La ciudad

El temporal del viernes los dejó sin casa y ahora viven en una habitación

El viernes pasado, la vida de los vecinos de una obra en construcción de avenida Francia al 1100 cambió drásticamente. Esta es la historia de los cinco integrantes de una familia que están repartidos en tres hoteles.

Miércoles 24 de Febrero de 2016

El viernes, a las 6, Gabriela escuchaba la lluvia y el viento del intenso temporal mientras amamantaba a su hijo al lado de su marido, que estaba entredormido. Un ruido inesperado, el temblor del piso y la oscuridad repentina de la energía cortada terminaron de despabilarlos. Cuando abrieron la puerta que comunica el interior de su casa con el largo pasillo que conduce a la calle, se encontraron con el abismo: la medianera que los separaba del pozo de la obra en construcción del edificio Nehuén (avenida Francia 1169) había caído; del piso del pasillo sólo quedaban algunas hileras de baldosas. Gabriela junto a su familia y otras cinco que ocupaban las casas linderas a la obra abandonaron sus viviendas guiadas por los bomberos, saltando de terraza en terraza. Hoy, todos están alojados en un hotel de barrio Echesortu que paga la aseguradora del edificio y reclaman mejores condiciones. “Nos dicen que fue producto de la tormenta. Y nosotros sabemos que la tormenta contribuyó. Pero también hubo negligencia de la obra y de la Municipalidad, que no fueron a hacer los controles”, consideró Gabriela, quien dijo que había denunciado irregularidades.
  Gabriela tiene 33 años. Vive con su esposo, su hijito de 22 meses, su suegra y la hermana de ésta, que padece síndrome de Down, en un departamento de pasillo ubicado en Francia 1155/1165. Hoy, los cinco están repartido en dos habitaciones de un hotel tres estrellas de San Juan entre Lavalle y Avellaneda. “Estamos bien acá, pero lo que queremos es que nos manden a un apart hotel o que nos den para alquilar un departamento hasta que esto se solucione. Un lugar donde podamos tener una cocina, un lavarropas. Donde podamos volver a armar nuestra rutina, porque esto no va a ser corto”, dijo Gabriela. El viernes a media mañana, cuando abandonaron su vivienda pasando de terraza en terraza saltando muros e incluso atravesando boquetes que debieron abrir los bomberos, se llevaron lo que pudieron. “Volvimos pocas veces porque es complicado acceder”, contó Gabriela.
  “Por suerte no tuvimos que lamentar ninguna pérdida, pero hay gente a la que se le cayó media casa”. A quienes se refiere Gabriela es la familia que vivía en Francia 1171, que estaban separados de la obra del edificio Nehuén por la medianera del lado norte. Su casa era angosta y larga. Tenía dos pisos. Todo eso cayó al pozo de la construcción y si no hubo víctimas fue porque los dormitorios están en el sector de la vivienda que quedó en pie.
  Nora, dueña de una farmacia lindera a esta casa, contó que tras el derrumbe se asomó a la calle y se encontró con escombros en el lugar donde estaba la casa. “Llamé al 911 y a los bomberos porque estaban atrapados. Los tuvieron que sacar atravesando casas hasta calle Mendoza”, contó. La casa de Nora sufrió importantes rajaduras, aunque no debió ser desalojada.
  Los vecinos aseguraron que durante el mes de enero se realizaron denuncias en la Municipalidad y que incluso estaban en diálogo con la constructora. “Tras los reclamos ellos apuntalaron la pared del pasillo y ataron los postes de unos caños de gas. Cuando se cayó la medianera quedaron los postes colgando de los caños. Un peligro. Hubo negligencia tanto de la obra como de la Municipalidad”, enfatizó Gabriela. “Pedimos que ahora tomen las medidas correspondientes, porque les dijimos que el pasillo se iba a caer”.
  Desde Obras Particulares explicaron que el motivo del derrumbe fue que el agua que cayó durante la tormenta —97,5 milímetros— socavó el talud de las medianeras, es decir, la parte inferior, que es más ancha, está en declive y es la que le brinda estabilidad al muro.

Filmar e intimidar

Tras los derrumbes, la obra del edificio Nehuén parece más grande. Y es que el cerramiento del frente abarca ahora el espacio que ocupaban el pasillo y la vivienda derrumbada, que quedaron sin medianeras. Ayer, un grupo de obreros trabajaba en el terreno apuntalando los muros laterales para evitar mayores consecuencias. Durante la tarde, una periodista y un fotógrafo de La Capital se acercaron para hablar con los vecinos de la situación que habían vivido. Los trabajadores de prensa fueron filmados con un teléfono por la persona a cargo de la obra, quien indicó que no se podían tomar fotografías en el lugar.

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