Fiebre del cobre: el robo de cables  telefónicos, un delito imparable en Rosario 
La tasa elevada de casos tiene a la compañía telefónica Telecom como principal víctima. Este lunes Sarmiento al 700 se quedó incomunicada.

Martes 31 de Octubre de 2023

Nada ni nadie puede parar el robo de cobre. Y no hay zona que quede indemne. La principal víctima son los cables de telefonía fija de Telecom. La empresa contabilizó en agosto 158 robos, en septiembre 244, y octubre llevan ya 195 registrados. Es decir un promedio de unos 200 casos en el último trimestre.

Esta vez fue el turno de Sarmiento al 700, microcentro rosarino que sufrió la rotura y extracción de los cables de telefonía fija que dejaron a toda la zona sin comunicación. Lo que arrojan las cámaras de videovigilancia es la acción solitaria de un hombre, que con toda tranquilidad y en plena madrugada cortó el caño que traslada el cableado y se hizo del botín con total impunidad.

Ni la lluvia logra frenar a la delincuencia que acecha en cualquier lugar de la ciudad y momento de la jornada. Esta vez, pleno centro, durante una lluviosa madrugada. Una zona que a lo largo del día, recibe a duplas de policías caminantes, gendarmes y los agentes de proximidad del municipio. Pero al caer la noche, la vigilancia se esfuma y el casco histórico queda a merced del delito. Los ejemplos abundan: destrozos de vidrieras, robos del mobiliario urbano, motos y ruedas de autos. La custodia diurna tiene su contraparte: al páramo de la seguridad por las noches.

El turno esta vez fue para los vecinos, locales, estudios y oficinas de Sarmiento al 700, en pleno tras un despertar de un lunes sin teléfono. Una zona con actividad de profesiones liberales, pero también un sector donde hay departamentos donde viven adultos de avanzada edad.

El robo-piraña del ladrón solitario quedó registrado en una cámara. En las imágenes puede apreciarse cómo, durante la noche y mientas llovía, un hombre se instaló junto a uno de los conductos por donde va el cableado y tras disimular unos minutos comenzó a cortarlos, con el consiguiente riesgo que eso acarrea.

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El sujeto actúa sin premura, y mediante un elemento cortante logra hacerse de varios trozos de cable, para retirar el metal preciado y presa fácil para el vandalismo que no deja nada en pie. Los cables arderán en alguna fogata para extraerles el plástico y así venderlo en el mercado negro de los reducidores. Con estas imágenes, Rosario consolida su flamante título: capital nacional del robo de cobre. Ya lo dijo la principal empresa damnificada. Telecom ubicó en el radar a nuestra ciudad, como el epicentro del robo de este material en toda la Argentina.

“Entendemos que hay una situación muy compleja de seguridad en la región y la provincia, pero creemos que todos tenemos que formar parte de esta mesa de trabajo, para poner a disposición la información que cada uno tiene, para generar una política publica que tienda a desalentar esta actividad”, había alertado por entonces un vocero de la firma ante legisladores provinciales en una reunión que producida meses atrás en la delgación local de la cámara baja.

En los últimos tiempos, Telecom denunció que se robaron cerca de 160 mil kilos de cobre sólo en la ciudad. Desde octubre de 2020 la firma comenzó a detectar la sustracción creciente de cables, y desde entonces lleva contabilizados más de 6 mil robos en la ciudad, lo que significa más de 200 robos mensuales y más de 6 por día.

En el ránking Rosario se despega lejos en el podio. La capital provincial sufre unos 12 robos mensuales contra los más de 200 de Rosario. Es decir, 330 episodios desde 2020 contra más de 6 mil en la ciudad.

El último trimestre los ladrones hicieron estragos contra el cableado: agosto 158 casos, septiembre 244 casos y en lo que fue de octubre 195 casos. Si se pone el cableado en línea recta, se puede detectar un daño equivalente a 270 kilómetros de cable durante los últimos meses. Todo este botín fue a parar a reducidores y a nutrir una cadena que las reiteradas denuncias en la Justicia parecen no ponerle fin. Para que se entienda aún mejor: puesto sobre una balanza son más de 154 toneladas de cobre.

"Han producido un daño que ocasionó dos cortes, uno pegado al diario La Capital y el otro enfrente. Se está evaluando de resolverlo en las próximas horas, pero depende si se puede empalmar el arreglo o se requiere de mayor reposición", apuntó un directivo de Telecom ante una consulta de este diario.

