El "viudo de Adelfa" contará su historia: libro, cárcel y una posible serie de Netflix

El hombre que se hizo conocido tras casarse en 2007, a los 24 años, con Adelfa Volpes, una mujer de 82, trabaja hace meses en un libro que repasará esa historia, la causa por drogas y los cinco años que pasó preso.

14:50 hs - Domingo 13 de Septiembre de 2026

Reinaldo Wabeke tenía 24 años cuando se casó con Adelfa Volpes, una mujer de 82, en 2007. El matrimonio, con 58 años de diferencia entre ambos, tuvo repercusión internacional y lo convirtió de la noche a la mañana en una figura mediática: el "viudo de Adelfa". Ella murió apenas 24 días después de la boda, y desde entonces la relación quedó rodeada de versiones vinculadas con la herencia y las circunstancias de su muerte. Casi dos décadas después, y luego de atravesar conflictos familiares, una causa judicial y cinco años de cárcel, Wabeke decidió poner por escrito su propia versión de los hechos. En diálogo con UNO Santa Fe, contó que ya está trabajando en el proyecto junto al escritor Santiago Idiart, con quien se reúne semanalmente para reconstruir, capítulo por capítulo, los episodios más importantes de su vida.

El plan de Wabeke no se limita al papel. También confirmó que avanza en gestiones para convertir su historia en una producción audiovisual pensada para Netflix.

"Estoy por hacer mi libro, mi biografía. Lo pago yo, es algo personal mío", explicó Wabeke, que remarcó el carácter íntimo de la iniciativa. El plan de trabajo, según detalló, tiene un cronograma bastante concreto: "El libro demora entre cuatro o cinco meses si va bien. Nos vemos dos veces por semana, dos horas, para contar mi historia".

El vínculo con Adelfa Volpes será, inevitablemente, uno de los ejes de la biografía. Lejos de esquivar el tema, Wabeke volvió a reivindicar públicamente esa relación. "La recuerdo en el fondo de mi corazón, la recuerdo de la mejor manera. Si no sería por ella, no sería nadie hoy", afirmó. El libro también abordará los años posteriores a la muerte de Adelfa, marcados por el conflicto por la herencia y la disputa por la vivienda que había pertenecido a la mujer.

Cinco años en prisión: "La cárcel es como El Marginal, en vivo y en directo"

Otro de los capítulos centrales de la biografía estará dedicado a su paso por prisión. Wabeke permaneció cinco años detenido tras una condena vinculada a una causa por drogas, y aseguró que ese período incluyó algunos de los momentos más difíciles de su vida: amenazas, presiones y situaciones de tensión extrema dentro de los establecimientos penitenciarios donde estuvo alojado.

"La cárcel es como la serie El Marginal, en vivo y en directo. Viví cinco años y es así", resumió.

Un año de terror en Piñero

El relato más crudo de Wabeke corresponde al año que pasó en la Unidad Penitenciaria de Piñero. Según contó, durante ese tiempo fue amenazado con un arma blanca de manera constante para que consiguiera dinero de su familia. "En Piñero la pasé mal un año. Me tenían apuntando con una chuza todo el día para que pida plata a mi familia", relató.

A eso se sumaron las condiciones de alimentación, que también cuestionó duramente: "La comida de la cárcel es un asco, llena de gusanos. No dejan pasar a la familia la comida", sostuvo.

El cambio en Coronda: "Ahí terminó el infierno mío"

Después de ese año en Piñero, Wabeke fue trasladado al pabellón 14 de la Unidad Penitenciaria de Coronda, donde asegura que la experiencia cambió por completo. "Luego de un año me pude ir al pabellón 14 de Coronda, y ahí terminó el infierno mío. Ahí fue maravillosa la experiencia", recordó.

Wabeke sostiene una versión propia sobre el origen de la causa judicial que terminó con su detención: dice haber sido víctima de una maniobra para involucrarlo en una investigación por drogas que no le correspondía. "Me hizo poner droga en mi casa. Me hizo la cama para que yo caiga preso", afirmó, y agregó que, según su relato, otras personas trasladaron la mercancía y luego lo dejaron a él como responsable: "Taparon toda la mercancía que habían pasado para otro lado y meterme a mí como perejil preso".

También contó que, tras la condena, recibió amenazas para que no hablara públicamente sobre lo sucedido. "Me dieron dos años, me dieron la libertad condicional. Me callé la boca porque me dijeron que si hablaba me iban a matar", relató. Se trata, en todos los casos, de la versión de los hechos que sostiene el propio Wabeke sobre su causa judicial.

El vínculo con Elías Salazar, nacido en la cárcel

Paradójicamente, los años de encierro fueron también el escenario donde Wabeke conoció a quien hoy es su pareja, Elías Salazar. Según contó, ambos empezaron a comunicarse durante su estadía en Coronda y el vínculo se mantuvo incluso después de que Salazar recuperara la libertad.

Wabeke terminó de cumplir su condena en abril de 2025 y, tras salir, se reencontró con él. Hoy conviven en Rosario. "Elías es una persona maravillosa, el pilar de mi vida. Vivo en la Tablada de Rosario, en medio de la villa, y no tengo miedo a nada", expresó.

Los conflictos familiares y el perdón

El encierro también estuvo marcado por conflictos con parte de su familia. Uno de los episodios que más lo golpeó fue no haber podido despedir a su padre cuando murió. "No me permitieron ver a mi papá cuando se murió, lo cremaron y lo tiraron para que yo no vaya al velatorio", sostuvo.

Con el paso del tiempo, sin embargo, aseguró que decidió dejar atrás ese resentimiento con algunos familiares. "A pesar de todas estas cosas, yo a mi mamá la perdoné. A mi cuñado lo perdoné", manifestó.

El proyecto para llevar su historia a Netflix

El plan de Wabeke no se limita al papel. También confirmó que avanza en gestiones para convertir su historia en una producción audiovisual pensada para Netflix. "En diciembre firmé un contrato con Martín Frassi para que me represente y termine de negociar con Netflix", señaló.

Por ahora se trata de una negociación en curso, no de un acuerdo definitivo anunciado por la plataforma. La idea, de todos modos, es avanzar hacia una serie basada en los distintos capítulos de su vida: la exposición pública tras el casamiento con Adelfa, la muerte de ella, el conflicto por la herencia, la causa por drogas, los cinco años de prisión, los conflictos familiares y su relación actual con Elías.

Wabeke plantea el libro como una forma de recuperar el control sobre un relato que, durante años, estuvo narrado principalmente por terceros. La intención, según explicó, es que la biografía funcione como un recorrido personal: desde la exposición internacional que le trajo su matrimonio con Adelfa hasta los años más duros de su vida y la etapa de reconstrucción que atraviesa en la actualidad.