Lunes 10 de Octubre de 2022
"Teniendo en cuenta los pocos casos de Covid en la ciudad y la provincia y habiendo superado las etapas críticas, desde hoy suspendemos las reuniones habituales sobre coronavirus", dijo el terapista Carlos Lovesio a todos los médicos y agentes de salud que participaban del encuentro por zoom. De esa manera, los integrantes del Sanatorio Parque _que presentaban primero en forma diaria y en los últimos meses en forma semanal los reportes de cada una de sus áreas sobre los contagios, internaciones y otros detalles vinculados al Covid_ se despidieron de una etapa a la que no dudaron en calificar como "tremendamente difícil".
El anuncio se sumó a otro hito: el cierre definitivo del Centro E, el espacio que Grupo Oroño creó en tiempo récord en mayo del 2020 cuando la pandemia acechaba con todas sus fuerzas. Allí se atendieron 132.430 personas.
Fue el único lugar del país (del sector privado de la salud) especialmente armado desde cero para pacientes Covid. Incluso abrió sus puertas antes que el Hospital Modular de Granadero Baigorria, también creado para el mismo fin en la salud pública.
Con esa última reunión y las persianas ya bajas en el Centro E se dio por concluida una etapa de más de dos años, aunque la vigilancia y las atenciones de los eventuales contagiados continúan en otro formato (en el CER).
El silencio que recorrió la sala de directorio, donde se encontraba parte del plantel que participaba de esa reunión, perduró algunos minutos.
Lovesio, junto a Roberto L. Villavicencio, director de Grupo Oroño; Carolina Subirá, infectóloga a cargo de Seguridad del Paciente y Gustavo Ruiz, jefe del Centro de Emergencias y Trauma Rosario CER del Sanatorio Parque, hablaron con La Capital apenas finalizó el último zoom sobre Covid.
Los reportes y análisis de la situación que habían brindado minutos antes cada uno de los participantes del encuentro virtual no dejaron dudas: los números son altamente favorables. Hace más de un mes que casi no se registran contagiados de coronavirus y mucho menos pacientes graves.
La semana pasada quedaba una sola persona internada, que dio positivo, con un cuadro complicado. Pero, tal como explicó Lovesio, el paciente es un hombre con numerosas comorbilidades _ que además tiene Covid_ pero no fue esa la enfermedad que lo llevó a cuidados críticos sino su situación general. "De a poco volvemos a la normalidad anterior", señaló el terapista.
El pasado reciente
Lovesio hizo un repaso de los momentos más duros de la pandemia y dio cuenta de lo complejo que fue para el sistema enfrentar esa crisis sanitaria que solo en Rosario provocó 280 mil contagios confirmados por testeo y 4.200 muertos.
"Me remonto a principios de 2020. El 30 de enero la OMS declara a la epidemia como emergencia de salud pública, de importancia internacional. El 11 de marzo la reconoce como pandemia. Por entonces ya había 4.219 fallecidos y 118 mil casos en 114 países. En realidad en diciembre de 2019 había arrancado el problema pero limitado a China".
Luego vino el aumento de infecciones en Europa aunque Latinoamérica aun se mantenía al margen. El 2 de marzo de 2020 se confirma el primer caso en la Argentina y el 23 de marzo el primero en el Sanatorio Parque de Rosario. "Ya advertíamos que las cosas tampoco venían fáciles para nuestra ciudad", dijo Lovesio.
Al observar la rapidez de la transmisión del virus y el grado de afectación en algunos pacientes, en ese centro médico, como en los otros de la ciudad (públicos y privados), empezaron a funcionar protocolos para aislar a los sospechosos y proteger al personal de salud.
"Nosotros rápidamente armamos un comité de emergencia y consideramos que había que hacer hincapié en varios aspectos centrales: la estructura edilicia, el equipamiento, el personal, las provisiones y la comunicación", agregó el médico.
En tiempo récord
El Parque se reestructuró con áreas específicas Covid pero "al darnos cuenta que nos iba a superar la situación se tomó la decisión, en un período muy corto, de desarrollar el Centro E, exclusivo para estos pacientes".
