Banda de Los Monos

"Esta causa me llevó a la quiebra, lo poco que tengo está todo embargado"

Lo dijo el ex comisario Germán Herrera, quien está acusado de cohecho y encubrimiento. Para él la Fiscalía pidió 3 años y 3 meses de prisión.

Viernes 24 de Noviembre de 2017

"Hasta el presente era un desconocido. Ahora estoy involucrado en una causa que todos conocen". El comisario Germán Herrera era jefe de Sustracción de Automotores de la policía rosarina cuando fue detenido acusado de alertar a miembros de Los Monos de una inspección con resultado negativo a una cochera de pasaje Blanco al 6100 donde había un Peugeot 307 de Claudio "Pájaro" Cantero. Le reprocharon obtener dádivas a cambio de no secuestrar ese auto, pero él asegura ser inocente y que no hay pruebas de ello.

En la tercera jornada de juicio, además de Herrera declaró Diego David Cárdenas, un cabo de 39 años acusado de avisarles a Los Monos de un allanamiento (ver aparte). Los jueces se limitaron a escuchar sus descargos. Ellos sólo respondieron preguntas de su defensora, Florencia Chaumet, y tras exponer sus relatos y llorar volvieron a sus asientos.

La acusación

El de mayor rango era Herrera, de 45 años, quien no está acusado de integrar la asociación ilícita sino por cohecho y encubrimiento agravado. Para él la Fiscalía pidió una condena de 3 años y 3 meses de prisión e inhabilitación absoluta para cargos públicos. Cuatro meses antes que él había sido detenido Guillermo "Pipa" Cardini, subjefe de la dependencia.

Herrera y Cardini fueron acusados a partir de escuchas en las que Ramón "Monchi" Machuca y Mariano Ruiz (condenado como lavador de activos) refieren haber recibido de parte de personal de esa repartición datos sobre una inspección a una cochera. "Ahí me llamó el pibe de Automotores, «Pipa», ¿viste? Me dijo que querían ir para pasaje Blanco donde dicen que hay autos de alta gama, motos, no sé si es de ustedes, fijate", le dice Ruiz a Monchi el 30 de mayo de 2013. En otra escucha se menciona un pago para evitar el secuestro de un auto: "Después lo franeleamos un poco, lo aceitamos", sugiere Ruiz aludiendo a "Pipa".La inspección fue ese mismo día, con resultado negativo.

El 16 de julio de 2013 la División Judicial de la policía allanó esa cochera y halló un Peugeot 307 cabriolet y una moto de agua Yamaha de los Cantero. Al respecto, decidido y convincente, Herrera dijo ayer que ni estuvo allí cuando la sección a su cargo hizo la requisa.

Herrera contó sus inicios como policía en 1999. Fue jefe de la comisaría 10ª hasta que el asesinado comisario Guillermo Morgans lo convocó a dirigir Sustracción de Automotores. Detalló su trabajo, dijo que el área tenía tres vehículos y cuatro brigadas. Sobre la inspección a la cochera, contó que al llegar a su oficina le dijeron que dos brigadas habían salido a recorrer. Tras una reunión con sus superiores recibió un llamado de un principal de esas brigadas. "Me informó que en sus recorridas iban a inspeccionar una cochera de pasaje Blanco. Le dije que me dieran cuenta de las novedades y si era necesario me acercaba allá".

El acusado dijo que en ese momento salió con Cardini hacia un desarmadero de Ombú al 2700 y mientras estaba allí le informaron que en la cochera "todo estaba bien. Los vehículos no tenían adulteraciones ni pedido de captura, por lo que seguí en calle Ombú". Chaumet presentó como prueba el parte policial de ese día. "Todo se informó, nada se tapó".

Como dato extraño, Herrera contó que mientras revisaba autopartes en Ombú un subordinado recibió un llamado a su Nextel del padre de Marcelo Alomar, el mecánico asesinado junto a dos personas frente al Distrito Sudoeste, hecho que habría instigado Machuca. En el llamado "Alomar le informó que en un taller de Villa Gobernador Gálvez donde trabajaba su hijo asesinado había un camión sin motor". El dio cuenta de eso a sus jefes y elevó un informe al comisario Marcelo Marcos, que investigaba crímenes de Los Monos.

Llanto y humildad

"Nos pusimos a disposición del juez", recordó sobre lo que hizo tras la detención de Cardini el 2 de julio de ese año. "No voy a entender por qué el juez decide detenerme tantos meses después —subrayó—. Todo esto para mí fue muy grave. Desde 2011 vivo en un Fonavi en la zona sur. Nunca tuve casa propia, nunca tuve un 0 kilómetro. Tengo un Peugeot 98 y estoy orgulloso de eso", indicó antes de señalar que "si hubiesen visto" su forma de vida no le habrían pedido una caución real de 50 mil pesos por su libertad, que obtuvo a poco de que naciera su segunda hija.

Entonces se largó a llorar. "Mi hija hoy tiene 4 años. Para devolver ese dinero sacamos un crédito que en agosto me llevó a la quiebra. Todo lo que tengo está embargado", soltó, mientras su defensora presentaba la declaración de quiebra en un juzgado Civil y Comercial.

"Nosotros —continuó— vivíamos bien, decentemente. Luego de esto, para tratar de sobrevivir, trabajé limpiando en una escuela de zona sur. Cuidé una fabrica en una ciudad vecina, trabajé de remisero. Pero cuando las personas se enteran de la causa en la cual estoy imputado el trabajo se termina. Tengo 45 años y estoy involucrado en una causa que todo el mundo conoce. Hasta el presente era un desconocido".

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