La ciudad

En el Centro Comercial Arijón cerca del 20% de los negocios ya bajó las persianas

El combo letal fue la retracción del consumo y los tarifazos en los servicios. Comerciantes de la zona sur buscan crear un lobby del sector. La preocupación es el común denominador de los comerciantes.  

Jueves 07 de Abril de 2016

En lo que va del año ya bajó las persianas entre el 15 y 20 por ciento de los comercios del Centro Comercial Arijón, en la zona sur de la ciudad. ¿La causa? El combo letal que representó la caída de ventas y el fuerte aumento de las tarifas de energía, que sin dudas golpeó duro a los comercios barriales y más chicos.

Los datos fueron confirmados por Rubén Mendoza, referente de los comerciantes de la zona, quien fue más allá y destacó que “también hay negocios que tienen que renovar contrato de alquiler en estos días están y están analizando si continúan o no abiertos”.

La preocupación de los comerciantes fue el común denominador que atravesó una reunión que se realizó el lunes pasado en la sucursal del banco Credicoop de esa zona de la ciudad, y donde se fijó armar una “agenda común” para intentar frenar los aumentos desmedidos. Según remarcaron, los incrementos son tales que los reclamos por los montos de los alquileres parecen figurar en un segundo plano.

Es más, empresarios de los centros comerciales a cielo abierto de zona sur (Arijón, Ayacucho y San Martín) se reunirán antes de fin de mes para establecer los puntos que planean elevar a los distintos niveles de Estado. Apuntan a sumar a los comerciantes de otros barrios como Echesortu, Fisherton, Empalme Graneros y el centro.

En una recorrida por las zonas comerciales de Rosario este diario registró una mayor retracción de locales abiertos en los barrios que en el centro, donde los que tienen un tamaño intermedio —de 3 a 10 empleados aproximadamente— manifestaron una mayor preocupación por la continuidad de la actividad con la nueva ecuación económica.

Los de mayor tamaño prevén que, de continuar el actual escenario, ajustarían el personal, mientras que los pequeños negocios atendidos por sus dueños admitieron incertidumbre por el futuro. El segundo semestre se vislumbra lejos, porque no ven “motivaciones” que reviertan “las expectativas” que se instalaron sobre la evolución de la actividad económica.

La mayoría de los comerciantes relevados estimó que ni con el esquema del “Ahora 12” y descuentos de todo tipo se amortiguará la caída del consumo.

El presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), Ricardo Diab, señaló que en el último trimestre las ventas promedio del sector cayeron 12%, a un ritmo del 4% mensual promedio, con porcentajes más significativos en los comercios de productos suntuosos y electrodomésticos, mientras que los alimentos y bebidas retrocedieron 2,5%.

Todos sacaron las boletas para mostrar la diferencia entre lo que pagaban antes y lo que deben afrontar a partir de ahora. Las tarifas de los servicios de luz y, aún en menor medida, las de gas. “Son los nuevos socios”, ironizó el dueño de un comercio céntrico que colocó el cartel de “Liquidación por cierre” en la vidriera.

“Fijáte que lo que pago de luz representa dos ó tres sueldos de empleados de comercio y aún falta el próximo aumento”, señaló un pequeño comerciante textil, que mostró los números a condición de mantener su nombre en reserva.

Retracción. “La gente frenó el consumo antes de que llegaran las facturas con los aumentos y los centros comerciales de los barrios están desiertos”, describió Mendoza en la zona sur.

“La situación es muy preocupante, no es por un mes o por dos meses malos por lo que los comerciantes piensan en cerrar, es que viene de arrastre y con una perspectiva que no es favorable”, señaló por su parte Diab, que evaluó que “el que no tiene espalda para soportar los incrementos que vienen, sin dudas está pensando seriamente cómo sigue su futuro”.

Por su parte, el presidente de la Federación de Inmobiliarias de la Argentina (Fira), Javier Grandinetti, señaló que en los “rubros que se registra una primera retracción es en los que hay un exceso de oferta”.

Según la Guía Productiva elaborada por la Municipalidad, en Rosario hay 17.651 comercios habilitados, de los cuales unos 7.000 están ubicados en los 29 centros a cielo abierto distribuidos por la ciudad.

Por el momento, la preocupación es el común denominador de los comerciantes.

 

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