La ciudad

El programa para adultos mayores de la UNR sextuplicó sus alumnos en tres años

El espacio, que comenzó a funcionar en 2011, arrancó este año con 3.600 inscriptos y una oferta con más de 60 cursos diferentes.

Lunes 05 de Mayo de 2014

La aceptación de la propuesta fue contundente. Desde que comenzó a funcionar en agosto de 2011 con apenas diez cursos y 500 inscriptos, el Programa Universidad Abierta para Adultos Mayores que puso en marcha la Universidad Nacional de Rosario (UNR) sextuplicó su cantidad de alumnos y funciona en un espacio propio en la esquina de Corrientes 2001, donde este año unos 150 dictan 68 cursos gratuitos. Las propuestas giran en torno a las artes, la producción audiovisual, la ciencia, la economía, la literatura, la música, la psicología y la salud. Y en 2014 comenzó con 3.600 inscriptos. Un dato llamativo: más del 80 por ciento de los alumnos son mujeres.

"Es una experiencia sumamente positiva y ahora, que ya llevamos casi tres años de trabajo, nos muestra que no equivocamos el camino", señaló Elida Penecino, quien ocupa la coordinación del programa desde el inicio e indicó que "el boca a boca" fue la principal fuente de crecimiento.

"Además de las convocatorias oficiales, empezó a aparecer gente con amigos o vecinos, personal de la misma Universidad comenzó a mandar a sus familiares,y muchos ex docentes y egresados volvieron a la UNR", planteó la coordinadora.

Cada alumno llega con sus objetivos: capacitarse en las áreas donde se desempeñaron gran parte de su vida profesional o, justamente, incursionar en disciplinas absolutamente diferentes. Eso sí, todos afirman que se trata fundamentalmente "de mantenerse mentalmente activo". 

Sociales. Puesto en marcha a mediados de 2011, las primeras propuestas de ese año toman como antecedentes los cursos abiertos para la comunidad que venía dictando la Facultad de Humanidades y Artes.

"La meta no sólo es contribuir a la calidad de la vida adulta sino realmente dar la posibilidad de que el conocimiento que se genera en las diferentes casas de estudio de la UNR se transfiera a esta población", planteó Penecino.

En torno a las arte, las letras, la filosofía y la historia, además de algo de física y de matemática, giraron las primeras propuestas. Se fueron sumando docentes de la Facultad de Bioquímica y, ya para 2012, el número de cursos había crecido y los inscriptos superaban los 1.500.

Este año son 3.600 los alumnos los que iniciaron las clases y las artes (25 por ciento) y las ciencias sociales (23 por ciento) siguen concentrando la mayor cantidad de estudiantes. Es más: los cursos más populosos y que superan el centenar de inscriptos están en esas áreas. Y son el taller de producción de objetos utilitarios, decorativos y de diseño y el curso de cuentos imprescindibles de autores esenciales.

Sin embargo, las posibilidades se ampliaron. Se sumaron propuestas sobre ecología y problemáticas ambientales, además de neurociencias y psicología. La producción audiovisual es otra de las áreas que convoca a hacer talleres de fotografía, e incluso de cine, donde los alumnos llevan adelante sus propias producciones y las exponen.

Como ocurrió desde el principio, las mujeres son mayoría abrumadora. "Fueron las pioneras y, aunque se siguen sumando hombres cada año, ellas son más en casi todas las clases", planteó la coordinadora.

De hecho, el 84 por ciento de las anotadas son mujeres. Algunos recién se suman este año, otros comenzaron los anteriores y nunca dejaron. "Acá no hay graduación, la gente se suma a cursos nuevos o avanza en diferentes niveles de una misma materia, pero la idea es que pueda quedarse si así lo desean", indicó la coordinadora.

Sobre las edades, si bien son mayoría los que median los 60 y los 70 años, hay 15 alumnos nacidos en la década del 20 y que ya superan los 90.

"Muchos vienen buscando gente más joven, otros los hacen para probar si están en condiciones de recomenzar una carrera universitaria o para mantenerse activos y con actividades sociales", agregó la coordinadora.

Luego señaló que, "aunque mayoritariamente son profesionales y graduados de la Universidad, también hay muchos que han cursado la escuela secundaria o apenas el primario".

En ese punto, Penecino hizo hincapié en que "este espacio es un claro reflejo de lo que fue la educación argentina entre los años 40 y 60, porque hay alumnos que en esa etapa sólo pasaron por la primaria, e incluso así tienen una capacidad de comprensión increíble: fueron autodidactas en su formación y hoy pueden comprender y hacer lecturas de los filósofos más complejos, algo que aparece como una clara dificultad en los jóvenes que ahora inician la universidad".

Oferta académica

Las clases que se dictan en el marco del programa están a cargo de docentes con un nivel afín a la oferta académica de la UNR.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario