Lunes 21 de Febrero de 2022
La precarización y la feminización de la pobreza. La paridad en las comisiones directivas sindicales y el acceso a los puestos mismos de trabajo. Las paritarias con perspectiva de género. Las violencias en los espacios de trabajo. Las licencias materno-parentales y la crisis de cuidados que desnudó la pandemia de Covid-19. El techo de cristal también en los sindicatos, así como "los suelos pegajosos" que las retienen en las bases de las estructuras laborales y de toma de decisiones, fueron parte del intercambio que durante el fin de semana mantuvieron trabajadoras y dirigentes de Argentina y Latinoamérica.
La agenda fue parte del II Segundo Encuentro Sindicalismo y Feminismo de cara al 8M. Una cita que tuvo a Rosario como escenario durante este sábado y domingo, en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Allí en dos jornadas de trabajo intercambiaron experiencias más de 150 mujeres trabajadoras y sindicalistas de Santa Fe, Córdoba, Chaco, Salta, Mar del Plata, Buenos Aires y Capital Federal, además de Uruguay y Chile.
La convocatoria al intercambio de experiencias y sobre todo a fortalecer "la apuesta de los sindicatos por un feminismo transversal y horizontal que atraviese cada rincón de las organizaciones y que tenga incidencia en las políticas públicas", como lo afirmó la secretaria General de ATE, Lorena Almirón, superó las expectativas de los organizadores y "se triplicaron" las asistentes, señalaron las organizadoras.
Herramientas concretas
Como anfitriona, ya que parte de los paneles de debate se llevaron adelante en la sede de San Lorenzo 1879, Almirón no solo destacó como central el intercambio de experiencias, sino sobre todo "la posibilidad de proyectarnos hacia toda Latinoamérica y poder construir en conjunto a través de diferentes miradas y de las diferentes centrales sindicales".
La dirigente apuntó en ese sentido no solo a la posibilidad de que las mujeres accedan a una mayor cantidad de cargos en las comisiones directivas de los gremios, sino "a transformar la realidad actual del conjunto de las trabajadoras que va en declive hacia la precarización y los despedidos".
Para eso, Almirón enumeró desafíos concretos en el corto plazo: participación de las mujeres en los convenios colectivos de trabajo, paritarias con perspectiva de género.
"Eso permite poder defender los derechos laborales que no solo incluyan mejoras salariales y condiciones de trabajo, sino también licencias materno-parentales, entre otros puntos", dijo.
El acceso al trabajo
Jimena Frankel, es parte del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma y en su paso por las jornadas señaló que de acuerdo a los trabajos que se vienen realizando a través de entrevistas se puede afirmar que para las mujeres "sigue siendo un problema el ingreso en actividades masculinizadas".
Quien algo sabe de eso es Laura Mehring, secretaria General del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rafaela y Esperanza e integrante de la Federación Aceitera, una dirigente que proviene de un sector conformado en un 90 por ciento por hombres y donde donde las pocas mujeres que son parte de la industria están relegadas a los sectores mantenimiento, es decir limpieza, y administración.
"Es importante tener una visión de los que pasa con las mujeres en los sindicatos de otros países y poder llevar cada una sus experiencias", destacó Mehring, que además destacó la pelea que sostienen las mujeres aceiteras no solo por "el cupo femenino y cargos en los sindicatos, sino para que a partir de allí haya más mujeres trabajando y no solo en mantenimiento".
La uruguaya Gabriela Segovia es delegada e integrante de la Dirección del Sindicato de la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (Aute), uno de los sectores masculinizados del vecino país, que además atraviesa un momento de recortes y tercerizaciones.
Segovia fue quien no solo habló del techo de cristal, sino además "del suelo pegajoso que tenemos que lograr que disminuya" y recalcó: "Eso lo tenemos que hacer en conjunto".
Para ella, además del acceso al trabajo y sobre todo del acceso a las áreas operativas, las violencias y el acoso laboral "es un tema central sobre todo en lugares donde hay muchos hombres y pocas mujeres y donde aún no está arraigada la idea de que haya mujeres trabajando y haciendo las mismas tareas que los varones", señaló.
La crisis de los cuidados
Desde el otro lado de la Cordillera y como parte del Comité Sindical de Chile, Pamela Valenzuela, participó de las jornadas haciendo hincapié en el trabajo que vienen llevando adelante "de un transfeminismo transfronterizo e internacional" que viene mirando de cerca las luchas de las mujeres en las Argentina.
"Sabemos que el trabajo funda la sociedad, pero el capitalismo patriarcal es un problema porque no nos resuelve a las mujeres los problemas que nos pone y hay estrategias por delante que no son locales porque el capital también es transnacional", señaló Valenzuela, que hizo hincapié en cómo la pandemia de Covid-19 desnudó la crisis de cuidados.
"Esta crisis de reproducción social de la vida es producto de la precarización del neoliberalismo", señaló la dirigente chilena, que bregó porque se reconozcan las tareas de cuidados justamente hasta ahora no remuneradas y que tienen a mujeres y niñas como principales protagonistas.