La ciudad

En los primeros 13 días de enero llovió ya casi el doble del promedio mensual

En vía Honda, sector urbano inundable, cuadrillas de la Municipalidad tuvieron que trabajar con bombas extractoras. Por la tormenta de ayer a la madrugada cayeron 66 milímetros.

Miércoles 14 de Enero de 2015

Durante los primeros 13 días de enero ya cayeron sobre Rosario 161,6 milímetros de agua, cerca del doble del promedio histórico, 98,3, que tiene el mes. Un generoso aporte a ese caudal lo hizo la tormenta eléctrica que ayer a la madrugada se abatió sobre la ciudad: según datos de la estación local del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), entre las 3.29 y las 9 ya habían caído 66 milímetros. En ese lapso, buena parte de la ciudad se anegó, se produjeron cuatro cortes de energía en la red de media tensión y gran cantidad en la de baja, y hubo once reclamos por el desplome de árboles y ramas. "Por suerte no sopló un viento importante, si no se habría complicado el panorama", afirmó el titular de Defensa Civil municipal, Raúl Rainone. De hecho, al cierre de esta edición de La Capital el único sector urbano que aún tenía agua era Vía Honda, "una zona muy baja que no debería estar habitada, pero que tiene viviendas precarias", explicó el funcionario. Allí trabajaban bombas para que las familias pudieran regresar a sus humildes casas. En un sector de Las Flores también hubo autoevacuados.

La gran cantidad de agua caída en muy poco tiempo —la mayor concentración se dio entre las 5 y las 6.30— provocó severas dificultades de desagüe y, consecuentemente, anegamientos en "gran parte de la ciudad", que en algunos casos incluso alcanzaron el interior de las viviendas, reconoció Rainone.

Entre las zonas más castigadas figuraron calles cercanas al parque Independencia, San Luis y Pueyrredón, avenida Pellegrini y Francia, Castellanos y Santa Fe (ver aparte), Presidente Perón y San Nicolás, bulevar Avellaneda al 4200 y un sector de Las Flores.

La mayoría de esas situaciones se resolvieron solas, es decir, por escurrimiento, aunque en algunas áreas de la ciudad debieron trabajar varias cuadrillas de la Central de Operaciones de Emergencia, Defensa Civil, Servicios Públicos y las Areas de Servicios Urbanos (Asu) de cada distrito para despejar bocas de tormenta y remover obstrucciones por acumulación de residuos .

Por ejemplo, en Vía Honda, un sector con asentamientos precarios asentados en terrenos inundables, donde se debió utilizar bombas extractoras. Otro sector que requirió intervención fue el Brazo Seco del Saladillo, cerca de El Mangrullo, "un lugar que necesita cuidado permanente".

Allí, "la Dirección de Hidráulica y la Central de Emergencias liberaron la vía de drenaje que pasa por debajo del terraplén", ya que estaba obstruida y generaba riesgos de desborde.

Pero al menos no se registraron vientos fuertes —de hecho, la máxima velocidad fue de 38 kilómetros por hora, lo que para el Servicio Meteorológico representa una intensidad "regular"— y apenas ingresaron a Defensa Civil once reclamos por árboles y ramas caídas, en la mayoría de los casos producto de deficiencias en las raíces y copas cargadas de agua.

Secuelas. En lo que hace a las consecuencias de la tormenta sobre los servicios, hasta ayer a la tarde se habían producido al menos cuatro cortes de energía en la red de media tensión, todos en el macrocentro, que se confiaba tener resueltos a lo largo del día.

Además, por múltiples inconvenientes —ramas caídas sobre el tendido eléctrico, cables quemados o cortados, dos fases unidas, entre otros—, se habían reportado una gran cantidad de problemas en la red de baja tensión, "dispersos en todos los distritos", sostuvo la vocera de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Diana Antruejo.

Entre los barrios más alejados con desperfectos también se contaron sectores de Alberdi y 27 de Febrero y Circunvalación, al límite del municipio.

Pese a los estruendosos rayos que cayeron en distintas zonas de al ciudad, los técnicos de la EPE no habían detectado que ninguna de esas descargas hubiera sido causa de un corte.

Pluviómetros. Los registros de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario marcaban ayer que en las 24 horas previas habían caído en Rosario 59,2 milímetros.

En la estación meteorológica del aeropuerto de Fisherton, en cambio, manejaban un número levemente mayor, ya que el lapso considerado iba de las 3.30 hasta las 9: para esa medición, el agua caída era de 65,8 milímetros.

La ingeniera agrónoma Sofía Corina, del GEA, sostuvo que el acumulado de enero, hasta ayer, llegaba ya a 161,6 milímetros. Casi el doble de los 98,3 que reporta el Servicio Meteorológico como promedio para todo el mes.

La especialista en cultivos y clima coincidió en que se trata de un valor "elevado", sobre todo porque "los lotes ya venían recargados" de agua. Aun así, dijo, "habrá que esperar hasta ver cómo puede afectar" los cultivos de la región, como la soja de segunda. Prima facie, para el maíz "sería beneficioso".

De todos modos, la mayoría de los pronósticos augura más lluvias para los próximos días (sábado y lunes, por ejemplo), aunque no con la intensidad de ayer.

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