La ciudad

Fin de año seco: el 2009 arrancó con pocos alcoholizados al volante

El 2009 empezó bien, al menos en materia vial. De los 50 controles de alcoholemia realizados en la ciudad, sólo tres dieron positivo, y cuatro estuvieron en el límite aceptado. "El resto fue cero", remarcó satisfecha la directora de Tránsito del municipio, Marcela Biscotti. Las cifras fueron menores que las de Navidad, cuando se incautaron seis autos y dos motos.

Viernes 02 de Enero de 2009

El 2009 empezó bien, al menos en materia vial. De los 50 controles de alcoholemia realizados en la ciudad, sólo tres dieron positivo, y cuatro estuvieron en el límite aceptado. "El resto fue cero", remarcó satisfecha la directora de Tránsito del municipio, Marcela Biscotti. Las cifras fueron menores que las de Navidad, cuando se incautaron seis autos y dos motos.

Desde la Dirección de Tránsito Municipal se mostraron complacidos por la conducta de los rosarinos al volante. "Evidentemente se está tomando más conciencia del peligro que supone conducir alcoholizado", expresó Biscotti.

Los operativos de tránsito se concentraron en la zona norte y en Pichincha, donde después del brindis se registró el mayor movimiento. Los controles se realizaron entre las dos y las siete de la mañana. Y de los 50 test de alcoholemia sólo tres dieron positivos.

"La máxima graduación se encontró en un joven de 30 años que conducía un auto y había bebido cuatro veces más de lo permitido. Los otros dos superaron el dosaje máximo de 0,5 gramo de alcohol por litro de sangre", recordó la titular de la Dirección de Tránsito. Los tres vehículos fueron remitidos al corralón y sus dueños deberán concurrir al juez de faltas, quien estudiará los antecedentes del conductor y la graduación alcohólica encontrada para determinar la pena correspondiente.

Además, hubo otras cuatro personas que se encontraban en los límites que permite el test de consumo de alcohol para conducir. "Y el resto de los controles dio cero" resaltó la funcionaria, quien estuvo personalmente supervisando los alcohotest.

La movida. La noche estrellada del comienzo del año tuvo movida propia. Cuando el reloj dio las 12 y el calendario 2008 cayó en desuso, la ciudad estalló en fuegos artificiales, cañitas voladoras y petardos. Y pasadas las dos de la mañana comenzó la movida, que se concentró en la zona norte y en Pichincha.

Los efectivos de la Guardia Urbana Municipal (GUM) se apostaron en la zona norte, cerca de los Silos Davis y La Fluvial, en la Plaza Sarmiento, en el micro y macrocentro, y en la zona oeste para evitar disturbios.

Según indicó el director de la GUM, Claudio Canalis, "hubo menos movimiento que el año pasado". El funcionario atribuyó esto a las bajas temperaturas, inusuales para esta época. Pero no por esto dejó de haber buena concurrencia en los boliches.

Canalis comentó que la mayor afluencia fue después de las tres de la mañana y a las siete ya quedaba poca gente. El funcionario confirmó que "no se registraron incidentes callejeros". El año empezó tranquilo, al menos en la ciudad.

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