La ciudad

Esta es la verdadera historia del Club San Martín

Juan Carlos no había terminado de limpiar los yuyos del terreno baldío que los chicos ya se habían puesto a jugar. 

Jueves 15 de Noviembre de 2012

Hace muchos años, en 1980, un señor llamado Juan Carlos García, estaba en la puerta de su casa viendo cómo unos chicos jugaban en un lugar que estaba en construcción para hacerse una escuela, que el día de hoy es llamada Familia de Dios. El problema era que los echaban, porque no se podía jugar ahí al fútbol, entonces fue el señor y les prometió buscar un lugar para que ellos puedan jugar. Días después, Juan Carlos encontró un campo a la vuelta de su casa, era un terreno municipal que estaba sucio, con yuyos, basura, bolsas etcétera, entonces con unos chicos (incluido mi papá) lo limpiaron.

Juan Carlos cuenta que cuando habían limpiado tres metros por cuatro los chicos ya se habían puesto a jugar. Luego, cuando ese club en proceso, llamado José de San Martín, necesitaba un corte de pasto, el hombre agarraba cincuenta metros de cable para conectarlo con la máquina de cortar pasto, y estaba horas trabajando en ese campo tan grande. También tenía sus problemas: se le quemaron dos motores en ese momento. Una vez que todo estuvo limpio él dijo: “Colocamos los arcos y los chicos me ayudaron, empezaron a jugar con alegría”.

Varios días después, el club fue avanzando, él iba buscando chicos casa por casa para formar una escuela de fútbol. También tenía un amigo que trabajaba en el aeropuer- to y le pudo conseguir una columna de alumbrado, que la soldó e hizo un mástil, en donde hasta el día de hoy flamea la bandera argentina.

Así fue como lo inauguraron con un partido amistoso, y le pidieron al cura del barrio que bendijera la cancha. Hasta le eligieron el color de la camiseta, que hasta el día de hoy sigue siendo la misma, de color azul y naranja.

Luego de inaugurar, se inscribieron en una liga donde participaron varias categorías. Después se contactó con un señor que tenía conexión con el Club de Moreno de la provincia de Buenos Aires. Más tarde los invitaron a Buenos Aires a quedarse 2 días y poder disfrutar de unos partidos. Después el Club San Martín los invitó a Rosario a jugar un partido y a comenzar una linda amistad con aquel club. Es una lástima, pero Juan Carlos por problemas familiares se tuvo que retirar. Pero igual dice que se siente orgulloso de haber hecho un lugar para que los niños se puedan divertir.

Y como él dijo: “Fue un sueño cumplido”.  

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