su exposición cuestionando que Gómez no se había "comportado como madre", cuando los delitos que se le reprochan tienen que ver con su calidad de policía (cumplía servicios en la Brigada de Homicidios). Ese fue uno de los reproches que les realizó el abogado Jorge Bedouret, defensor de Gómez.

Bedouret, que pidió la absolución, remarcó que Gómez llegó al lugar del choque por el llamado de su hijo, que estaba de franco de servicio por lo que no le correspondía usar uniforme, que no era su responsabilidad proteger el cordón perimetral del siniestro y que los elementos que se llevó del auto de su hijo fueron los que le entregaron en la comisaría 14ª. "No eran elementos de prueba, se los dieron por error con los efectos personales de su hijo".

Por su parte, Patricia Guzmán, defensora de Fantín, sostuvo que no hay ninguna conducta por la que se le pueda atribuir una responsabilidad penal al subcomisario y también pidió la absolución.

El propio Fantín pidió la palabra, explicó todas a acciones que realizó el día del hecho y aseguró que cuando Gómez devolvió en la seccional los efectos personales de las víctimas que le habían entregado por error, él ordenó devolverlos a los familiares de Ema y Faku.

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