No solo Telecom sufre las consecuencias. Días atrás La Capital dio cuenta de datos sobre sustracción de cables neutros en la vía pública que sufre la Empresa Provincial de la Energía (EPE): un cable de baja tensión por día cuya reposición cuesta unos 80 mil pesos. Así, cerca de 160 mil kilos de cobre se esfumaron de las calles en los últimos meses.

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En cuanto a Litoral Gas, el año pasado se denunció que se roban a razón de cuatro o más flexibles de cobre por día de los medidores domiciliarios. El consejo es reemplazar el caño de cobre por un caño rígido de gas común, que no tiene valor. Y si es necesario colocar un flexible, que el caño de cobre sea lo más pequeño posible.

En los casos de los medidores de agua lo mismo. El robo de estos elementos produce una pérdida de dos millones de pesos al año.

Entre el costo de reponer el aparato robado más todo lo asociado a la reactivación del servicio, materiales y mano de obra, se calcula entre 20 mil y 25 mil pesos la reposición por cada conexión. Ahora, Aguas Santafesinas tras sufrir picos de robos de 100 medidores en un fin de semana, optó por invertir 300 mil dólares y reemplazar esos elementos por otros netamente de plástico.

Regulación para comercializar materiales no ferrosos

En la sesión del jueves pasado el Concejo Municipal aprobó una iniciativa de concejal Miguel Ángel Tessandori, de Volver a Rosario que tiene por objeto establecer controles en la comercialización y trazabilidad de las operaciones de compraventa de materiales no ferrosos y establece como sujetos obligados por la normativa a las personas humanas o jurídicas que tienen como actividad habitual la compraventa de de metales no ferrosos radicadas en la ciudad.

Se determina que quienes adquieran o reciban metales no ferrosos por parte de recolectores y recicladores deberán identificar a los vendedores de dichos materiales mediante el registro del documento que acredite la identidad o personería, en caso de personas jurídicas.

Asimismo se establece que deberá resguardarse la copia de la documentación en aquellas operaciones equivalentes a 600 módulos tributarios; operaciones relacionadas con cables de servicios públicos, tales como telefonía o iluminación, caso en el que deberá demostrarse de manera adicional el origen lícito de los mismos; obligación que será salvada en el caso que sean empresas constructoras o de demolición.

De igual modo en aquellos casos que involucre materiales tales como placas de bronce, cruces o elementos religiosos, flexibles de cobre de los medidores domiciliarios de agua o placas de porteros eléctricos.

Se precisa que para operaciones por un importe equivalente a 2.000 módulos tributarios, éstas deberán ser bancarizadas. Asimismo se plantea que los materiales adquiridos deberán permanecer en guarda por un mínimo de 3 días “a disposición de la autoridades aplicación, las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales”.

Se consigna que en todos los casos deberán registrar el dato del dominio del vehículo en el que se transportó el material de venta.

En otro orden se dispone que la documentación identificatoria deberá permanecer en guarda del establecimiento comprador durante un período de dos años. Y se establece como autoridad de aplicación a la Secretaría de Control y Convivencia municipal.

Por otra parte se dispone que el Departamento Ejecutivo deberá suscribir convenios con las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público de la Acusación (MPA), para compartir la información que se recabe y para la realización de inspecciones y controles de manera coordinada.

Se consigna que la falta de cumplimiento se sancionará de acuerdo a lo previsto en el artículo 206 del Código de Convivencia, sin perjuicio de poner en conocimiento a la autoridad judicial en los casos que corresponda.

A nivel provincial también reglamentaron un proyecto del diputado peronista Oscar Cachi Martínez que busca poner fin a los robos de metales no ferrosos. A fines de julio pasado, se dispuso la creación del "Registro Provincial de Acopiadores y Comercializadores de Metales No Ferrosos" con el objetivo de poner fin a los robos de cables de empresas de servicios públicos así como elementos de cobre de dispositivos de seguridad de medidores de esas mismas empresas e incluso de viviendas particulares. El nuevo registro dependerá de la Dirección Provincial de Registro de Desarmaderos de Automotores, chatarrerías, Comercio de compraventa de repuestos usados y de compraventa de bienes usados no registrables (RE.DE) que funciona en el Ministerio de Gobierno