Domingo 11 de Diciembre de 2016
Sobre el instante posterior al accidente se dijeron muchas cosas de Carlos García. Tal vez por prudencia, para no entrar en detalles que lo agobian o para evitar interferir con datos que pueden malinterpretarse con vistas al juicio, el hombre evitó detalles de ese segundo trágico.
No obstante, recordó: "Tenía un ayudante que mandé a la puerta a cortar el tráfico. Me causó un impacto, me caí cuando saltó el fluido, estaba agarrando el caño, se desarmó y caí, fue una nube de polvo y gas que no me dejó reaccionar".
Después dijo que se desvaneció. "Me perdí un poco y personas que no conozco me sacaron cuatro o cinco metros afuera de la vereda. Cuando reaccioné, empecé a pedir ayuda que nunca pude obtener, porque el 911 vino, pero muy tarde, y la ayuda que pedí a Litoral Gas para que cortara todo el fluido tampoco apareció".
García se retiró del lugar aturdido. A la tarde de ese mismo día quedaría detenido en la seccional 2ª. Allí estuvo una semana; después estaría otros siete días un penal provincial.
Está imputado, según el procesamiento, de haber cometido el último y más notorio acto negligente de una cadena de la que también participaron previamente otras 10 personas. Aguarda el juicio en libertad como el resto de los coimputados.
Las pericias oficiales determinaron que la explosión de los edificios de calle Salta "se vincularían con la fuga de gas a presión proveniente de la cañería de red situada en el gabinete de conexión domiciliaria, a raíz del desacople o desconexión de su respectivo regulador", precisamente, lo que intentaba cambiar el gasista Carlos García.