La Ciudad

El Ministerio de la Mujer avanza en el proyecto de un sistema integral de cuidados

"La pandemia mostró que se puede frenar la economía, pero las tareas de cuidados se pueden paralizar", dijo Lucía Cirmi

Martes 23 de Febrero de 2021

La redistribución más justa de las tareas de cuidado estaba en la agenda del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad desde su creación el 10 de diciembre de 2019, cuando aún sin pandemia la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advertía que en la región las mujeres destinaban entre 22 y 42 horas semanales a las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas, el triple que los hombres. Sin embargo, lo que no estaba previsto es que cinco meses más tarde la pandemia de coronavirus multiplicara la sobrecarga en el espacio doméstico. La creación de una Mesa de Cuidados buscó dar respuestas a lo largo del 2020 y ahora inicia el 2021 con el desafío de presentar en los próximos meses un proyecto de ley que por primera vez ponga en marcha a nivel nacional sistema integral de cuidados. Así lo anticipó la directora nacional de Políticas de Cuidados, Lucía Cirmi, que dejó en claro que será un borrador que surgirá “de un proceso participativo” a través de rondas de consultas y encuentros con organizaciones y sindicatos. “El objetivo es poder plantear allí un cambio de paradigma”, dijo la funcionaria, que dejó en claro que “no es un tema del futuro”.

Las urgencias fueron lo que hubo que atender a partir de marzo pasado y uno de los principales desafíos del Ministerio de las Mujeres fue transversalizar la perspectiva de género en las medidas que a partir del aislamiento preventivo y obligatorio fue tomando el Ejecutivo nacional. Es que si algo mostró la pandemia, afirmó la funcionaria, es que "se puede frenar la economía, pero las tareas de cuidados no se pueden paralizar".

“Hubo muchas pequeñas acciones a lo largo de la pandemia se fueron tomando desde el principio que fueron posibles con la existencia de la mesa de cuidado y eso permitió, entre otras cosas, pensar justamente en las habilitaciones para circular de quienes estaban al cuidado de otras personas, del mismo modo que se hizo con los padres separados con hijes para permitir una mayor equidad también en esos casos”, recalcó Cirmi.

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Entre otras medidas, la funcionaria agregó la posibilidad de que las trabajadoras de casas particulares pudieran acceder al Ingreso Federal de Emergencia (IFE) así como los trabajadores en relación de dependencia con niños y niñas a cargo accedieron a las licencia con goce de salarios. Y ahora, en el marco del retorno a la escolaridad, tendrán justificada la inasistencia a los lugares de trabajo cuando sus hijos no asistan a la escuela y tengan actividades ya sea virtuales o en el hogar.

“En todo este proceso uno de los mayores logros es que el tema esté puesto a la par en la discusión, estamos valorando socialmente mucho más el cuidado cuando antes había una connotación negativa”, consideró.

Cambio de paradigma

Primero como militantes en diferentes espacios del feminismo muchas de las funcionarias que actualmente integran el Ministerio de Mujer, Género y Diversidad ya venían insistiendo en que lejos de esperar a estar mejor, las modificaciones de las políticas públicas deben ser en el ahora. "No es un tema del futuro, lo militamos desde política pública y desde allí creemos que hay que traccionar por dinero y espacios porque el cuidado es una cosa muy concreta”, explicó Cirmi.

Lo concreto además es que por ahora está medido no solo que las mujeres son más pobres, sino que además están sobrecargadas con las tareas que realizan gratuitamente y que permiten que la rueda de la economía siga girando.

Así, las mujeres tienen trabajos más pobres, están más subocupadas y más desocupadas y tienen menos acceso a la seguridad social y cuando un varón cobra un promedio de 100 pesos por su salario, una mujer cobra 65,3, de acuerdo al trabajo "Desigualdades de género en números" realizado por la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Una discriminación negativa que además se traduce en tiempo: el 88,9% de las mujeres participan de las tareas domésticas no remuneradas y les dedican en promedio 6,4 horas diarias, mientras que solo el 57,9% de los varones participa en estos trabajos, a los que les dedican un promedio de 3,4 horas diarias, según los datos actualizados por la Dirección de Economía Igualdad y Género.

Por eso, la elaboración de un Mapa Federal del Cuidado busca desandar la idea de que el cuidado “es algo intuitivo de las mujeres, sino que es un saber que se certifica y que comunitariamente hay mujeres cuidando que saben un montón y eso debe ser tenido en cuenta”. Así como lo propone la campaña “Cuidar en igualdad”.

Sin embargo, el mayor desafío en el ahora es la elaboración de anteproyecto de ley que crea un sistema nacional e integral de cuidados y que como señaló Cirmi, "busca plasmar el cambio de paradigma en función de lo que viene sucediendo y en función de lo que tiene que pasar hacia adelante”.

Los ejes del anteproyecto están puestos en “el compromiso del Estado, en pensar la noción de cuidado como un trabajo, un derecho y una necesidad de la población en general, pero de las poblaciones específicas que requieren mayores cuidados, como son las infancias, los discapacitados, los adultos mayores, la diversidad”.

“Buscamos no reproducir la desigualdad”, remarcó la funcionaria que adelantó que se trabajará sobre todo el universo de trabajadores y trabajadoras del cuidado que van desde la economía popular y las organizaciones sociales hasta los sistema de salud, las amas de casa y el sector comunitario”.

Garantizar un piso de cuidados a todas y a todos los que lo necesitan es el gran desafío. “Hoy el cuidado depende del bolsillo de una familia y de los vínculos de familiares, eso es lo que hay que transformar para que todos tengan el mismo derecho y al mismo tiempo quienes cuidan, sean remunerados”, concluyó.

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