La ciudad

Finalmente serán 1.444 los socios que definirán el futuro del Club Italiano

Ayer terminó el reempadronamiento de quienes elegirán la nueva conducción; todo, en medio de denuncias de lobbys inmobiliarios.

Jueves 19 de Septiembre de 2019

Un total de 1.444 socios, si es que no se impugna a ninguno, tendrán en sus manos la responsabilidad de elegir a las nuevas autoridades y definir qué futuro le depara al Club Italiano (Buenos Aires 1252), que por estas horas atraviesa un proceso de normalización que viene precedido de denuncias cruzadas y sospechas de lobbys inmobiliarios con aceitados contactos políticos.

El delegado normalizador del club, Pablo Pérez, confirmó a La Capital que ayer culminó el proceso de reempadronamiento de socios y explicó que en un plazo de cinco días se estará publicando el padrón definitivo.

Hasta que venza ese plazo, se deberá analizar si no hay ninguna impugnación sobre algunas de las personas que se asociaron, que en los últimos dos días llegaron a más de 400 por jornada y plasmaron largas colas.

Pérez fue designado delegado normalizador por la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia, y es quien viene monitoreando el proceso que desembocará en una asamblea a mediados del mes próximo donde los socios deberán elegir las nuevas autoridades del club.

Según detalló el normalizador, el proceso comenzó porque "quienes administraban el club iniciaron un expediente ya que no tenían libros de actas ni había una presentación periódica de balances".

"Esto suele suceder en muchos clubes porque se pierde el libro de actas, entonces se solicita un proceso de normalización", detalló Pérez.

Claro que el caso del Club Italiano está atravesado por ribetes algo más polémicos, ya que dos sectores de la colectividad están enfrentados por denuncias cruzadas y fuertes cuestionamientos.

Mientras unos aseguran que detrás de todo este proceso subyace la intención de llevar el club al quebranto, vender el inmueble y erigir allí un edificio, plan que contaría con el apoyo de al menos dos concejales y un diputado provincial con aceitados contactos con un sindicato, el otro sector lo niega.

Así, aseguran que los problemas financieros y la ausencia de balances fueron resultado de una "administración doméstica, pero limpia y transparente". Y remarcan que "un grupo de jóvenes quiso empezar a levantar el club y por eso presentó el expediente para que se inicie su normalización".

Algo es seguro, el lote de 25 metros de frente por 70 metros de fondo sobre el que se erige la centenaria casona donde está ubicado el club, tiene una valuación millonaria.

El inmueble, que supo ser la residencia del doctor Clemente Alvarez, está catalogado como de valor patrimonial, lo que impide hacerle modificaciones. Y allí es donde las acusaciones vuelven a tomar temperatura. Unos remarcan que "lo están dejando caer para poder eludir esa preservación y avanzar con la demolición y el proyecto inmobiliario". Otros lo niegan de plano. "El proceso de normalización se pidió para levantar el club y que vuelva a tener vida social", remarcan.

Lo que viene

Lo concreto es que la normalización derivó en un reempadronamiento de socios que duró un mes y culminó ayer con 1.444 personas asociadas.

"Lo que se debe hacer ahora es evaluar cada uno para ver si hay impugnaciones", detalló Pérez. Entre una de las causas que puede llevar a impugnar a un nuevo socio es que tenga menos de 18 años. "En ese caso puede ser socio adherente, pero no va a poder participar de la asamblea donde se elegirán autoridades", indicó el normalizador.

Así, dentro de cinco días se publicará el padrón definitivo y luego se convocará a asamblea. La publicación de la convocatoria llegará 20 días antes de la misma, al tiempo que 10 días antes deberán presentarse las listas de candidatos a integrar la comisión directiva.

En ese momento se abrirá un plazo de 48 horas para presentación de impugnaciones y luego se oficializarán las listas.

El final del camino será en la asamblea, prevista para mediados de octubre, en la que los dos sectores en pugna se verán las caras y tendrán en sus manos definir cual será el futuro del Club Italiano.

Por ahora, la colectividad atraviesa momentos de tensión con fuertes cruces de ambas partes y la aparición de figuras políticas con estrechos contactos con empresas constructoras.

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