Viernes 23 de Marzo de 2012
Durante el primer trimestre del año fueron remitidas al corralón municipal dos mil motocicletas, que fueron incautadas en la mayoría de los casos porque sus usuarios no contaban con la documentación obligatoria para circular. El dato fue aportado por el titular de la Dirección de Tránsito de Rosario, Henry Fabbro, quien manifestó que a esta altura del año están depositadas en el predio del parque Independencia, en Moreno y Ocampo, unos 1.500 vehículos cuyos dueños aún no regularizaron "los papeles".
En diálogo con el programa "La que se viene" de La Ocho, el funcionario adelantó que esos rodados, en el caso de que queden más de tres o cuatro meses sin que sus dueños se presenten, serán derivados al corralón de la zona oeste de Rosario, ubicado sobre avenida Presidente Perón al 7900, como paso previo al proceso de compactación. Ese procedimiento técnico, según dijo Fabbro, "permitirá liberar en un 80 por ciento esas instalaciones y a la vez permitirá despejar el corralón de calle Moreno".
El encargado de Tránsito remarcó que la cantidad de motos remitidas al corralón es una consencuencia de los operativos que se realizaron durante todo el verano. En ese sentido expresó que en estos últimos tres meses fueron secuestrados dos mil rodados y que las irregularidades más comunes que se detectan en la calle "es la falta de documentación. No ocurre lo mismo con el no uso del casco porque con el pago de una multa y asistiendo a curso de concientización, en el término de 15 días se puede retirar la moto".
En el caso de las personas que no pueden acreditar la propiedad de una moto o ni siquiera tienen contratado un seguro, "entre la multa, el pago de una póliza y alguna que otra falta vigente de actas anteriores, se le hace muy caro sacar el vehículo del corralón. De cada cien motos, sesenta pueden salir y cuarenta van al corralón oeste para compactación".
Las autoridades eligieron esa técnica de reciclado por sobre la del remate porque sostienen que de esa manera se evita que vuelvan a la calle vehículos que se deterioraron demasiado al estar tanto tiempo expuestos a la intemperie.