La ciudad

El municipio va a la búsqueda de programas habitacionales para construir viviendas

La Intendencia tiene cada vez más hectáreas propias para destinar a viviendas, pero necesita de programas habitacionales provinciales y nacionales para darles uso.

Domingo 23 de Junio de 2013

La Intendencia tiene cada vez más hectáreas propias para destinar a viviendas pero necesita de programas habitacionales provinciales y nacionales para darles uso. El Fondo Municipal de Tierras ya cuenta con unas 15 hectáreas de un reservorio que ha crecido, en parte, por el aumento de las compensaciones que abonan los privados al construir por encima de lo permitido. El destino del suelo que posee el Estado local y los instrumentos del municipio para garantizar el acceso a la casa propia serán uno de los ejes centrales de la campaña electoral a punto de iniciarse en Rosario.

   El debate se da en tiempos de agudización de las contradicciones en el mercado inmobiliario rosarino: más de 50 mil familias carecen de techo propio, mientras los departamentos deshabitados en la ciudad ya suman 80 mil.

   Al respecto, el sociólogo Marcelo Saín, ex titular de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, vinculó esa oferta inmobiliaria no canalizada con los excedentes económicos que aporta la venta ilegal de granos y la narcocriminalidad.

   Además, un grupo de investigadores locales relacionó el boom de la construcción, la concentración de la tierra y la profundización de las desigualdades con el incremento de los homicidios y los conflictos sociales.

   El municipio cuenta con algunas herramientas para atenuar el déficit habitacional e intervenir en el mercado inmobiliario. Entre ellas se destaca el Fondo Municipal de Tierras, creado por ordenanza en el año 1997 e integrado por los inmuebles “que se reciban o adquieran con objeto de constituir una reserva de tierras, más las compensaciones económicas efectuadas por los urbanizadores”.

   Durante los últimos años, a través del Régimen Diferencial para el Desarrollo de Proyectos Edilicios Especiales, las compensaciones que aportan los privados se incrementaron notablemente.

   De esta forma, se engrosó la reserva de tierras del municipio. “Es un fondo que cada vez tiene más terrenos, ahora está en torno a las 15 hectáreas”, precisó el secretario de Planeamiento, Pablo Barese.
  El funcionario advirtió que pese al aumento de terrenos propios, la Municipalidad requiere de programas habitacionales provinciales y nacionales para darles uso. “Son intervenciones a escala que exceden el margen de acción de un municipio, por eso necesitamos del apoyo de otros niveles del Estado”, agregó.

Déficit. De todas formas, el titular de la Secretaría de Planeamiento aclaró que “las 15 hectáreas que integran el Fondo Municipal de Tierras no pueden pensarse como una solución al déficit habitacional que tiene una ciudad como Rosario”.

   En ese sentido, ejemplificó: “Hace unos días se confirmó la construcción de 360 viviendas del programa Procrear en 4 hectáreas del club Tiro Federal Argentino. Es decir que en las 15 hectáreas propias de la Municipalidad se podrían levantar unas 1.500 viviendas”.

   La problemática habitacional promete ser uno de los ejes centrales de la campaña electoral a punto de iniciarse en la ciudad. Días atrás, la concejala radical María Eugenia Schmuck, propuso crear un Fondo Solidario para la Vivienda, mediante una sobre tasa diferencial del 50 por ciento sobre la TGI en las viviendas deshabitadas de Rosario.

   Schmuck mencionó en su iniciativa que el déficit habitacional en Rosario es padecido por unas 50 mil familias, unas 25 mil en los sectores de más bajos recursos, y otro tanto en sectores asalariados y de ingresos medios, según el Consejo Económico y Social.

   Consultada respecto a cómo determinar que una casa o departamento está deshabitada, la edila respondió: “En muchas ciudades europeas por ejemplo, se cruzan datos catastrales con los servicios, fundamentalmente el consumo energético para estimar si esa cuenta está habitada o no”.

   Al respecto, la secretaria de Hacienda municipal, Verónica Irízar, puso en duda su viabilidad. “El municipio y las empresas de servicio tienen bases de datos catastrales distintas, no son fáciles de cruzar y saber en poco tiempo si una cuenta municipal está ocupada o no”, señaló.

G.Z

 

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