La ciudad

En la zona norte, los vecinos dicen que hubo música hasta las 8 de ayer

El municipio labró seis actas por transgredir el horario de cierre y por ruidos molestos. Para quienes viven cerca a la costanera "la música fue sencillamente insoportable".

Miércoles 02 de Enero de 2008

El exceso de ruido y la transgresión al horario de cierre fueron las dos infracciones en que la Municipalidad atrapó en la noche del 31 a más de un boliche de la zona norte y algunos del centro de la ciudad. Así lo indicó el director de Inspección, Luis Baita. En tanto, los vecinos de La Florida no sólo aseguraron que no pudieron dormir, sino que los últimos acordes de la fiesta terminaron de apagarse después de las 8 de la mañana de ayer. Y la avenida mostraba ayer los vestigios de la celebración.

  "No hubo inconvenientes", dijo el titular de Inspección, en sintonía con el director de Control Urbano, Osvaldo Laffatigue, quien indicó que "no hubo detenidos" y sólo se intervino en "una gresca menor".

Infracciones. El director de Inspección reconoció que se hallaron boliches que incumplieron la normativa. "Entre las infracciones detectadas está la violación del horario de cierre y los ruidos que superaban los niveles permitidos", detalló.

  Se trató de un total de seis locales, la mayoría de ellos ubicados en la zona norte de la ciudad. Allí, se labraron las actas de infracción que ahora se elevarán al Tribunal de Faltas.

  Pero eso no será todo. El funcionario adelantó que en estos días se convocará a los dueños a una reunión donde se "pautarán las líneas de trabajo en adelante porque este es un problema de todo el año".

Más de lo mismo. Mientras tanto, para los vecinos de La Florida todo es "más de lo mismo", y aseguraron que la noche del 31 fue "tan terrible como todos los fines de semana".

  Alejandro Blando, un vecino que dijo "escapar" a Funes para las fiestas, recordó que "el municipio habla de exceso de ruido y cómo no va a ser así si el boliche Puccio y Costanera no tiene ningún sistema de insonorización".

  En tanto, Marcelo Sahagun, que vive en Superí al 200, debió buscar en su casa "el lugar donde menos se escuchara la música", que fue "insoportable".

  Y como si eso no fuera poco algunos vecinos de La Florida afirmaron que "los ruidos de la gente y la música empezaron tarde, a eso de las 2.30, pero terminaron recién a las ocho de la mañana".

  Además de la infracciones de los boliches, ayer quienes transitaron por la costa se toparon con los vestigios de los festejos: suciedad, contenedores que no daban abasto, y vasos de todo tipo y tamaño desparramados por el lugar.

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