Viernes 19 de Enero de 2024
Un taxista en aparente estado de ebriedad que discutió con algunos colegas en la Terminal de Ómnibus, dejó el coche mal estacionado sobre calle Santa Fe y se negó a la realización de los controles de alcoholemia y narcolemia no solo terminó con el vehículo remitido al corralón sino que además quedó expuesto a graves sanciones. Como agravante, se verificó luego que tampoco podía trabajar ya que tenía la chapa caucionada.
El hecho se registró este viernes pasadas las 8 cuando personal policial de la Terminal "Mariano Moreno" alertó sobre la presencia de un taxista que estaba discutiendo en la dársena ubicada sobre calle Santa Fe con otros colegas. Al acercarse, uno de los efectivos comprobó que el taxista emanaba aliento a alcohol y de inmediato dio aviso a la secretaría de Control del municipio para que interviniera.
En el interín, el hombre salió de la zona con el taxi y lo dejó mal estacionado directamente sobre Santa Fe. Allí, los agentes del área de Control le solicitaron la documentación del auto y le indicaron que debían realizarse los tests de alcoholemia y narcolemia, a los que se negó.
Desde la Municipalidad explicaron a La Capital que cuando un conductor se niega a la realización de los controles, los mismos son considerados como positivos y como si hubieran registrado el máximo que los aparatos puedan detectar.
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Ante esa situación, los inspectores decidieron labrarle un acta y remitir el coche al corralón municipal. Además, le labraron otras dos actas por falta de documentación y mal estacionamiento.
También explicaron desde el área de Control el taxista tenía caucionada la chapa desde septiembre de 2023 por una transferencia automotor que nunca se llevó a cabo.
Ahora será el Tribunal Municipal de Faltas el que determinará el tipo de sanción contra el taxista, quien no quedó detenido.