La ciudad

El municipio le paga un subsidio para que viva en una pensión trucha

Paradójicamente, el lugar fue clausurado por la propia Intendencia. Vive en pésimas condiciones de higiene y seguridad en San Martín al 1600.

Jueves 09 de Agosto de 2018

La Secretaría de Promoción Social del municipio admitió ayer que asiste económicamente desde hace 11 meses a una mujer que usurpa una pensión trucha en el macrocentro, la que, paradójicamente, fue clausurada por la propia Municipalidad en enero de este año. La insólita situación ya generó un pedido de informes en el Concejo. Desde la oposición se preguntan si existen seguimientos por parte de operadores sociales para conocer en qué condiciones y dónde vive la gente que recibe subsidios estatales.

Esta historia comenzó a desnudarse el domingo pasado, cuando La Capital reveló que el salón de fiestas infantiles "Hasta el Cielo", ubicado en San Martín al 1600, casi esquina Pellegrini, había cerrado sus puertas como consecuencia de una ola de robos y vandalismo. Una ex empleada del lugar había apuntado sus críticas hacia los moradores de una pensión que ocupa la planta alta del inmueble (San Martín 1665). Aseguró que la gente que vive allí, en condiciones insalubres y de hacinamiento, "ingresaba por detrás del salón y se robaba todo", y hasta reveló que les tiraban agua servida desde el techo.

Un día después, el ex socio del dueño del salón, Ezequiel Lowden, dijo que esa pensión era regenteada por él y su antiguo compañero de negocios, Emiliano Dutra, y la pareja de éste último, Sandra Vallejos. Así, recordó que "comenzó como una hostería" en la que paraban cadetes de policías y que luego él fue despedido del negocio tras sufrir un hecho de inseguridad.

Lo concreto es que la pensión siguió trabajando hasta que el 15 de enero de este año. Ese día, de acuerdo a la información oficial de la Secretaría de Control y Convivencia del municipio, fue clausurada por "falta de habilitación y malas condiciones de higiene".

Según remarcaron los voceros oficiales, se la volvió a fiscalizar en febrero, donde "se mantuvo la clausura y se giró la causa al área de legales para iniciar una denuncia penal ante la reiteración de la violación de clausura".

Lo curioso del caso es que mientras Control y Convivencia clausuraba la pensión, Promoción Social asistía económicamente a una mujer que vive allí adentro.

Se trata de Laura Moyano, a quien le usurparon la casa y se quedó en la calle junto a sus cinco hijos (a uno de ellos lo hirieron en una pierna en mayo de 2017).

Contención

Según indicaron ayer desde la Secretaría de Promoción Social, Moyano llegó a esa dependencia en septiembre del año pasado y fue asistida a través del Servicio de Atención Ciudadana. "Vino en busca de ayuda porque no podía pagar un alquiler. De las entrevistas surgió que había sido desalojada violentamente del lugar donde vivía, en La Lagunita (Roullión y bulevar Seguí). Fue atendida conjuntamente con el Servicio de Atención a las Víctimas y se le comenzó a entregar una ayuda económica desde el municipio", remarcaron.

Con ese dinero, Moyano le contó a La Capital que pagó 6 mil pesos por mes para alojarse en la pensión, en donde aseguró que le cobraron hasta el mes pasado, a pesar de que el lugar está clausurado desde febrero. Es más, el sitio fue usurpado por una decena de personas y tanto en la Secretaría de Control como en la policía admitieron estar al tanto de los "problemas de convivencia" que está generando en el barrio.

El tema ya repercutió en el Concejo, donde el edil de Cambiemos, Carlos Cardozo, presentó un pedido de informes en el que solicitó que se le detalle si en "San Martín 1665 funciona una pensión clandestina" y si Desarrollo Social asiste económicamente a familias que están viviendo allí en pésimas condiciones.

"La problemática de las pensiones que funcionan en Rosario sin la habilitación correspondiente es un tema de larga data que la Municipalidad no aborda, a nuestro criterio, con la firmeza con la que debería hacerlo. Casi a diario nos llegan denuncias de vecinos de toda la ciudad y a partir de esos reclamos en casi todas las sesiones del Concejo se solicitan inspecciones y eventualmente clausuras de estos alojamientos fuera de la norma", subrayó Cardozo.

Mientras tanto, los bomberos debieron acudir hace dos semanas a la pensión para sofocar un principio de incendio en la pensión, ya que en el lugar se acumulan colchones y maderas que entraron en combustión.

Ayer, en tanto, el frente del salón de fiestas que funciona en la planta baja fue cercado por una valla, en lo que se cree es un intento por evitar más usurpaciones (ver aparte).

vallado. El local del frente fue vallado ayer para evitar otra usurpación.

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