La ciudad

El vandalismo contrabicicletas públicas costó 164 mil pesos el último año

Las estaciones sufrieron 26 ataques desde enero del año pasado. Rompen rodados, roban partes o provocan destrozos en las terminales.

Lunes 20 de Enero de 2020

En la madrugada del último 4 de enero, un grupo de jóvenes cometió actos de vandalismo contra una estación de bicicletas públicas, ubicada en barrio Parque. El video, que mostraba cómo 14 adolescentes provocaron destrozos y trataron de sustraer rodados, en la terminal de avenida Francia al 2200, se multiplicó a través de las redes sociales y los principales canales de la ciudad, gracias a las cámaras de videovigilancia que están apostadas en cada parada. Por el violento episodio, la Municipalidad radicó una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación.

Vale destacar que no fue un hecho aislado ya que la Intendencia registró durante el último año 26 episodios de vandalismo en las estaciones de Mi Bici, Tu Bici. Los daños suelen provocarse tanto sobre las estructuras (en sus anclajes o trabas, o en el lector de la tarjeta Movi donde se paga y autoriza la extracción), como en las bicicletas que se encuentran ancladas (robo de timbres o asientos, deterioro de cuadros, canastos y manubrios). Por estos hechos, hubo una erogación para la empresa prestadora del servicio, y por consiguiente para los usuarios que pagan la tarifa, estimada en 164 mil pesos.

Más de 50 estaciones

El sistema de bicicletas públicas cuenta con cámaras en las 52 estaciones, con monitoreo durante las 24 horas, los 365 días del año. La vigilancia de las 453 bicicletas se lleva a cabo desde el Centro de Monitoreo de Movilidad, ubicado en el Centro Integrado de Operaciones Rosario, y desde la base operativa de Mi Bici, Tu Bici.

Los anclajes (lo que une la bicicleta a la estructura) cuentan con trabas anti vandálicas que imposibilitan la extracción por la fuerza de las bicicletas, como quedó de manifiesto en las imágenes del episodio del 4 de enero, donde más allá de la violencia ejercida por un grupo de jóvenes sobre los rodados, ninguna de ellas pudo ser sustraída.

Desde Movilidad informaron que incluso se realiza un análisis permanente del funcionamiento y estructura de los anclajes de cada una de las terminales, generando un mantenimiento preventivo.

Además, en las estructuras en las que se registraron distintos hechos, instalaron guías para las ruedas delanteras, con el objetivo de impedir movimientos bruscos tendientes a intentar romper el sistema de trabas. "Ancladas son prácticamente imposibles de sacar", aseguran desde el municipio. Hubo algunos pocos casos de personas que no las devolvieron, pero fueron identificadas, porque todo el que retira un rodado queda registrado en el sistema.

Se trata de bicicletas especiales, diseñadas exclusivamente para el uso público, con características antivandálicas y una robustez superior a la de los rodados convencionales, por lo que ni siquiera tienen un valor de venta. Los componentes están hechos de manera tal que no sirven de repuesto, y tampoco se pueden desarmar fácilmente. En este marco, robarlas para obtener un beneficio económico no tiene ningún sentido.

Irresponsables

"El sistema de bicicletas públicas de la ciudad es muy valorado por los rosarinos, cuenta con más de 67 mil inscriptos que diariamente lo utilizan para movilizarse por la ciudad o pasear por los distintos recorridos. Es un sistema efectivo y seguro, el cual constantemente pensamos como mejorar con nuestros equipos", apuntó la Secretaria de Movilidad Eva Jokanovich.

Si bien la funcionaria municipal reconoce que la "cantidad de episodios de vandalismos no son significativos atendiendo la cantidad de estaciones y el número de bicicletas con las que cuenta el sistema", a la vez se encargó de puntualizar que "nos encantaría no tener que invertir ni un solo peso en reparar lo que algunos irresponsables rompen".

En ese sentido, remarcó con especial énfasis que "el costo de lo vandalizado lo terminan pagando los mismos usuarios".

Y profundizó esa línea de análisis: "Somos los mismos rosarinos quienes debemos pagar las consecuencias de aquellos que no toman dimensión de que lo público es de todos. Hay que seguir trabajando mucho en conseguir y alcanzar una Rosario del respeto, donde todos condenemos este tipo de prácticas y valoremos adecuadamente lo que le pertenece a cada uno y cada una de los vecinos y vecinas", cerró.

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