"Esto es una forma de violencia que busca sembrar miedo y preocupación"
Los empresarios gastronómicos de avenida Pellegrini remarcaron que "ni la presencia de fuerzas federales a dos cuadras evitó que balearan la parrilla El Establo" y le pidieron al Estado que "garantice la paz social".

Lunes 22 de Noviembre de 2021

Convencidos de que no se trata de un ataque específico a la gastronomía, los empresarios del Paseo Pellegrini también saben que el ataque que sufrió la parrilla El Establo la noche del domingo puede tener un impacto fuerte en esta temporada "de despegue", donde el calor, la flexibilización de las restricciones en el marco de la pandemia, el fin de año y las despedidas prometen que el sector levante cabeza después de un año y medio de parate.

"Las consecuencias en la actividad van a ser inversamente proporcionales a las respuestas concretas que haya de parte de las autoridades y las fuerzas de seguridad", señaló el representante del Paseo Pellegrini y dueño de La Maltería, Alejandro Pastore, sin dejar de señalar el estado de shock en que aún se encontraban quienes son parte del sector. "Esto pasó incluso con la presencia de fuerzas federales a dos cuadras. Es más, no se logró evitar el hecho ni hubo una detención posterior", dijo.

Los cuatro disparos que recibió el comedor de Pellegrini al 1700 con capacidad para 300 personas y donde había por lo menos un centenar de comensales, conmovieron al sector gastronómico y lo dejaron en estado de shock. No solo porque el propio titular de la parrilla, Osvaldo De Marco, afirmó no haber recibido amenazas previas, sino porque además insistió en que remarcar no tiene "deudas ni cuentas pendientes con nadie".

En ese contexto y a solo 12 horas del hecho, el sector reclamó "acciones" y dejó en claro que "el Estado debe poder garantizar la paz social".

Sin previo aviso

“No recibimos ninguna intimidación. Ni por carta, ni por teléfono fijo ni a los celulares. Nada de nada”, afirmó De Marco a lo largo de la mañana del lunes, preocupado centralmente por la continuidad del negocio y las 60 familias de sus empleados, que son parte del negocio que sostiene desde hace ya varias décadas.

Si bien hace algunos meses hubo quienes recibieron "aprietes" a través de mensajes de WhatsApp, De Marco no estuvo entre ellos. Carlos Mellano, miembro de la Asociación Hotelero Gastronómica, señaló que "eso se trabajó con el Ministerio de Seguridad y con el fiscal general, Jorge Baclini, con quien hablamos en su momento y con quien estamos en contacto nuevamente ante esta situación".

Es más, entre los empresarios especulan que esos mensajes no fueron más que "oportunistas, que en el contexto de violencia quisieron aprovechar y armaron una especie de cuento del tío para hacer plata fácil".

Sembrar miedo

Pastore señaló la balacera como "un hecho imprevisible que genera una preocupación enorme en el contexto de una noche de lleno total", pero sobre todo recalcó que el hecho se produjo "habiendo fuerzas federales patrullando la zona".

"Había efectivos de Gendarmería en un puesto a solo dos cuadras y así y todo, no lograron evitar el hecho y tampoco detuvieron a nadie", dijo sin ocultar la preocupación que genera ese escenario y la sensación de "indefensión absoluta" que los atraviesa.

En ese sentido y a la espera de un diálogo con las autoridades del Ministerio de Seguridad, hizo hincapié en la necesidad de generar "respuestas alternativas, porque claramente las actuales no están dando resultados" y agregó: "Esto no tiene que ver con un ataque específico contra el rubro, pero sí con una forma de violencia que busca sembrar miedo y preocupación".

Para Mellano, el objetivo "fue amedrentar" y en parte se logró. "La verdad es que si uno mira las imágenes y ve la liviandad con la que disparan, realmente asusta", admitió.

Garantizar la paz social

Los efectos negativos y el impacto en la presencia del público que pueda tener el sector en general y el corredor de Pellegrini en particular de cara a una temporada alta de calor y despedidas de año aún están por verse.

"Nadie sale indemne de esto", admitió Pastore, aunque aseguró que "las consecuencias en la actividad van a ser inversamente proporcionales a las respuestas concretas que haya de parte de las autoridades y las fuerzas de seguridad".

Para los empresarios y representantes del sector, lo que hay que evitar "es un proceso de naturalización de estos hechos". En ese punto, Mellano insistió en que "no pueden ganar los malos", un enunciado que osciló entre la convicción y la expresión de deseo.

Para eso, reclamaron "una respuesta contundente" y el dirigente de la Asociación Hotelero Gastronómica insistió en que "hay que trabajar, tomar acciones concretas y prevenir". Así y todo, admitió que "no habrá recetas mágicas, porque el problema es estructural, pero el Estado debe poder garantizar la paz social".