Sorpresa y media. La mujer saboreaba la última cucharada de yogur cuando sintió un "pinchazo" en el paladar. Pensó que una corona de su dentadura se había desprendido. Pero no. Era un clavo que estuvo a punto de tragar.

Sorpresa y media. La mujer saboreaba la última cucharada de yogur cuando sintió un "pinchazo" en el paladar. Pensó que una corona de su dentadura se había desprendido. Pero no. Era un clavo que estuvo a punto de tragar.
El insólito y preocupante episodio ocurrió el jueves al mediodía, pocos días después de haber comprado varios potes del producto marca Milkaut en un supermercado chino de San Martín al 3000.
Apenas sintió el malestar en su boca, observó que el elemento punzante medía "unos tres centímetros y estaba bien oxidado", dijo a LaCapital.
Si bien pensó en principio concurrir al súper donde había adquirido el yogur "batido 0 por ciento calorías", decidió luego llamar al teléfono 0-800 (línea gratuita) de información al consumidor. Lo hizo "siete veces más o menos", relató María de las Nieves. Hasta que dejó finalmente sus datos personales y el relato de lo que había pasado en un contestador.
Además, se contactó con el Instituto del Alimento de la Municipalidad, donde le dijeron que no hiciera una denuncia policial. No obstante, la mujer acudió a su abogado.
Aún consternada por lo ocurrido, decidió ayer contar el suceso a este diario; el mismo día en que recibió una respuesta de la firma fabricante del yogur. "Me prometieron reponerme lo que compré y me pidieron que les entregue el envase del clavo", sostuvo la afectada quien pidió la reserva de su apellido.



Por Lucas Ameriso

