Empalme Graneros: agua en las casas y la ayuda alimentaria complicada tras la tormenta
Con viviendas que llegaron a tener casi medio metro de agua en su interior, uno de los comedores que asiste a las familias del barrio que viven sobre las márgenes del Arroyo Ludueña tuvieron que suspender la asistencia a más de 150 vecinos

Miércoles 24 de Mayo de 2023

"Son cuatro o más manzanas que no están en el mapa de la ciudad", dice Mariano Rodríguez cuando tiene que explicar la ubicación del merendero Buji y del comedor Alimentando Sueños, que funcionan en el pasaje San Cayetano 1600 bis. Más precisamente, en el terreno de una de las vecinas de Empalme Graneros, una de las más de 30 casas de la zona que este miércoles con el temporal de lluvia y viento llegaron a tener casi medio metro de agua en su interior. Rodríguez reconoció que cayó una gran cantidad de agua en poco tiempo y que hay construcciones que, levantadas casi a la vera del Arroyo Ludueña, "están más bajas". Sin embargo, también insistió en que "acá había zanjas, pero como no hay servicio de ningún tipo y menos de zanjeo, cuando llueve así, una vez que el agua pasa el nivel de las zanjas y de la calle, las casas se inundan".

Frente a un fin de semana extralargo, el espacio comunitario que coordina junto a Claudia Gutiérrez, dueña de la casa afectada, que por estos días está terminando de tramitar la personería jurídica del comedor, no solo iban a ofrecer este miércoles la comida a unos 150 vecinos, como vienen haciendo tres veces a la semana, cada lunes, miércoles y viernes, sino que además tenían previsto un locro solidario.

"Nada de eso vamos a poder hacer, tuvimos que suspender todo con 25 centímetros de agua adentro y además es imposible llegar", contó el hombre, que si bien no vive en la zona, creció en otro sector de Empalme y ante la convocatoria a prestar una mano ante las necesidades de la gente empezó a gestar la idea del comedor con 20 raciones y ahora superan el centenar.

"A cada vecino se le da una vianda de comida de acuerdo al grupo familiar", explica y acota que, por ahora y hasta a tanto obtengan la regularización de sus papeles, sostienen la asistencia "a través de donaciones y la asistencia de otras personas dispuestas a ayudar".

"Son muchos los chicos con desnutrición o mal nutridos", dijo a La Capital, conocedor del barrio desde los tiempos de las viejas inundaciones. "Esto hace mucho que no pasaba, pero no porque algo hubiera mejorado, sino por la sequía y ahora con la lluvia, empieza a pasar otra vez", señala luego de que en la ciudad cayeran para el mediodía del miércoles entre 90 y 120 milímetros.

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La tormenta en la zona

Las más de 30 viviendas que señalaron donde el agua no tuvo otro lugar donde ir más que dentro de las mismas casas están aledañas al comedor, en esas cuadras que están entre el arroyo y Garzón, también a pocas cuadras del Centro de Salud Empalme Graneros y a metros de donde supo trabajar históricamente la monja María Jordán.

Se trata fundamentalmente de un sector donde viven familias de origen paraguayo, que llevan ya muchos años en la ciudad y que fueron levantando sus viviendas de a poco, y también en la zona está asentada la comunidad qom. "Hay viviendas que están más bajas, más sobre el arroyo y otras más altas, entonces por eso hay casas que están con 15 centímetros de agua y otras donde casi llega a medio metro", explicó Mariano.

Los servicios y no solo el zanjeo, afirman, "no existen en lo más mínimo"; tampoco el acceso al agua potable ni al servicio regular de luz. "Todas las conexiones que hay son caños que fueron tirados por los vecinos y enganches a la luz", señaló Rodríguez y agregó: "Cómo va a tener servicio la zona si hay parte de estas cuatro manzanas que para la Municipalidad figuran como espacio verde, entonces no hay hay pavimento ni agua potable, apenas una extensión de caños de agua clandestinos e igual con la luz".

Lo cierto es que en ese contexto, la cantidad de agua que cayó en pocas horas, fue imposible de contener y una vez que desbordó las calles. Si bien las organizaciones e incluso profesionales de salud que trabajan en el barrio, señalaron que el nivel del arroyo hasta antes del inicio de la tormenta estaba "bastante bajo", indicaron que en la zona de "pasillos el desborde de agua es terrible".

No solo por la lluvia y el ingreso desde la calle a las casas, sino además porque en la zona de asentamientos y pasillos, los desagües se desbordaron e incluso hasta el mediodía del miércoles el escenario era complicado.