La ciudad

El municipio sigue de cerca las redes sociales para prevenir disturbios en fiestas

Una vez que se detecta una convocatoria para reunirse en los parques, se monta un operativo de seguridad y control que se despliega en el lugar.

Domingo 12 de Enero de 2020

Las reuniones autoconvocadas de jóvenes que, munidos de alcohol y parlantes, inundan durante Navidad, Año Nuevo y otras fechas festivos espacios verdes como la zona de Dorrego y el río empezaron hace unos años, pero no adquirieron ribetes de descontrol hasta el año pasado.

Los días fuertes son el 25 a la madrugada (una noche más familiar) pero la masividad se expresa especialmente el 1º de enero, cuando los chicos suelen festejar con amigos y la convocatoria llega a juntar entre 8 y 10 mil personas. Sin embargo, también han sido convocadas otras menos concurridas las noches de Halloween (31 de octubre) y Reyes (5 de enero).

Para anticiparse y prevenir excesos, la Secretaría de Control realiza un seguimiento en redes sociales. El último 5 de enero, con motivo de Reyes, se montó un operativo porque circulaban convocatorias (en especial por Instagram) para la zona "con escabio (sic) y parlantes". Pero al ser una noche ventosa y de tormenta, la participación fue menor. El municipio montó un operativo preventivo, de todas formas.

"Hacemos un trabajo de inteligencia en redes sociales, con un par de Guardias Urbanos que entienden del tema e investigan. Principalmente se dan por Instagram, alguien pone una historia con una votación haciendo una encuesta sobre si se quieren juntar o no, y convocan. Cuando detectamos eso ponemos a todas las áreas en alerta", apuntó la Secretaria de Control municipal, Carolina Labayrú.

Además del parque de las Colectividades, otras zonas de convocatoria durante los festejos de diciembre suelen ser la plaza Buratovich (Cafferata y 3 de Febrero), plazas de barrio Rucci y las Cuatro Plazas (Mendoza al 6600).

El operativo montado para el 25 de diciembre y el 1º de enero incluyó a 50 agentes que trabajan en la órbita de la Secretaría de Control y Convivencia.

"Primero nos adelantamos y establecimos contacto con Higiene Urbana para que comiencen a trabajar desde muy temprano, porque el vecino que quiere ir con su hijo al parque a primera hora tiene que poder disfrutar del mismo sin problemas", contó la funcionaria.

Personal de Control Urbano y Guardia Urbana estableció un cordón humano a lo largo de 150 metros en el sector de barranca, tras la baranda delimitadora, ya que es un sector que no está iluminado e invita a que los jóvenes se crucen. Al ser irregular, no es apto para ser pisado, y el combo con el alcohol consumido puede ser letal.

En la costa acompañó Prefectura con su lanchón. También la policía de la provincia y Gendarmería participó con algunos agentes en la barranca. En la calle, agentes de Tránsito y fiscalización del transporte hacían pruebas de alcoholemia a particulares y servicios públicos, y controlaban el flujo vehicular para que los chicos que cruzaban masivamente lo hagan sin peligro y por el lugar que corresponde.

Alcohol

En tanto, otros trabajadores municipales hicieron el patrullaje a pie entre los presentes para que el encuentro se desarrolle en un ámbito de buena convivencia: "Hubo un trabajo de hormiga, uno por uno, pidiendo que bajen la música de los parlantes e ir detectando a los oportunistas que estaban vendiendo alcohol entre los presentes", dijo la funcionaria.

Además, se controló a los comercios de las adyacencias, que no pueden vender ese tipo de bebidas después de las 23.

"No es lo mismo que tengan abastecimiento constante de alcohol, a que se lleven una cerveza en una heladerita hasta que se les termina. Es un trabajo preventivo, no punitivo", consideró.

Labayrú esgrimió que "no se reprimió, sino que se controló", y destacó que "no hubo una sola pelea ni incidente". En ese sentido, consideró que "los jóvenes tuvieron buena predisposición".

La concurrencia comenzó entre las 2.30 y las 3 de la madrugada. "No podemos prohibir que utilicen el espacio público. Vamos a controlar y a asegurar la convivencia. Por eso a las 7 dimos la orden de que se corte la música, y ahí se empezaron a ir", reconstruyó.

La secretaria de Control retomó una frase del intendente: "Como dice Pablo (Javkin), vamos a la vecindad. Levantemos la idea del vecino del barrio que sale a tomar mate a la puerta de la casa, porque es alguien que está mirando qué pasa y hace sentir seguro al que se baja del colectivo y pasa caminando", finalizó.

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