La película reconstruye el crimen político de la estudiante de 18 años, asesinada en 1971 por un grupo parapolicial durante una asamblea universitaria en Mar del Plata. Se proyectará este jueves en Plataforma Lavardén
20:45 hs - Martes 25 de Agosto de 2026
El asesinato de Silvia Filler, una estudiante universitaria de apenas 18 años que fue asesinada de un tiro durante una asamblea estudiantil en Mar del Plata en 1971, vuelve a ser interrogado desde el cine. Este jueves se estrenará en Rosario "La memoria que habitamos", el documental dirigido por Diego Ercolano que reconstruye aquel crimen político y analiza las marcas que dejó en una generación.
La función será este jueves 27 de agosto, a las 19, en el Salón del Cuerpo, ubicado en el segundo piso de Plataforma Lavardén, Mendoza 1085. La entrada será gratuita y, una vez finalizada la película, se realizará un conversatorio con realizadores y referentes del ámbito audiovisual.
La actividad es organizada por Proyecta y la Escuela de Gestión Cultural de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El espacio fue cedido por el Ministerio de Cultura de Santa Fe.
El crimen de Silvia Filler
Silvia Ana Filler tenía 18 años y estudiaba en la Universidad de Mar del Plata cuando fue asesinada el 6 de diciembre de 1971. El crimen ocurrió durante una asamblea estudiantil dentro de esa casa de estudios, que por entonces estaba en manos de la Iglesia Católica.
El ataque fue cometido por integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), una organización de extrema derecha que actuaba en el ámbito universitario. El asesinato ocurrió durante la dictadura encabezada por Alejandro Agustín Lanusse y quedó como uno de los episodios emblemáticos de la violencia política que comenzaba a profundizarse en la Argentina de comienzos de la década de 1970.
A 55 años de aquel hecho, "La memoria que habitamos" vuelve sobre el crimen no sólo para reconstruirlo, sino también para preguntarse por su persistencia en el presente.
Regresar al aula donde ocurrió el asesinato
Junto a Lila y Marta Filler, hermanas de Silvia, y a través de la investigación de un periodista y un grupo de estudiantes, el documental regresa al aula donde la joven fue asesinada.
Ese retorno físico al escenario del crimen funciona también como punto de partida para una indagación más amplia: qué significa volver a habitar hoy ese espacio y cómo se transmite una historia que atravesó la política, la literatura, el movimiento estudiantil y la experiencia de toda una generación.
La película propone así una mirada sobre una memoria que no permanece congelada en el pasado, sino que continúa produciendo preguntas y sentidos más de medio siglo después.
Luego de un extenso recorrido por salas y festivales nacionales e internacionales, la presentación en Rosario será una de las últimas oportunidades de ver "La memoria que habitamos" en pantalla grande.
El documental es una producción de la Fundación UNMDP y la Universidad Nacional de Mar del Plata, realizada por la Dirección de Contenidos Audiovisuales de esa universidad.
Un conversatorio después de la película
Tras la proyección participarán de un conversatorio Fabián Eloy Monteagudo, productor ejecutivo de la película; Héctor Molina, director de Unical; Pamela Carlino, productora audiovisual e integrante de la Cátedra de Antropología Visual de la Escuela de Antropología de la UNR; y Francisco Matiozzi, realizador audiovisual y docente de la Escuela Provincial de Cine y Televisión (EPCTV).
La modalidad forma parte de la propuesta de Proyecta, una iniciativa surgida de estudiantes y docentes de la Escuela de Gestión Cultural de la UNR para reflexionar sobre los modos de producción audiovisual y la gestión cultural.
Desde hace un año, el espacio organiza funciones junto a realizadores e integrantes de la comunidad audiovisual con la intención de construir diálogos alrededor del cine entendido como un derecho cultural. Cada proyección incorpora un intercambio posterior para profundizar en las dimensiones históricas, políticas y cinematográficas de las obras.
Durante 2026, al cumplirse 50 años del último golpe de Estado cívico-militar, el ciclo programó un recorrido por películas que permiten pensar la memoria y sus huellas en el presente.