Lunes 16 de Diciembre de 2019
"No es ni festival ni encuentro, es una acción política de visibilización de nuestra labor", dice la convocatoria a la que respondieron ayer las 17 muralistas que plasmaron sus obras en los paredones de la estación Rosario Norte, en barrio Pichincha. La movida fue convocada por Ammura (Agrupación Mujeres Muralistas Argentinas) y se replicó en distintas ciudades del país.
Las infancias libres y felices fue la temática elegida para el mural de colores brillantes plasmado a lo largo de casi cien metros. Ammura nació hace un año con el objetivo de exponer las diferencias de género que cruzan al arte urbano, sobre todo en cuanto a oportunidades de trabajo.
"Ser mujer es un placer para nosotras. Nos guía el amor y la pasión por el muralismo, pero también luchamos por paridad de género, sobre todo para que los eventos y convocatorias sean abiertos a mujeres, ya que generalmente los jurados y los seleccionados para participar de festivales o concursos son varones", explica Ludmilla, más conocida por su firma Ludnyk, estampada en varias paredes.
Con ese espíritu, festivo, autogestivo y coral, las muralistas plasmaron los rostros de niños de ojos y sonrisas amplias, pájaros y cielos inmensos que cubren los muros de la estación de trenes. La jornada de ayer fue la segunda que se replica en el país. El año pasado, el lugar elegido fue la plaza Carlos Gauna, de Córdoba al 5000, que recuerda a las víctimas de la violencia institucional.