La Ciudad

El obispo Eduardo Martín pidió que no haya más paros

El sacerdote habló de "catástrofe educativa" al inaugurar ayer el primer refugio para personas en situación de calle que estará abierto todo el año

Miércoles 09 de Diciembre de 2020

Espero que el año próximo no haya más paros y que los chicos puedan volver al aula”, declaró el obispo de Rosario, Eduardo Martín, en el marco de la inauguración de un refugio para personas en situación de calle, además de casa de recuperación de adictos y una escuela para adultos, que comenzará a funcionar este miércoles junto a la iglesia del Buen Pastor, Laprida 2747.

El obispo presidió la misa de inauguración de lugar, y destacó que “esto es apenas una ayuda, pero no la solución que necesita la sociedad. Porque sin educación no hay trabajo, y sin trabajo hay desempleo, pobreza e indigencia y todo ello lleva a que sean mayores los índices de violencia”.

El obispo habló de la crisis social y de la pobreza que trajo como consecuencia la cuarentena. “Hoy estamos llegando a cubrir lo esencial, que es dar de comer, alimentar a los que tienen hambre, pero no nos podemos quedar ahí. Mucha gente perdió el empleo y quien antes podía pagarse una pensión, ahora tiene que salir a mendigar”, declaró.

Con ironía, el obispo subrayó: “Mientras nuestros gobernantes están ofuscados por aprobar la ley del aborto y por manejar a los jueces, en la calle crece el hambre, el desempleo y no está garantizada la educación. ¿Alguno de ellos estará trabajando para que los niños puedan volver a las aulas?”, preguntó.

Los no nacidos

El obispo no eludió el debate sobre el aborto que se está dando en el Congreso. “¡Qué cínico! En Navidad van a aprobar una ley que permite terminar con la vida del no nacido”, expresó al respecto.

“Desde la Iglesia seguimos apostando por la vida, y trabajado para cuidarla y custodiarla como un don sagrado en todos los momentos”, manifestó y agradeció el trabajo de tantos sacerdotes y laicos que están empeñados tanto profesional como voluntariamente, en el cuidado de la vida.

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Actualmente, en Rosario, desde parroquias y grupos de laicos, se está trabajando en iniciativas, como los centros de día y casas de medio camino, para que quienes terminaron los tratamientos por consumo de estupefacientes logren insertarse en la sociedad, tal como se inauguró ayer en el Buen Pastor, hasta hogares para albergar a las mujeres que sufren violencia de género y no tienen adónde recurrir, o aquellas que están transitando embarazos en situaciones de extrema vulnerabilidad.

“Todas estas obras son la muestra de que los cristianos se movilizan, calladamente, y muestran su fe en la ayuda al prójimo, intentando dar respuesta a los graves problemas de la sociedad”, apuntó Martín.

“Catástrofe educativa”

Al hablar de la educación, el obispo Martín, quien además preside la Comisión Episcopal de Educación de todo el país, citó al Papa Francisco, quien describió a este año como de una “catástrofe educativa”.

La pandemia dejó al descubierto las diferencias sociales, la imposibilidad de conectividad de muchos chicos. Además, la falta de contacto con sus pares y de lugares donde reforzar los vínculos los perjudicó enormemente. Por eso espero que el año próximo no haya paros, y que todos trabajemos para que los niños sean los más cuidados y accedan al derecho de la educación”.

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Preocupado por el tema, destacó que si no se trabaja desde la educación “será muy difícil resolver los demás problemas sociales”.

Por último, el obispo manifestó un mensaje a los fieles animándolos a que “no se dejen robar la esperanza, con mayúscula. Solo Dios nos sostiene en los momentos difíciles y en las tormentas de la vida. Con él, nuestra vida está salvada” y animó a los fieles a seguir trabajando por la vida, por las familias y por los más necesitados de la sociedad, tal como se está haciendo en la iglesia del Buen Pastor.

Las obras del Buen Pastor

La iglesia del Buen Pastor, Laprida 2747, abrió sus puertas este año y todos los sábados voluntarios fueron a acondicionar las instalaciones, ya que junto al templo se abre este miércoles el primer refugio para personas en situación de calle, que funcionará los 365 días del año.

El padre Fabián Belay, quien está a cargo de esta obra, explicó que lo central es “la Eucaristía” y contó que además de las misas, en la iglesia habrá Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento durante las 24 horas.

Junto a la iglesia quedó inaugurado el refugio con capacidad para 60 personas que podrán permanecer en el lugar todos los días, de 17 a 8.

“Empezamos con un grupo de 20, y de a poco se irán sumando más”, explicó Belay, quien ya viene trabajando con personas en situación de calle y conoce a las primeras que se alojarán en el nuevo refugio.

A su vez, la semana próxima comenzará a funcionar una Casa de Medio Camino, destinada a alojar a personas que, si bien terminaron el tratamiento para dejar las adicciones, necesitan un lugar donde vivir hasta que puedan insertarse en la sociedad. Este lugar también estará abierto todo el año y tendrá 16 lugares disponibles.

En una segunda etapa, en el mismo predio se abrirá una escuela primaria para adultos y un Eempa para personas en situación de calle.

Allí también se pondrán en funcionamiento talleres de capacitación en oficios y se abrirá un consultorio odontológico. Esta obra se hizo con la ayuda de más de 100 voluntarios que trabajaron durante todo el año en la restauración de los espacios. También hubo empresarios que colaboraron con donaciones para la realización de las obras.

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