El sistema de iluminación de la ruta llevaba más de tres años sin funcionamiento integral. Los trabajos incluyeron además los accesos al puente, la estación de peaje y la cabecera Victoria
13:31 hs - Domingo 05 de Julio de 2026
Funcionarios de Vialidad Nacional supervisaron las obras que se llevan adelante en el Puente Rosario-Victoria para garantizar los niveles adecuados de transitabilidad, seguridad vial y conservación. El informe del organismo destacó las tareas relacionadas con la recuperación del sistema de iluminación de la ruta, luego de más de tres años en penumbras.
La ruta que une las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, resaltaron desde el organismo nacional, "es un enlace fundamental para la circulación de los usuarios, la producción y el comercio de la región".
De acuerdo con esa definición, técnicos de Vialidad recorrieron la semana pasada el enlace vial para fiscalizar los trabajos que lleva adelante la empresa concesionaria, Conexión Alto Delta S.A, previstos en el pliego de la licitación lanzada el año pasado.
En el marco de la inspección, el organismo nacional destacó las tareas desarrolladas para la reparación y modernización de la iluminación de la ruta, incorporando tecnología Led. Un sistema que mejora la visibilidad, reduce el consumo de energía eléctrica y disminuye los gastos de mantenimiento.
En el informe del organismo se destaca que los trabajos incluyeron además los accesos al puente, la estación de peaje y la cabecera Victoria, "luego de más de tres años sin funcionamiento integral".
Mejores condiciones de circulación
La Red Federal de Concesiones establece un esquema mediante el cual las empresas privadas ejecutan las tareas de operación, rehabilitación y mantenimiento previstas contractualmente, mientras que Vialidad Nacional, como ente rector, supervisa su cumplimiento a través de un sistema de control por resultados.
Además de la recuperación del sistema de iluminación del Puente Rosario - Victoria, en la arteria se realizaron otras obras como el sellado de más de 70.000 metros lineales de fisuras para preservar la estructura del pavimento y prolongar su vida útil, el bacheo y reparación de losas de hormigón con el fin de optimizar las condiciones de circulación.
Los trabajos incluyeron la renovación integral de la señalización vertical, mediante la instalación de 540 nuevos carteles preventivos, reglamentarios e informativos y se completó la demarcación horizontal de la calzada, mediante la ejecución de 32.000 metros cuadrados de señalización y 1.000 metros cuadrados de símbolos viales.
También la reparación y puesta en servicio de los sistemas de balizamiento fluvial y aéreo del Puente Rosario - Victoria, a fin de garantizar el correcto funcionamiento conforme a las normas de navegación vigentes; la reparación y reacondicionamiento de las juntas de dilatación del puente principal y de los puentes ubicados en la zona de islas, la reposición y reparación de defensas metálicas vehiculares y barandas peatonales que optimizan las condiciones de seguridad en distintos sectores del viaducto y el calce de banquinas, desmalezado y limpieza de la zona de camino, junto al mantenimiento del sistema de drenaje que mejoran el entorno ante eventuales maniobras de emergencia.
Una licitación con historia
El gobierno nacional adjudicó, a principios de noviembre pasado, el mantenimiento del puente Rosario-Victoria a la empresa Obring SA, en el marco de la primera licitación vial lanzada por la administración de Javier Milei. La constructora local presentó una oferta de peaje de $3.385,80, por debajo del tope oficial de $4.050 y apenas por encima de la tarifa de referencia fijada en $3.300.
La licitación nacional formó parte de la Red Federal de Concesiones, el modelo con el que el gobierno nacional busca transferir al sector privado la gestión de corredores viales clave.
El puente Rosario-Victoria, inaugurado en 2003, es una de las infraestructuras más estratégicas del país: une las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, articula el corredor bioceánico y concentra un flujo diario de miles de vehículos particulares y de carga.
Con la nueva concesión, Obring asumió la administración y mantenimiento del tramo bajo un esquema de peaje actualizado y control de servicios, en línea con los estándares fijados por el Ministerio de Economía.
Una concesión a 30 años
El plazo de la concesión de la ruta a Victoria es de hasta 30 años.
En una audiencia pública llevada a cabo previo a la licitación, se dieron detalles de las obras iniciales, aquellas que la adjudicataria debería realizar dentro de los primeros tres meses. Entre otras, tareas de bacheo superficial y profundo, y eliminación de deformaciones del borde de la calzada y de hundimientos.
Otras de las obras importantes previstas era el calce de banquinas, el sellado de fisuras, corte de pasto, limpieza de la zona de camino y reparación de juntas. Además, se repintarán en su totalidad los casi 60 kilómetros de trayecto