En menos de un mes el centro epidemiológico, con ingreso por calle Córdoba (a la vuelta del Sanatorio Parque) estaba listo. Se crearon allí 24 puestos de atención, 4 consultorios, áreas de tomas de muestra y "se advirtió que era de suma utilidad hacerlo de esta manera", señaló Lovesio. Fue clave el trabajo de los arquitectos y del personal especializado en edificación sanitaria.
Para los pacientes críticos, que se sumaban día a día, se amplió notablemente la capacidad de camas en sala general y en terapia intensiva. "Todos los institutos del grupo sumaron camas, llegamos a tener 48 para enfermos graves y 68 para pacientes no críticos. Casi 120 camas destinadas en forma exclusiva a pacientes Covid".
Además se incrementó el número de enfermeros, médicos, kinesiólogos y se consiguió "todo el equipamiento necesario".
En la tercera ola, durante el último verano, se llegó a días de un 70 % de positividad, aunque en esa etapa los pacientes eran casi todos ambulatorios, a diferencia de la primera y segunda ola donde el número de enfermos graves y muertos fue alarmante. "En los dos primeros picos, especialmente durante la primera ola, el virus no distinguía edades ni a personas con o sin comorbilidades, porque hemos tenido intubados a hombres y mujeres jóvenes sin enfermedades previas, era un panorama estremecedor", señaló el encargado del área de terapia intensiva.
"Hubo días y días con la terapia repleta y con todos los pacientes en asistencia mecánica respiratoria, algo nunca visto. Llegamos a hacer dos o tres traqueotomías diarias, cuando normalmente se hacen una o dos en un mes", agregó Lovesio.
"Este fue uno de los efectores más importantes de la región en la atención Covid. Recibimos gente no solo de Rosario sino de provincias cercanas también".
"Aprendimos mucho, fue muy duro pero nos dejó enseñanzas", comentó el experto, que está llevando cuatro trabajos sobre la experiencia Covid en el Sanatorio Parque al Congreso Mundial de Terapia Intensiva que se realiza en París en los próximos días.
De la oscuridad a la esperanza
Villavicencio mencionó que en Rosario el trabajo de los efectores privados en la pandemia fue "muy interesante, porque trabajamos a la par de la salud pública y de manera coordinada, algo que no ocurrió del mismo modo en otros lugares del país".
Junto a Lovesio destacaron la labor realizada por todo el equipo: mucamas, enfermeros, administrativos, encargados de los traslados, bioquímicos, kinesiólogos y todo el cuerpo médico.
"Tuvimos dos momentos que quiero destacar _agregó el director_: cuando no estábamos vacunados y cuando llegaron las vacunas. El temor inicial fue terrible. Esos meses en los que se atendía al paciente vestidos como astronautas. Y luego, pasado diciembre de 2020, cuando se inicia la campaña de vacunación las cosas cambiaron y eso impactó en forma beneficiosa a la asistencia y desde ya a la población".
Tanto Gustavo Ruiz como Carolina Subirá recordaron los tiempos de la incertidumbre inicial y cómo el virus modificó absolutamente todo en la atención médica, tal como se la conocía.
Ruiz dijo: "Para poder avanzar y ser eficaces se tomaron decisiones. Una fue la determinación política y el compromiso de crear nuevos espacios de atención como fue el Centro E, y eso fue a favor de nuestros equipos como de los pacientes. Los cambios se hicieron en forma vertiginosa y uno lo ve ahora a la distancia y parece increíble, pero se hizo".
¿Se decretará el fin de la pandemia en poco tiempo? Subirá reflexionó: "No sé si llegará el día en que se diga hasta acá llegó el Covid a nivel mundial, creo que estamos en la transpandemia y que falta para llegar a la pospandemia. El virus hará más daño en países con menos tasas de vacunación y la situación será mejor en otros, pero lo cierto es que para nosotros el Covid ya no genera un impacto en el sistema de salud".