La ciudad

Exigen a una obra social la asistencia a dos niñas con síndrome de Down

Grave denuncia. "Tengo cobertura pero me responden que se haga cargo el Estado", dice Alicia Kosinsky, una pionera en adoptar chicos con discapacidad.

Lunes 19 de Enero de 2015

Su lema fue siempre "difícil pero no imposible". Si embargo, Alicia Kosinsky, la mujer que adoptó a dos nenas con síndrome de Down, se mostró abatida ante La Capital. "Laura y Evelyn necesitan asistentes familiares por prescripción médica, pero la obra social ofrece sólo una asistente y a 34 pesos la hora. Cuando exijo una respuesta, Sutiaga me dice que se haga cargo el Estado. Si tenemos una cobertura, ¿por qué no me dan respuesta? ¿Qué tengo que hacer, ir a la Justicia a pedir un recurso de amparo?", cuestionó desesperada una de las pioneras del programa provincial Hogar Familia, destinado a personas con discapacidad que, por diferentes motivos, no viven con su familia de origen.

Alicia y su marido Oscar Espinoza constituyen un matrimonio fuera de lo común. Son padres de Nadia, Ramiro y Tomás, quien tiene síndrome de Down. Desde hace un año, ampliaron la familia con la adopción de Laura (15) y Evelyn (8 y ciega), ambas también con síndrome de Down.

La lucha contra la discriminación y la burocracia no es nueva para esta familia del barrio Tiro Suizo. Después de pedir que lo inscriban en 22 colegios y lo asocien a tres prepagas, Alicia pudo conseguir que su hijo Tomás ingresara en 2012 al preescolar en una escuela común.

Pero Alicia no para de luchar por los suyos. Y ahora llegó el turno de Laura y Evelyn, sobre quienes ya tiene la guarda preadoptiva. "Después de un año de estar bajo el programa Hogar Familia, les corresponde nuestra obra social, Sutiaga (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Industria de Agua Gaseosas y Afines). La asistencia estatal expiró el 30 de diciembre pasado y, desde entonces, las gestiones por una cobertura fueron infructuosas.

Por orden médica. Según explicó Kosinsky, tanto la pediatra como la psiquiatra prescribieron la asistencia domiciliaria para cada una de ellas, durante toda la semana, 6 horas diarias.

Las nenas asisten a un Centro de Día, de 9.30 a 16. "Me dicen que me arregle sola", reveló la mujer, que señaló que, en el caso de Laura, se necesita una terapia individual de estimulación. Evelyn quedó ciega hace 7 meses. Y tres meses atrás debieron extirparle la córnea.

Hasta ahora, y luego de varios trámites, la obra social le reconoce 34 pesos la hora al día por una sola de sus hijas adoptadas, y de lunes a sábado.

"Pagan por la asistencia de una sola de las nenas, siendo que la pediatra pidió por las dos. Y encima pagan 34 pesos la hora y no lo que tiene que ser. Como si eso fuera poco, me mandaron un asistente social a mi casa y nos sometimos a un informe de un equipo interdisciplinario", dijo indignada.

Frente a un escenario sombrío, tras varias negativas de los auditores de la obra social ahora el camino parece ser el judicial. El primer paso será ante la Defensoría del Pueblo provincial, aunque Kosinsky no descarta presentar un recurso de amparo en la Justicia.

"Yo las adopté y tienen una obra social por la que pago todos los meses. Mis hijos tienen certificado de discapacidad y ellos tienen que cumplir. Pero, cuando exijo una respuesta, me contestan que se haga cargo el Estado. Me la paso recorriendo médicos y mi marido trabaja ¿Si me pasa algo, qué hago?", preguntó.

Para graficar la necesidad de una asistencia domiciliaria para las nenas sólo hay que remitirse al caso de su hermano Tomás.

El nene tuvo estimulación desde los 15 días de vida y asiste a una escuela común. Laura y Evelyn, con 15 y 8 años de edad, hace tan sólo doce meses que reciben atención. Pero el caso parece no ser el único. "Nosotros nos animamos a denunciar, pero hay un montón de padres en esta situación", finalizó Kosinsky.

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