La Ciudad

El municipio clausura entre tres y cuatro bares que incumplen protocolos por fin de semana

La mayoría son minimarkets y se encuentran en los barrios. Pichincha y Pellegrini, los más cumplidores

Lunes 19 de Abril de 2021

Por fin de semana, el municipio rosarino clausura entre tres y cuatro bares que incumplen los protocolos de Covid o la normativa que rige durante las restricciones dispuestas para bajar el crecimiento de contagios.

La mayoría está habilitado como minimarket, es decir kioskos con mesas para sentarse, y en general se ubican en los barrios o en zonas más alejadas del centro. Según las autoridades, en los paseos gastronómicos, como Pichincha o Pellegrini, donde los locales están más expuestos, el cumplimiento es mayor.

Desde que rigen las nuevas limitaciones a la circulación dispuestas por el Gobierno Nacional y refrendadas por la provincia y el municipio, por lo general las clausuras se deben a funcionamiento fuera del horario permitido y no cumplimiento del protocolo de coronavirus. Falta de distanciamiento, con más comensales en la misma mesa (por ejemplo un cumpleaños en el que se juntan muchos clientes en lugar de dividirse en varias plazas) y exceso del 30 por ciento de aforo permitido en el contexto de pandemia son las causas más usuales. En la semana también se dispone el cierre de locales, pero por otras razones como falta de habilitación.

“Esto sucede si vamos a un local y detectamos que están muy excedidos en la cantidad de personas que tienen que tener, y en otros casos lo hacemos por incumplimiento de la normativa. Hubo clausuras en algunos casos por funcionamiento por fuera de horario en minimercados. A las 23 no puede entrar más gente y a las 0 los comercios tienen que estar cerrados”, detalló la secretaria de Control local, Carolina Labayru.

La funcionaria dijo que de todas formas, a los que vienen cumpliendo y en todo caso registran alguna desprolijidad se les remarca la falta en el momento para que puedan subsanarla sin llegar a la clausura, y los que se cierran es porque cometen violaciones muy evidentes o son reincidentes. Entre los casos se puede mencionar a Buffalo, una cervecería clausurada el fin de semana pasado en Boedo al 2200 en la que no se cumplía ningún tipo de protocolo, no había distanciamiento, y se detectó mucha cantidad de personas paradas y juntas. Otro es el bar La Pecera, de Santa Fe y Vera Mujica, un lugar que ya sufrió muchas clausuras. La última fue hace 15 días por trabajar fuera de horario y tener personal sin barbijo.

Por ejemplo, si los agentes detectan a algún mozo sin barbijo, la falta queda registrada y se le hace colocar en el momento, sin que se convierta en motivo de clausura. Pero si la próxima vez que van al lugar, otra vez el trabajador está sin tapabocas, eso queda como antecedente en el Tribunal de Faltas, y ante una clausura la sumatoria puede hacer que el juez dicte más días de extensión o una multa más cara, ya que se observa el comportamiento del comercio.

En general la mayoría de los bares respeta los protocolos, más que nada los que están más expuestos, como Pichincha y el Paseo Pellegrini. Por eso, los que violan la normativa se suelen ubicar en algunos barrios. “En los corredores gastronómicos tenemos presencia permanente, y son los que más cumplen, porque saben que estamos controlando. Les cuesta mucho estar abiertos y no la están pasando bien, y por eso intentan ajustarse a la normativa. Pero saben que contra los infractores caemos con todo el peso de la ley”, destacó.

Este fin de semana, entre sábado y domingo se clausuró un minimarket de Salta al 2600 por encontrarse funcionando fuera de horario permitido. En Génova al 1000, se dictó el cierre de un bar por falta de medidas de seguridad y protocolo. También se le puso la faja a un kiosco de 27 de Febrero al 1000 por encontrarse trabajando fuera de horario permitido y constatarse la venta de alcohol después de hora. Por último, en Doctor Riva al 1700, se procedió a la clausura de un kiosco por encontrarse trabajando fuera del horario permitido por las restricciones.

Operativo conjunto con Trabajo

El fin de semana hubo en la ciudad inspecciones en cooperación entre el Ministerio de Trabajo provincial y agentes municipales, en las que se verificó el cumplimiento de los protocolos sanitarios en bares y restaurantes.

“En general el operativo fue positivo, ya que vimos un alto nivel de cumplimento de las normas de distanciamiento social en el interior de los locales gastronómicos”, analizó el subsecretario de Fiscalización del ministerio, Facundo Osia, que estuvo a cargo del operativo. Sobre la situación de los trabajadores en relación de dependencia, informó que “las inspecciones permitieron comprobar que la gran mayoría cuenta con los elementos de protección necesarios, ha recibido capacitación respecto de las normas establecidas y la está cumpliendo”.

Respecto de la situación en el exterior de los bares, también se verificó un alto grado de cumplimiento de los protocolos sanitarios por parte de los comensales, y en los casos en que se encontraron grupos de personas reunidos que excedían el máximo permitido, se intimó a los propietarios a reubicar las mesas, lo cual fue cumplimentado de forma inmediata y sin que se registren inconvenientes.

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