Martes 01 de Febrero de 2022
Después de semanas en las que los casos diarios de coronavirus hicieran aumentar todos los indicadores sin control, la tan ansiada reducción de la tercera ola de contagios pareciera comenzar a suceder. Así lo manifiestan las cifras de los reportes oficiales, si se toman en cuenta los contagios que se registran diariamente en la ciudad y en la provincia: entre la tercera y la cuarta semana de enero, los casos acumulados bajaron casi un 40 por ciento en Santa Fe y un 35 por ciento en Rosario. Desde el gobierno provincial afirmaron que la situación emula el escenario que se dio en Sudáfrica, país donde se originaron los primeros contagios de la variante Omicron. Los indicadores resaltan el contraste entre la segunda y la tercera ola de contagios con respecto al descenso de infecciones: mientras que llevó más de tres meses que los casos bajen en el primer escenario, esta vez fueron necesarias un par de semanas para que eso ocurra. Ponderan, sobre todo, la campaña de vacunación como factor clave para que esto haya sucedido.
El repunte de contagios comenzó sobre finales del año pasado. Si bien ya se venían incrementando los casos de coronavirus reportados, el 28 de diciembre la ciudad volvió a registrar más de mil contagios diarios luego de seis meses. Precisamente, fueron 1.010 las infecciones reportadas ese día. El indicador escalaría sin control durante las semanas siguientes.
En el primer informe semanal del año sobre la situación del Covid en la ciudad, que la Municipalidad publica cada viernes, las autoridades dieron cuenta que, por entonces, se habían cuadruplicado la cantidad de casos activos en la ciudad.
El récord absoluto de casos ocurrió el viernes 14 de enero, cuando se reportaron 4.574 hisopados positivos, una cifra impensada apenas mes antes.
Unos días después, ya se avizoraba la posibilidad de que se diera la “meseta” de casos: con una cantidad de contagios diarios alta pero sostenida a lo largo de varios días. La propia ministra de Salud provincial, Sonia Martorano, había anticipado que para finales de enero se iba a producir este fenómeno, aunque ya se está dando una baja de casos marcada que superan al concepto de meseta.
“Hay indicios de que, pareciera, estamos en el amesetamiento y empieza el descenso”, dijo a LA CAPITAL la ministra Martorano, en relación a la cantidad de casos diarios que se vienen reportando.
La funcionaria expresó que la situación que se vive en la provincia es similar a lo que ocurrió en Sudáfrica, país donde se originaron los primeros contagios de la variante Ómicron: tras una escalada repentina de casos diarios, llegó un descenso de los mismos en el corto plazo. De hecho, entre la penúltima y la última semana de enero se registró casi un 40 por ciento menos de casos diarios acumulados (concretamente, un 38,83 por ciento). Por su parte, Rosario siguió esa tendencia: entre una semana y otra, el descenso de casos totales fue del 35,28 por ciento. Lo que en la segunda ola pasó en tres meses, esta vez se dio en un par de semanas.
Parte de ello es gracias a la campaña de vacunación, que desde la semana pasada tiene libre disponibilidad de terceras dosis para mayores de 40 años que aún no se hayan aplicado el refuerzo. Al respecto, Martorano dijo: “Esto va de la mano de las vacunaciones. Estamos altos en cuanto a aplicaciones porque el 84% de la provincia tiene esquema completo y queremos que, para el otoño, todos tengan la dosis de refuerzo”, anticipó, además de manifestar que la llegada de turnos para las personas menores de 40 años para las terceras dosis es “inminente”.
Previsiones
A ello, Martorano sumó que tanto la positividad como el porcentaje de camas ocupadas también mostraron mejores índices que permiten inferir “que el pico estuviera pasando”, afirmó.
“Teníamos previsto una baja de casos para fin de enero y que todo aflojaba en mitad de febrero, siguiendo un poco todo lo que ocurrió en Sudáfrica en 50 días. Eso nos daba un descenso interesante de casos para mitad de febrero”, aseveró la funcionaria.
Si bien el panorama es alentador, remarcó que la pandemia continúa y que “para hablar de endemia, se necesita un número menor de casos y que (el virus) sea estacional. Las pandemias, en general, duran tres años, por lo que se supone que vamos a tener un año más de pandemia”. Es por esto que no descartó que pueda llegar a existir una nueva ola de contagios, aunque la realidad para afrontarla será diferente, incluso, a esta que parece estar pasando. “Tendremos un año más de pandemia, pero más controlado. Con esta ola se sobrecargó el nivel primario y secundario de atención, no fue la segunda ola, que con picos de 4.000 casos diarios, las camas estaban al 99 por ciento. En esta llegamos a tener más de 10.000 casos diarios y, sin embargo, teníamos el 30 por ciento de la internación que tuvimos en la segunda ola”.
“Pensamos que puede haber una ola más, pero que de la mano de la vacunación podemos pasarlo sin internaciones”, concluyó.