Martes 10 de Mayo de 2016
Pese al abroquelamiento de la comunidad universitaria para reclamar por el salario docente y un mayor presupuesto educativo, entre los padres de los colegios secundarios que dependen de la UNR ya existe preocupación por la pérdida de clases. "Aparte de ruido, lo que podemos hacer es muy poco, por eso les pedimos a las autoridades de la UNR que vayan a golpear las puertas del Ministerio de Educación para exigir que se encauce este conflicto", dijo Armando Mujica, padre de un chico de tercer año del Politécnico. "Los contenidos que se pierden no se recuperan, se recortan", afirmó. "En un corte de ruta o un bloqueo a una fábrica los efectos son inmediatos y se mueve todo el mundo; en cambio, en la educación las consecuencias de las medidas de fuerza son acumulativas: el chico pierde la gimnasia de levantarse temprano, de escuchar a sus profesores, de dar exámenes, pero pareciera que a las autoridades eso no les interesa", razonó Mujica. Pidió que "así como el rector de la UNR y los decanos fueron a Coad, también vayan a golpear las puertas" de Educación y a "denunciar que esto es serio, porque a los chicos les causa un daño muy grande".
El propio rector reconoció que el paro reiterado afecta especialmente a los alumnos de la secundaria, a los que definió como el "eslabón más débil". "Es una situación complicada", admitió, y dijo entender que "los padres se inquieten", porque "no se pueden perder tantos días de clase". Mujica pidió a Coad que una próxima medida de fuerza "no sea tan drástica" para la secundaria, aunque reconoció que la responsabilidad mayor recae sobre el gobierno.
"Que los padres se queden tranquilos, que los docentes luchamos en defensa de la universidad pública para que todos sus hijos puedan seguir estudiando y no ocurra acá, como en otros países, donde la educación está arancelada", dijo por su parte la titular de Coad, Laura Ferrer Varela.