Entonados por la contundencia del paro, los municipales van por más
Para los trabajadores municipales, la huelga de ayer en Rosario y el resto de la provincia fue "contundente". Tras estimar un acatamiento a la medida de fuerza del 95 por ciento, confiaron en que la escalada de paros (uno de 48 y otro de 72 horas) prevista para octubre próximo acelere un respuesta a su demanda de aumento salarial por parte de las intendencias y las comunas, siempre en el marco de una negociación paritaria.

Viernes 26 de Septiembre de 2008

Para los trabajadores municipales, la huelga de ayer en Rosario y el resto de la provincia fue "contundente". Tras estimar un acatamiento a la medida de fuerza del 95 por ciento, confiaron en que la escalada de paros (uno de 48 y otro de 72 horas) prevista para octubre próximo acelere un respuesta a su demanda de aumento salarial por parte de las intendencias y las comunas, siempre en el marco de una negociación paritaria. Desde al Palacio de los Leones, en tanto, advirtieron que el diálogo está abierto.

La nula actividad administrativa y la falta de inspectores (sólo hubo guardias mínimas) se sintió en la ciudad. Incluso vendedores ambulantes coparon la peatonales Córdoba y San Martín (ver aparte) y personal de Tránsito y de la Guardia Urbana Municipal (GUM) fue reemplazado por una dotación extra de policías destinada al partido que Newell’s y Boca disputaron en el Coloso del Parque.

"Desde julio pasado venimos reclamando una recomposición salarial (del 10 por ciento) porque se elevaron los costos de la canasta básica, pulverizando los sueldos", resumió Claudio Leoni, secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la provincia (Festram).

En tanto, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Néstor Ferrazza, aseguró a La Capital: "El paro fue contundente porque hablamos de un corte total de servicios a partir de un reclamo nacido de abajo hacia arriba".

El secretario de Gobierno municipal, Horacio Ghirardi, ratificó que la gestión de Miguel Lifschitz "está abierta al diálogo", aunque alertó que "todo dependerá mucho de la actitud de los trabajadores". Si bien descartó un trasfondo político, supeditó el acercamiento a que "no tengan premeditado hacer un paro".

El lunes habrá un plenario de secretarios generales de los gremios bajo el paraguas de la Festram. A su vez, los intendentes y presidentes comunales mantendrán un encuentro para repasar lo ocurrido en los últimos días. No pocos especulan con un sorpresivo llamado a reunión paritaria antes del paro de 48 horas (1º y 2 de octubre).

"La mayoría de los intendentes teme que el conflicto se profundice, llegando a la huelga de 72 horas (7, 8 y 9 de octubre), fundamentalmente en Rosario y en la capital provincial", deslizaron referentes sindicales.

Más allá del cruce de mensajes cifrados, Antonio Ratner, secretario adjunto del gremio que engloba a los municipales rosarinos, estuvo picante: "Lifschitz dice que no tiene recursos y su secretario de Hacienda (Gustavo Asegurado) habla un día del 5 por ciento, pero al siguiente alude al 6, y ahora creo que está en un 7".

El paro incluyó una decena de cortes en el interior. Los más cercanos a Rosario se registraron en la autopista a Buenos Aires (Villa Constitución) y en el cruce de las rutas A012 y 9 (Roldán).