La ciudad

Fein: “Ya se han sentado las bases de la Rosario que se viene”

Obras cloacales, pavimentación e igualdad de oportunidades forman parte de los desafíos de la intendenta rosarina. Los carriles exclusivos y el debut de la tarjeta sin contacto, algunas de las claves que mencionó en el balance de su primer año de gestión.

Domingo 09 de Diciembre de 2012

A un año de haberse convertido en la primera mujer en ocupar el principal despacho del Palacio de los Leones, Mónica Fein sentencia: “Logramos sentar las bases de la ciudad que se viene”. Los avances en movilidad urbana (carriles exclusivos y ciclovías), el debut de la tarjeta sin contacto en los ómnibus urbanos, acciones tendientes a fortalecer la economía social y el despuntar de proyectos de infraestructura estratégicos constituyen, para la intendenta, la clave de su balance de gestión. Sin embargo, la socialista no soslaya la columna del debe, en la que figuran las postergadas obras cloacales y de pavimentación. “El mayor desafío sigue siendo el proceso de igualdad de oportunidades”, reconoce a La Capital.

Satisfecha con el vínculo entre el municipio y la provincia, y anhelando también una relación “más intensa” con la Nación, Fein profundiza el repaso. Y reivindica la búsqueda de institucionalidad en un contexto político menos favorable que en anteriores administraciones. “Al segundo anillo del Código Urbano lo sacamos del Concejo por unanimidad”, ejemplifica.

—Doce meses después de su asunción, ¿considera cumplidos los objetivos que se fijó a corto plazo?

—Logramos sentar las bases de la ciudad que se viene. Avanzamos en un tema inabarcable, como es la movilidad urbana. Les imprimimos fuerza a los carriles y a la tarjeta sin contacto, que cambia  muchos aspectos del transporte urbano de pasajeros, al igual que el centro de monitoreo que unificará la movilidad de colectivos y taxis. Somos la ciudad con mayor kilometraje de ciclovías por habitante. También pudimos, a través de 55 ferias, fortalecer la economía y las redes sociales. Pese a las restricciones financieras, habilitamos la nueva guardia del Hospital Carrasco y la semana próxima haremos lo propio con la flamante maternidad del Sáenz Peña. Fijamos proyectos estratégicos como el ex Batallón 121, donde tendremos un distrito tecnológico y viviendas, un verdadero cambio para la zona sur. El presupuesto 2013 adquirió una fuerte impronta en obras de cloacas y pavimentos en cinco barrios. Luego de 47 años sin discutir el modelo de ciudad que pretendemos, al segundo anillo del Código Urbano lo sacamos del Concejo por unanimidad. Potenciamos las áreas de control con videocámaras y operativos de supervisión de motos.

—Tras un año de controversia, ¿la delegación de facultades para aumentar el boleto de colectivo ya es historia?

—No buscaremos una nueva delegación de facultades. En su momento, se generó un debate sobre las atribuciones del Concejo que no es mi intención profundizar. Está claro el rol de los ediles, algo que demostramos con el presupuesto. La meta es compartir un proyecto de ciudad. Lo importante es fortalecer la senda institucional, el diálogo con el Palacio Vasallo.

—Sí continuará la puja por los subsidios nacionales al transporte de pasajeros.

—El debate por encarar es su distribución. Además, en 2013 empezaremos a discutir un nuevo sistema de transporte, una gran oportunidad para diseñar un esquema metropolitano.

—Los rosarinos siguen pidiendo mejores frecuencias de ómnibus.

—Tiene que ver con los recursos y con los subsidios nacionales. Renovamos 50 unidades del total de la flota y, para el año próximo, pretendemos un plan fuerte en ese sentido, tanto para las administradas por el municipio como por el sector privado. Hay que mejorar las frecuencias en algunos horarios y darles previsibilidad en otros.

—Luego del intento fallido del tren de alta velocidad, la Nación vuelve a la carga con una conexión ferroviaria con la Capital Federal.

—Hay elementos para seguir soñando y creyendo en que puede ser una realidad.

—¿Está conforme con la relación con la Casa Rosada?

—Me gustaría que fuese más intensa. Por el peso de Rosario, son muchos los temas en los que deberíamos tener una participación superior.

—¿Y con la provincia?

—Es excelente respecto de la coordinación de todas las áreas. En sectores de gran vulnerabilidad logramos una síntesis de trabajo conjunto.

—La oposición no deja de visualizar una ciudad fragmentada.

—En América latina, donde se inserta la Argentina, tenemos una sociedad desigual. El mayor desafío no deja de ser el proceso de igualdad de oportunidades. Tenemos una salud pública que contempla la internación domiciliaria, algo que sólo ocurre en Rosario, e invertimos 900 millones de pesos en el área.

—Las críticas también aluden a sectores inmobiliarios favorecidos.

—Es una lectura totalmente errónea. Somos la única ciudad del país que obliga a todo desarrollador propietario de un terreno a realizar una inversión pública importante.

—¿La deuda histórica de cloacas y pavimentos finalmente se achicará en 2013?

—Sí. De hecho, el mayor aporte en el presupuesto en los últimos años es para esas áreas. Seguiremos tramitando el demorado crédito internacional para la cloacas u otros, mientras encaramos las obras con recursos propios.

El Concejo, sin mayoría propia

Los cada vez más próximos meses ajustados a la agenda electoral complicarán la continuidad de los acuerdos en el Concejo, un cuerpo sin mayoría propia del oficialismo. Un escenario político que Fein pisó a días de haber asumido, cuando no pocos ediles reclamaron el veto a la potestad de subir el precio del boleto, herramienta a la que tuvo que recurrir dos oportunidades. “Siento que goberné con minoría. Ojalá que el debate no postergue las necesidades de los rosarinos”, advirtió.

Una policía municipal para actuar contra la inseguridad

La inseguridad es uno de los grandes problemas de la ciudad, que no discrimina sectores ni barrios. Y no pocos hechos ocurridos en los últimos meses posicionaron a Rosario en el centro de la atención nacional. Más allá de destacar la “fuerte” coordinación de tareas con la provincia para prevenir delitos, la intendenta Mónica Fein señaló: “Me gustaría seguir profundizando la descentralización. Todavía no existe una agenda con coincidencias para poder avanzar con la autonomía y, de ese modo, conformar una policía municipal”. “La cercanía nos permite resolver conflictos. Hablamos de una policía de proximidad para delitos menores”, agregó la jefa del Palacio de los Leones al reconocer que “Rosario, como muchas otras ciudades, viene apareciendo en las noticias policiales de los medios de todo el país, pero hay muchas otras cuestiones positivas que no se difunden”.

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