Viernes 02 de Junio de 2023
Hace tiempo que, desde diferentes sectores, se levantan voces de alerta sobre la falta de pediatras. Una realidad a nivel nacional que también afecta a la provincia. En el marco del fuerte brote de bronquiolitis que se registra a nivel nacional, los profesionales especializados en salud infantil deben redoblar por estos días sus esfuerzos para poder atender la importante demanda de niños y bebés.
La ministra de Salud de la provincia, Sonia Martorano, reconoció que se analiza la posibilidad de declarar una especie de emergencia en las áreas de pediatría y neonatología en un intento por mejorar la situación a nivel recurso humano y aliviar, por ejemplo, ciertas trabas burocráticas que dificultan el pago de las horas extras. Lo mencionó este miércoles, cuando asistió a la Cámara de Diputados y habló con legisladores. Y volvió a la carga en diálogo con los medios este viernes. “Estamos buscando mecanismos administrativos para que, quienes quieran hacer guardias, las puedan hacer. Hoy tenemos dificultades legales para abonar más de 48 horas de extras”, explicó.
La situación es compleja y aún no comenzó el invierno. "Estamos ingresando en la alta demanda respiratoria pediátrica, como todos los años. La diferencia es que, por pandemia y cuarentena, durante 2020 y 2021 no tuvimos infecciones por bronquiolitis o respiratorias en pediatría al punto de que no hubo casi internaciones pediátricas por estos motivos, en 2022 tuvimos algunos casos pero pocos y ahora 2023 se adelanta un poco, los primeros casos de bronquiolitis se vieron en mayo, va a crecer junio, julio y agosto, con pico en julio según estadísticas", explicó la funcionaria.
La bronquiolitis es una enfermedad viral respiratoria que afecta especialmente a menores de dos años. "Es importante la consulta médica oportuna y el tratamiento adecuado. Para afrontar esta alta demanda respiratoria se hace una articulación de los subsistemas de salud, algo que ya se ha iniciado, entre lo público provincial y municipal y el sector privado", remarcó. Consignó que el número de consultas pediátricas en hospitales y centros dedicados a la salud infantil rondan las 350 diarias. "También aumenta la internación, 60 por ciento esta en sector privado, 85 en sector público", remarcó. A la vez que comienza la expansión de camas para satisfacer la alta demanda (hoy hay 670 en salas generales y 130 en terapia).
Pero desde la provincia se enfrentan, además, a la necesidad de "ajustar mecanismos para responder a la emergencia pediátrica neonatal", según admitió Martorano. "Esto está vinculado con el recurso humano calificado, tanto enfermeras como médicos, en pediatría y neonatología. Es un recurso más escaso", remarcó.
Santa Fe tiene hoy 1.600 pediatras, de los cuales 930 están en Rosario y 350 en Santa Fe. "La distribución no es equitativa", admitió. "Y el número afectado a guardias es muchísimo menor", subrayó. Unos 300 profesionales apenas.
"Se están generando mecanismos para poder acompañar este aumento de camas, respiradores y equipos. Se busca acompañamiento pertinente del personal calificado tanto de pediatría como de enfermería. Es una problemática nacional", remarcó.
Desde el Ministerio están en diálogo con los colegios de médicos y las universidades para ver cómo incentivar a los nuevos profesionales a que se especialicen en pediatría ya que hoy los estudiantes "eligen las especialidades más rentables", reconoció Martorano. "Los pediatras están 40 minutos revisando a un niño, diciendo qué tipo de tratamiento tiene que hacer y esa consulta la cobrás en tres meses”, ejemplificó.
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Sin ambulancia para urgencias pediátricas
Hace unos días, La Capital se hizo eco de los reclamos de la agrupación Pediatras en Lucha, que reúne a casi 400 profesionales de la especialidad, que planteó un panorama de “crisis” en los efectores públicos debido no solo a las afecciones estacionales que ponen al límite los recursos, sino a las precarias condiciones laborales, falta de profesionales y ausencia de planificación de políticas de salud.
Advierten que, en ese contexto, Rosario tiene una sola ambulancia preparada para traslados de urgencias pediátricas y neonatológicas.
La entidad está integrada por pediatras que se desempeñan en distintos niveles de atención de la salud pública municipal y provincial. Los profesionales les expresaron su preocupación a los integrantes de la comisión de Salud del Concejo.
“Somos 390 pediatras. Nos reúne la preocupación por una situación que se fue agravando durante años. Nos convoca el estrés laboral, la angustia, la preocupación para que nuestra población infantil pueda ser atendida en las mejores condiciones, con tiempo, dedicación y calidad en la consulta. Dadas las malas condiciones de trabajo, no lo podemos cumplir”, alertó Victoria Garcete, profesional integrante del grupo.
Cada vez menos, saturados y con miedo
Además de resaltar que hace tiempo faltan profesionales dedicados al campo de la clínica pediátrica y familiar, dificultad que obedece a múltiples factores sociales, políticos y económicos, Garcete también alertó sobre la inseguridad y la violencia. “Depende de cada barrio, pero trabajamos con miedo, además, de estar saturados y con una demanda altísima y sobrecargada de pacientes”.
El panorama económico también impacta en la salud pública. “A la gente se le dificulta viajar en colectivo, pagar una obra social o algún plus, entonces acuden al centro de salud cercano, que no está preparado como una guardia. Luego se lo puede derivar a internación, pero cuando sale de alta, otra vez vuelve al pediatra de cabecera. Ahí se entiende la importancia de ese profesional. Por otro lado, en segundo y tercer nivel, que son los hospitales, también están saturadísimos”.