La ciudad

Finalmente irá a juicio el abogado que atropelló y mató a un nene en 2011

En abril de ese año quiso poner su auto a resguardo del granizo, aceleró y terminó atropellando al niño, que estaba con su familia en Callao y Güemes.

Jueves 07 de Junio de 2018

Finalmente, el abogado que hace siete años subió su auto a la vereda en Callao y Güemes y atropelló a un niño causándole la muerte, deberá afrontar un juicio penal. Así lo resolvió ayer el juez de Cámara Gustavo Salvador, quien revocó la absolución por prescripción de la causa dictada en marzo pasado. La fiscalía pidió que se concrete el proceso en forma urgente.

José Francisco Pais tenía tres años y el 3 de abril de 2011 estaba junto a sus padres y otras personas en la parada del colectivo 110 de Callao y Güemes. Era una tarde lluviosa y, además, había comenzado a caer granizo. Leandro Guillermo Monclus venía con su Renault Clio 2 por Güemes, cuando frenó en el semáforo y puso la marcha atrás.

Su idea era poner su auto a resguardo del granizo y su estrategia fue ubicarlo debajo del toldo de un negocio ubicado en la ochava sudeste de esa esquina. Pero debajo de ese toldo había un grupo de personas esperando el colectivo. Monclus no lo vio y aceleró el vehículo a una velocidad que no permitió que todos llegaran a correrse para evitar el impacto.

Como resultado de la maniobra, José, que estaba con su mamá, su papá y sus hermanos, fue atropellado. Lo trasladaron al Hospital Centenario, pero murió unas horas después.

Siete años después de aquella trágica tarde, el juez Salvador dispuso ayer que el caso llegue a juicio. En marzo pasado, la defensa de Monclus había pedido la absolución por prescripción de la causa y el juez de primera instancia Rodolfo Zvala había habilitado el pedido.

La causa se tramitó en el viejo sistema penal. Pasó dos juzgados correccionales y uno de instrucción hasta que el juez Carlos Leiva terminara procesando a Monclus por homicidio culposo. La defensa de Monclus pidió varias veces la posibilidad de que su representado fuera beneficiado con una probation, pero eso siempre le fue denegado.

La discusión sobre la prescripción difiere en función de las fechas en las que se llamó al acusado a prestar declaración indagatoria: para la Fiscalía fue en 2013 y para la defensa en 2012.

Los argumentos

Frente al juez de Cámara, los defensores del abogado —Aldo Bilbao Benítez y Jorge Funes— consideraron que en el caso se vulneró el derecho de Monclus a ser juzgado en un plazo razonable, dando cuenta de que la fecha del hecho data de 2011, y resaltando que su asistido siempre estuvo a derecho, colaborando con el proceso.

Además advirtieron que "a casi ocho años del inicio de la causa penal, el hecho de que su defendido siga sometido a proceso resulta exagerado además de inconstitucional".

La fiscal de cámara María Eugenia Iribarren expuso que la dilación en la tramitación de la causa "no podía ser atribuida a la Fiscalía", que impulsó "continuamente" el proceso y sí en cambio a la defensa del imputado.

Como ejemplo, dio cuenta de una serie de planteos defensivos que, a su criterio, dilataron la marcha de la causa. Por ejemplo, tres pedidos de suspensión de juicio a prueba, retiro del expediente por seis meses y el rechazo de cédula de notificación para realizar audiencia de visu del imputado.

En base a ello, consideró que no se encuentra prescripta la acción penal, ya que el máximo de la pena de prisión prevista para el delito endilgado recién se cumpliría el próximo 23 de octubre y solicitó que "se urja el trámite de la causa para que se dicte resolución, para evitar la prescripción de la acción penal".

Después de escuchar esos argumentos, el magistrado decidió revocar la resolución impugnada por la que se dispuso el sobreseimiento de Monclus por prescripción de la acción penal y ordenó la prosecución del trámite.

La resolución del magistrado finaliza con una cita de la Corte Suprema para recordar "la responsabilidad funcional de comprometer todos sus esfuerzos para proporcionar una respuesta institucional en un plazo razonable, tanto para quien espera desde el dolor provocado por la pérdida de sus seres queridos el veredicto de la Justicia como para quien se encuentra inicialmente comprometido en su responsabilidad y espera la certidumbre de una decisión definitiva".

Un juez de Cámara

revocó la absolución por prescripción de la causa que se la había dictado al conductor en marzo

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