La ciudad

En Colectividades una familia come por $ 50, pero en bandeja de plástico

El de este año ha sido el 24º Encuentro y Fiesta Nacional de Colectividades en el Parque Nacional a la Bandera. Se trata de la feria más popular de Rosario y también la más criticada. Que se come "más caro que en un restaurante, en bandeja de plástico y sobre tablones pelados", que "se llena y apenas se puede caminar", que es "insegura", que "hay que hacer cola como en un supermercado", "que año tras año la propuesta es la misma y se limita a lo gastronómico y no a otros aspectos de la cultura", que "nadie la controla y es el reino de la ilegalidad" son algunos de los comentarios detractores.

Sábado 15 de Noviembre de 2008

El de este año ha sido el 24º Encuentro y Fiesta Nacional de Colectividades en el Parque Nacional a la Bandera. Se trata de la feria más popular de Rosario y también la más criticada. Que se come "más caro que en un restaurante, en bandeja de plástico y sobre tablones pelados", que "se llena y apenas se puede caminar", que es "insegura", que "hay que hacer cola como en un supermercado", "que año tras año la propuesta es la misma y se limita a lo gastronómico y no a otros aspectos de la cultura", que "nadie la controla y es el reino de la ilegalidad" son algunos de los comentarios detractores.

Y algo de razón hay en cada frase. Aunque LaCapital la recorrió esta semana y comprobó que sus precios son accesibles. Una familia de cuatro personas puede comer por 50 pesos: eso sí, a veces en rincones más que informales y compartiendo bebidas y comidas. Rosarinos y visitas, todo el mundo cuida el peso, y tal vez por eso la comida más solicitada, desde el Líbano a las Baleares, sea la globalizada papa frita a un promedio de 4 pesos el cono de cartón. Y otro aspecto común en lo que coinciden los que la eligen a pesar de todo: su carácter de paseo. "Se viene acá, al lado del río, se ve gente", dice más de uno. Algo tan atractivo como sacar la silla a la vereda en lugar de sentarse en el patio.

Sobre gustos. En Colectividades nunca se comió como en un restaurante. En general las familias no piden un plato por integrante; van stand por stand y picotean: prueban todo y entre todos. Hasta hacen largas colas por un ticket, lo que difícilmente harían en un bar. ¿Las filas más largas? Las de Grecia y Japón.

Ahora bien, comer sin protocolo no implica descuido. Hay stands que están pulcros y sin pretensiones: mesitas con sus sillas, manteles y servilleteros se pueden ver en Austria, Asturias, Navarra, Sicilia, Alemania y pueblos originarios.

Pero hay sitios, como el rincón que ocupa Chile, que dan pena. Las sillas y mesas están realmente atadas con alambre; más vale comprase una empanada de pino (carne) y seguir caminando (cuestan 6 pesos ).

Rabas, paella y tortilla, tres clásicos de la cocina española, se degustan en los restaurantes asturianos Rincón Hispano y La Marina. En el primero se pagan 13$ por las rabas, 40$ por la paella y 9$ por la tortilla. En la Marina 20 , 27 y 13$ respectivamente. En ambos lugares aclaran que sus porciones son "más generosas" que en Colectividades donde todo se sirve en bandeja plástica mediana (15 x10 cm) y los cocineros remarcan: "uno come bien, dos... prueban".

Con estas dimensiones, en el puesto de La Rioja la paella vale 15 pesos y en Catalunya, 20. Las rabas del Rincón Murciano salen en bandeja: a 6 pesos y en Navarra la tortilla cuesta a 12.

Julián y Brenda Faroni, de Villa Gobernador Gálvez, recomendaron la comida libanesa. Comían hiabra, unos niños envueltos en hoja de parra y con carne y arroz (6 pesos el par). Los Navarro Shuster y los Salina se inclinaron por la pizza siciliana a 20 pesos la entera de 8 porciones. Jorge y Lidia, en cambio, fueron por el chucrut con salchicha y la cerveza en Alemania: porciones abundantes a 17 pesos cada una.

El matrimonio Scifo estaba por pagar 22 pesos un costillar en Brasil, pero cuando se enteró de que el plato salía "pelado", sin papas ni ensalada, se fue al de Argentina. Allí los Fleitas, de Gálvez, comían una parrillada (40 pesos) y bebían cerveza (8 pesos). "¿Caro?" —repreguntaron a este diario— "no, venimos siempre, paseamos. Y por suerte, durante la semana no hay tanta gente, y esta noche tampoco mosquitos; más no se puede pedir".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario