La ciudad

Este año liberaron un espacio público ocupado cada cuatro días

El municipio realizó unos 90 operativos para recuperar veredas, plazas y parques que habían sido invadidos violando las normas

Viernes 29 de Diciembre de 2017

La Secretaría de Control y Convivencia del municipio desarrolló unos 90 operativos para liberar veredas, plazas y parques que habían sido ocupados durante este año. Se trata de espacios públicos utilizados para la acumulación de escombros, la instalación de casillas o de construcciones precarias como parrillas o cocheras, que en algunos barrios son postales frecuentes.

Muchos de estos procedimientos se realizaron a partir de denuncias que los propios vecinos realizaron en el 147 de atención al vecino, en la línea gratuita de la Guardia Urbana (0800 444 0909), a través de los recorridos que periódicamente realizan los móviles de Control Urbano o en las intervenciones conjuntas que distintas áreas municipales realizan semanalmente en diferentes zonas de la ciudad.

Es que el mal uso del espacio público no es un problema prioritario de un barrio determinado. Este año, las intervenciones tuvieron como escenario plazas y parques de los seis distritos. Tanto plazas de barrios de la zona oeste o norte, como las barrancas del parque de las colectividades.

Por ejemplo, en febrero pasado, se concretó un extenso procedimiento en espacios públicos de barrio Cristalería (Raúl Alfonsín al 2800). Allí, un grupo de hombres y mujeres habían ocupado una cabina de servicios abandonada y los vecinos habían denunciado los conflictos, situaciones de maltrato e incluso robos que padecían con frecuencia. Después del desalojo de la casilla, los agentes municipales derrumbaron la construcción, quedando el predio libre para el disfrute de todos.

En Sánchez Granel al 2900 (también en la zona norte) una especie de casilla era usada como supuesto carrito de comidas. Tras denuncias presentadas por vecinos, se constató la venta de alcohol, la conexión clandestina al sistema eléctrico y se comprobó que rompieron parte de la vereda para ejecutar una conexión de agua, complicando el paso de peatones.

En julio pasado, se produjo el desmantelamiento de construcciones irregulares en la barranca de la costa central, entre las calles Italia y España. En esta ocasión, se desarmaron bancos, parrilleros y se devolvieron chapas pertenecientes al club de pesca lindante. En la zona de Oroño y el río también fueron desmanteladas tres casillas donde se encontraron elementos pertenecientes a una obra pública y una moto en estado de desguace.

En alza

El secretario de Control y Convivencia del municipio, Guillermo Turrín, advirtió que el fenómeno de la ocupación irregular del espacio público es una realidad extendida en toda la ciudad. Y subrayó que los operativos para liberar esos espacios vienen en aumento. Durante este año hubo 90 intervenciones para despejar zonas tomadas, un promedio de una cada cuatro días. En 2016 los operativos fueron 60.

Los agentes municipales intervienen cuando se trata de la ocupación de espacios verdes, veredas o instalaciones de uso comunitario. Las intervenciones ejecutadas obedecen a la instalación de casillas o construcciones precarias en zonas de uso común que, en principio, impiden al resto de los vecinos disponer de las mismas.

Situaciones, generalmente, más ligadas a la marginalidad que al déficit habitacional que afecta a unas 50 mil familias en la ciudad, según cifras oficiales.

Entornos seguros

"En la mayoría de los casos no se trata de viviendas permanentes, sino lugares que se ocupan en forma eventual para pasar la noche", destacó Turrín.

En cambio, apuntó, estas ocupaciones suelen traer aparejada la imposibilidad de circular normalmente por los lugares o bien, promueven la permanencia de personas con conductas cuestionables que pueden alterar la convivencia urbana.

Para el funcionario, el principal objetivo de estos operativos "responde a la necesidad de generar entornos habitables para todos, donde primen las buenas costumbres, la solidaridad y sobre todo la libertad individual de disponer de la ciudad en su conjunto", y destacó que las intervenciones buscan "preservar la seguridad de las personas que realizan estas acciones irregulares e ilegales, ya que muchas veces se exponen a habitar construcciones endebles, en condiciones de nula salubridad, con niños y niñas a su cuidado".

Contra la venta ilegal

El secretario de Control y Convivencia del municipio, Guillermo Turrín, también confirmó que durante este año los inspectores municipales realizaron 563 intervenciones relacionadas con la venta ambulante, 69 retiros de pasacalles y 1.698 liberaciones de aceras o veredas, utilizadas para ofrecer mercadería sin contar con permiso municipal. "La comercialización sin permiso implica una interrupción en la libre circulación peatonal y lo mismo sucede con el uso de la vereda para fines privados", sostuvo. Y apuntó que esta tarea "contribuya a la construcción de una ciudad más accesible y ligada a las normas".

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