Miércoles 12 de Marzo de 2008
Los fumadores y bebedores tienen más probabilidades de dañar sus riñones hasta el punto de producir una enfermedad renal crónica. Así lo determina un estudio publicado en la Revista Americana de Epidemiología que evaluó a 8.000 pacientes en la región de Wisconsin. Del estudio se desprendió también que quienes comparten ambos hábitos (tabaco y alcohol) aumentan varias veces el riesgo de desarrollar alguna enfermedad crónica del riñón así como la necesidad de tratamiento sustitutivo con diálisis.
Debido al aumento de la incidencia de las enfermedades renales crónicas desde el año pasado se eligió el 13 de marzo como Día Mundial del Riñón. Las cifras dan cuenta de ello: uno de cada diez adultos tiene alguna afección renal, y de ese total, el 5% se transforma en crónica. Los riñones intervienen en el control de la presión arterial, la regulación de líquidos y sales en el cuerpo, el metabolismo de los huesos y el mantenimiento del nivel de glóbulos rojos del organismo.
El doctor Gustavo Lavenia, de la Sociedad de Nefrología de la provincia de Santa Fe, distinguió entre la enfermedad renal y la afectación crónica. "La forma de detectarla es mediante un estudio de orina y de sangre porque no da síntomas. Antes de ser crónica pasa un tiempo, por eso es tan importante realizarse un control anual con el médico clínico. En caso de que se detecte alguna anormalidad en el examen de rutina, es necesario consultar con un nefrólogo", dijo el médico, quien agregó que "la idea es evitar que se cronifique".
Un síntoma de la cronicidad de la enfermedad renal está dado por la relación de la creatininina en sangre con la cantidad que la persona orina. Cuando esta aumenta la función renal suele estar por debajo del 35% ó 40%. "Una creatinina normal no es sinónimo de función renal normal por eso el control médico debe incluir el estudio de la sangre y orina completa con sedimento urinario", confirmó el especialista.
Las enfermedades renales van de la mano de la afectación cardiovascular. "Se tenía al corazón como responsable de la enfermedad cardiovascular, sin embargo comparte con el riñón los mismos factores de riesgo: alcoholismo, tabaquismo, sedentarismo, obesidad, hipertensión y diabetes. Esto hace que se i mponga la evaluación integral del sistema vascular, que incluye corazón, riñón, cerebro y retina", aseguró Lavenia.
Los pacientes con enfermedad renal crónica tienen de 10 a 30 veces más posibilidades de desarrollar problemas en el sistema cardiovascular. "No sólo hay que diagnosticar la enfermedad renal en forma temprana para evitar llegar a la diálisis sino también porque de esta forma se previenen los eventos cardiovasculares asociados", afirmó el médico.
Causas diversas. El riñón se enferma por diversos motivos. Los principales siguen siendo la diabetes, la hipertensión, los quistes renales y las infecciones urinarias crónicas. Otras causas son las que afectan el ingreso de la sangre al órgano (vasculares); los cálculos que producen obstrucción y aquellas con una base inmunológica que afectan al glomérulo
(unidad funcional del órgano encargada de filtrar la sangre que ingresa y luego sale convertida en orina).
Un mayor conocimiento de la función renal hizo que la prevención ponga el énfasis en reducir el consumo de sal en las comidas. "El riñón es el encargado de regular el sodio y el agua del organismo", confirmó. "Consumimos mucho más gramos de lo que necesitamos. Si la evitamos durante un mes luego le perdemos el gusto, el paladar se acostumbra y no la necesita. Si bien el riñón la elimina, a veces no puede desecharla toda y eso agrava la hipertensión", dijo.
Los más expuestos a sufrir la alteración crónica del riñón son los diabéticos; hipertensos; mayores de 65 años (preferentemente hombres); aquellos con un familiar que sufre algún padecimiento renal; los que tuvieron algún episodio cardiovascular (infarto o accidente cerebrovascular); fumadores; alcohólicos y personas sedentarias.
Algunos de los síntomas que podrían indicar la presencia de alguna alteración renal son la hipertensión arterial; orinas espumosas o con sangre y los edemas (hinchazón) de cara, piernas y pies.
Para consultas la Sociedad de Nefrología de Santa Fe habilitó el siguiente e-mail: sociedad_nefrologia_santafe@yahoo.com.ar