"En Rosario debemos tener ahora unos 100 mil casos de dengue"

Lo dijo el experto en enfermedades tropicales de la UNR, Antonio Montero. El especialista afirmó además que "la mayoría de los enfermos no están enterados" de que se contagiaron. Apuntó al problema de las urbanizaciones "irracionales"

Domingo 17 de Marzo de 2024

La epidemia de dengue que atraviesa la Argentina es la más grande que se recuerde. Lo mismo ocurre en Santa Fe donde al 14 de marzo se habían registrado casi 17 mil casos, confirmados por laboratorio o nexo epidemiológico. Más de 10 mil de esos diagnósticos pertenecen a Rosario. Este año ya hubo tres fallecidos en la ciudad.

"Teniendo en cuenta que el 90% de los afectados son asintomáticos debemos estar en Rosario cerca de los 100 mil casos y 200 mil en la provincia. Y algo fundamental: el centro del problema es la urbanización irracional", dijo Antonio Montero, director científico del Centro de Medicina Tropical y Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) e investigador de dicha institución, autor de tres libros y de más de 60 artículos científicos publicados en revistas internacionales, quien hace más de 30 años que trabaja en este tema.

Las autoridades sanitarias a nivel nacional, provincial y municipal vienen comunicando desde hace tiempo cuáles son las medidas que consideran imprescindibles para frenar la reproducción del mosquito Aedes aegypti, que transmite dengue y otras enfermedades. Hacen especial hincapié en el descacharrado, la colocación de mosquiteros, y el cuidado personal usando repelente a toda hora y ropa clara para evitar picaduras.

También realizan operativos en los barrios para colaborar con los vecinos en la limpieza, informarlos sobre la enfermedad, la prevención y las señales de alarma ante los síntomas.

Si bien estas medidas no son cuestionables porque pueden mitigar una parte del problema, los brotes de dengue, sus causas y sus consecuencias "son mucho más profundas y graves de lo que nos dicen", aseguró el especialista.

"Me indigna que no digan toda la verdad. Nos explican todos los días que a esta enfermedad hay que combatirla sacando los chacharros, las cubiertas que están en los patios, las tapitas de gaseosa, pero este problema serio que tenemos no es algo causado por unos bichitos de la naturaleza, es algo mucho más profundo, de raíz social, fruto de las urbanizaciones irracionales que fomentaron las políticas neoliberales de los 90, y los desplazamientos", enfatizó.

"Muchos dan cátedra sobre cómo tenemos que sacar los depósitos de agua limpia de los hogares, pero la realidad es que la sexta parte de Rosario son villas miseria, y esos asentamientos son como enormes cacharros donde el mosquito se reproduce todo el tiempo. Si no se termina con las urbanizaciones precarias el dengue no se va nunca más", subrayó.

"Es cierto que el Aedes está a nivel domiciliario y en agua limpia, pero no nos informan que si no encuentra agua limpia crece en agua sucia, en las cunetas, donde sea. Al mismo tiempo, está lleno de basurales clandestinos así que no arreglamos casi nada sacando el agua de los floreros", puntualizó Montero.

El experto en enfermedades tropicales alerta sobre otros problemas de salud serios que transmite este insecto: "Es el mismo vector de la fiebre amarilla, zika, del chikungunya (ya se registraron casos en esta temporada en Rosario). La fiebre amarilla, por ejemplo, mata al 40% de los infectados. En Brasil, que lo tenemos muy cerca, hay fiebre selvática producida por este mosquito", mencionó.

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¿Habrá más internados?

El número de personas con síntomas moderados o graves que requieren internación no es alto por ahora en la ciudad. Pero si hay tantos casos, ¿por qué sucede esto? "Hay que imaginar que el 1% son los casos realmente graves de shock por dengue o dengue hemorrágico. Un porcentaje grande son fiebre y nada más o más fuerte, con quebrantamiento. La mayoría tiene síntomas muy leves. La mayor parte no se ve", sostuvo.

Se debe tener en cuenta, agregó Montero, que además hay cuatro serotipos y que como máximo podés tener dengue cuatro veces, una con cada serotipo. "Como en Argentina hay por ahora más que nada dos serotipos 1 y 2, no ves casos tan graves. Una segunda infección ya puede ser más severa. Por eso, en la medida que haya cada vez más y más casos veremos situaciones más complicadas", señaló.

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Barcos fumigados y controles

De allí que sea tan relevante evitar que ingresen personas infectadas con otros serotipos distintos a los que tenemos acá, y vehículos que traen mosquitos. "En los barcos, en todo vehículo en realidad, hay que hacer tareas para impedir que los mosquitos lleguen, al igual que los pacientes con la infección", destacó.

En algunos países limítrofes la explosión de casos de dengue es mayor y con todos los serotipos. Montero indicó que "deberían fumigarse los barcos y hacer control estricto de los pacientes febriles que vienen en esos barcos, y en todo tipo de trasporte, algo que por el momento no se cumple ni creo que lo hagan".

Respecto de las vacunas, el investigador dijo que es importante que se incorporen al calendario, que sean accesibles para toda la población: "Es inmoral que esta enfermedad exista", remarcó.