Domingo 17 de Enero de 2021
En junio pasado María del Luján Pero, de 39 años, fue asesinada en su departamento de pleno centro por el hombre con el que había convivido los últimos ocho años. Los vecinos admitieron entonces que el desenlace no los sorprendía porque las discusiones de la pareja eran permanentes, aunque nadie había intervenido en ellas. En ese marco el Concejo Municipal emitió un decreto, por iniciativa de la edila María Luz Olazagoitia, para instrumentar una campaña permanente de prevención de las violencias de género, que llevan adelante de manera conjunta la Municipalidad y el Concejo. Seis meses después del brutal femicidio, la respuesta institucional es la campaña “Lxs de afuera no somos de palo”, que se presentó el jueves en el Centro Municipal de Distrito Oeste.
En el lanzamiento, del que participaron concejalas y organizaciones feministas, se dio a conocer que entre marzo y octubre del año pasado las consultas por violencia de género recibidas en la Municipalidad aumentaron un 70 por ciento respecto del mismo período de 2019 (se recibieron en total 7.600 llamados o contactos). El objetivo de la nueva campaña es sensibilizar a la ciudadanía sobre cuán importante y hasta definitorio resulta no ser indiferentes ante este tipo de situaciones, así como fortalecer las redes socio-estatales en los seis distritos de la ciudad.
“Buscamos informar y generar conciencia en los territorios”, explicó la secretaria de Género y Derechos Humanos de Rosario, Mariana Caminotti. “La violencia es un problema público, no solo de dos personas, por lo tanto erradicarla es un asunto público”, agregó, considerando que ésta ha sido “la gran enseñanza que nos dejó la pandemia”.
La campaña desafía el dicho popular según el cual en los asuntos de pareja no hay que meterse porque “los de afuera son de palo”. Se asienta en una producción de piezas gráficas y audiovisuales para distintos soportes, por ejemplo monitores en lugares de atención al público o en unidades del transporte urbano. Estos materiales también se ponen a disposición de las organizaciones sociales para que los difundan. “El mensaje es que si conocemos situaciones de violencia nos informemos para hacer algo al respecto, eso no quiere decir ponerse en riesgo sino quizás ponerse en contacto con un servicio público o una organización”, aclaró Caminotti. “Que los agresores sepan que no son impunes, que la sociedad los está mirando”, insistió.
Esta batería de acciones múltiples y coordinadas incluye una oferta de capacitaciones y charlas destinadas a instituciones de la sociedad civil que justamente no estén especializadas en este abordaje, como clubes, bibliotecas populares y otras organizaciones vecinales. “Armamos mesas de trabajo con las redes de mujeres y con las distintas instituciones de los barrios para pensar juntos iniciativas según las características, necesidades e intereses de cada distrito: apelamos al protagonismo de la sociedad”, contó la secretaria de Género y Derechos Humanos.
“Queremos evitar que se naturalice la violencia y dar herramientas concretas para que la gente actúe”, continuó la funcionaria, y en ese marco inscribió los llamados Puntos Violeta. Se trata de espacios de contención que empezaron a abrirse en noviembre de 2020 (en los centros de distrito Norte y Sur), uno de los cuales se inauguró precisamente ayer durante el acto en el Distrito Oeste Felipe Moré. De aquí a fin de enero se habilitarán en el Noroeste, Sudoeste y Centro.
“Surgió a partir de una iniciativa de un concejo vecinal y lo pudimos materializar, ahora estamos trabajando en diseñar un protocolo de acompañamiento”, confió Caminotti.
“Hay que ayudarlas en el momento en que son agredidas”
“Tenemos que deconstruir un discurso que aparece siempre, el de que no hay que meterse en las peleas de pareja porque después sus integrantes se arreglan, y en su lugar ayudar y asistir a las víctimas en el momento en el que son agredidas, pero también luego porque sabemos que es muy difícil salir del circuito de violencia”, advirtió Cecilia Ancin, la presidenta de Indeso Mujer. Esta asociación civil con más de 35 años de trayectoria integra el consejo consultivo de la Municipalidad, una mesa de trabajo contra la violencia de género.
“En el contexto de pandemia, las situaciones de violencia se han incrementado muchísimo y para las organizaciones también fue difícil trabajar en el territorio. El desafío es estar cerca de las mujeres. Lo importante es que podamos acceder a los recursos y las herramientas sobre qué hacer y a quién llamar”, concluyó la activista.