La ciudad

Fein aseguró que "la mayoría de los taxistas son excelentes servidores públicos"

Mónica Fein encabezó el acto en el Monumento a 162 años del reconocimiento de Rosario como ciudad. Exigió a los taxistas coloquen los GPS y dijo es inadmisible viajen alcoholizados.

Martes 05 de Agosto de 2014

La intendenta Mónica Fein encabezó hoy el acto en el Monumento a la Bandera que conmemoró los 162 años de la declaración de Rosario como ciudad. Luego del acto del que participaron, autoridades, bandas del Ejército, y chicos de distintas escuelas, la mandataria resaltó el crecimiento de la ciudad "por su capacidad emprendedora y posicionamiento político".
 
En diálogo con el programa "El primero de la mañana" de La Ocho, la intendenta se refirió a los incidentes que hubo con dos taxistas durante el fin de semana, uno que fue interceptado cuando manejaba alcoholizado y otro acusado de un intento de abuso sexual a una nena de 12 años. "A través del GPS como de las videocámaras es que nos permite actuar en estos casos o cuando sea necesario de forma más rápida".
 
En ese sentido rescató a los trabajadores que cumplen diariamente con sus obligaciones. "Es un servicio masivo, la mayoría de los taxistas son excelentes servidores públicos, brindan un buen servicio, el control es muy bueno, sucede que la excepcionalidad nos hace actuar y en eso somos durísimos, incautamos chapas y licencias cuando es necesario".
 
Respecto a si es necesario cambiar algo del servicio de taxi dijo que no busca modificaciones por ahora sino acatar lo establecido: "Cumplir con el GPS, y demostrar que ,como nos ha permitido estos días, sirve para auxiliar a un taxista si tiene problemas de inseguridad, y también si se detecta irregularidades".
 
Y fue contundente al afirmar que "es inaceptable que un chofer maneje un servicio público alcoholizado".
 
En ese sentido, adelantó que estaría identificado el chofer acusado por una niña de intentar abusarla. "Hemos entregado a la justicia todo lo que teníamos para que actúe y mientras tanto resguardamos al chofer, a esa unidad".
 
Por último señaló que mañana participará de los homenajes a un año de la explosión en el edificio de calle Salta 2141 que dejó 22 muertos. "Voy a ir muy temprano a la mañana en la hora en que nos encontramos hace un año llenos de dolor, voy a acompañar los actos con mucho respeto por el dolor de las familias". Y no quiso opinar sobre la expropiación de los terrenos: "No lo sé, lo más importante en un día como mañana es acompañar, estar ahí, y pedir justicia".
 
 
Rosario es ciudad desde hace 162 años
 
El 5 de agosto de 1852, el gobernador Domingo Crespo promulgó la ley que, sancionada dos días antes por la junta de representantes, y declaró a Rosario como ciudad.
 
Este hecho cristalizó la voluntad de los rosarinos de entonces de participar activamente en el proceso que condujo a la organización constitucional.
 
Los vecinos de la hasta entonces Villa del Rosario coadyuvaron en forma decisiva a la campaña de Caseros, sublevándose y marchando a combatir con el general Justo José de Urquiza.
 
Con anterioridad la villa –un conjunto de casas bajas y calles mal delineadas que no superaba los 3.000 habitantes– había sufrido la postergación del centralismo de Buenos Aires.
 
Su puerto natural, que brindaba excelentes perspectivas desde el punto de vista del libre comercio, había sido cerrado a los buques extranjeros por un decreto del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, el 22 de enero de 1841. Dicha disposición impidió la navegación por los ríos Paraná y Uruguay a los buques que no tenían patente argentina y postergó afanes progresistas de los rosarinos por 10 años.
 
Pero la voluntad de aquellos rosarinos en defensa de sus legítimos derechos se cristalizó el 25 de diciembre de 1851 en el célebre pronunciamiento del “hueco de Cardozo”, donde un pequeño grupo de vecinos y la guarnición militar de la plaza adhirieron a la campaña de Urquiza.
 
Antes que Urquiza entrara a la villa, lo hizo el teniente coronel Domingo Faustino Sarmiento, trayendo con él la primera imprenta que se conociera en la ciudad, y en la que imprimió la primera hoja, que con su firma sentenciaba: “El Rosario está destinado por su posición topográfica a ser uno de los más poderosos centros comerciales de la República Argentina".
 
Tras la batalla de Caseros, en la que combatieron dos batallones de rosarinos bajo las órdenes del teniente general Agustín Fernández y del mayor Dámaso Centeno, los milicianos fueron especialmente felicitados por Urquiza, con la promesa de que ayudaría a la villa en sus aspiraciones de progreso.
 
Consecuencia de ello, el 9 de junio de 1852, Urquiza escribió al gobernador Crespo para que procurara erigir a Rosario en ciudad.
 
El mandatario provincial gestionó por sí mismo, ante la Junta de Representantes, para que sancionara la ley respectiva. Entre sus argumentos, se destacó “su posición local, que la pone en contacto directo con el interior y exterior, por su crecido número de habitantes y por su comercio activo con todos los pueblos de la república”.
 
Dicha declaración abrió además puertas a otros acontecimientos no menos relevantes, como la apertura de los ríos a la libre navegación, lo que significó terminar con el monopolio de Buenos Aires e iniciar camino para el desarrollo del puerto de Rosario.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS