La ciudad

El Papa Francisco le agradeció los regalos a Mónica Fein

Esta carta, que exhibe el sello de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, dio cuenta formal de la recepción y del agradecimiento personal de Francisco por los obsequios.  

Sábado 15 de Agosto de 2015

La intendenta Mónica Fein recibió una carta oficial del Vaticano, en la que un asesor le hizo llegar a la mandataria el agradecimiento del Papa Francisco por los regalos que recibió con motivo de la reciente visita a la Santa Sede. “Tengo el gusto de transmitirle el reconocimiento de Su Santidad por este cortés gesto, rogándole que haga llegar el agradecimiento del Santo Padre a los remitentes”, señala la cálida misiva firmada por monseñor Peter B. Wells.

   Esta carta, que exhibe el sello de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, dio cuenta formal de la recepción y del agradecimiento personal de Francisco por los obsequios.

   En el escrito, fechado el 30 de julio pasado, el representante del Vaticano le transmitió a la intendenta la consideración y la estima que le dispensa el Papa.

   Vale recordar que los regalos que llevó la intendenta fueron entregados el 21 de julio, con motivo de la participación de Fein en el coloquio organizado por la Academia Pontificia de Ciencias convocado por Francisco, que reunió a más de 50 alcaldes de todo el mundo en el Vaticano.

   Entre los presentes más significativos estuvieron dos obras en cerámica con las figuras de Inodoro Pereyra y Mendieta, que para Fein sirvieron para definir con acierto la representación del ser rosarino.

   Los artistas plásticos rosarinos, Ariel Maciel y Claudio D’Angelo, fueron los autores de esos dos personajes creados por el genial escritor y humorista Roberto Fontanarrosa, un auténtico símbolo de la rosarinidad.

   Asimismo, la intendenta llevó una fotografía enmarcada, realizada por Silvio Moriconi, con la imagen del Monumento a la Bandera poblado de chicos en una jura de la enseña patria. Y también una réplica de la tapa de La Capital, del día después de la llegada de Juan Pablo II a Rosario en 1987, en una suerte de declaración de intención para que ese mismo hecho se pueda repetir.

   Fein dejó en las salas del Vaticano que se ocupan de recibir y entregar los regalos al Sumo Pontífice una gran cantidad de cartas, libros, remeras y otros objetos que los rosarinos le hicieron llegar al enterarse de su trascendental encuentro con el Papa Francisco.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario