La ciudad

El megaproyecto de las torres y paseo público consiguió despacho e irá al recinto

Cambiemos, Frente Progresista y el peronista Osvaldo Miatello facilitaron que el expediente llegue a la sesión de mañana.

Miércoles 03 de Julio de 2019

Con la firma de 13 de los 21 concejales de las comisiones de Ecología, Planeamiento y Gobierno, el expediente que impulsa la construcción de tres edificios en el Paso del Siglo logró despacho favorable y llegará mañana al recinto para su aprobación. Pasaron 20 meses de debate parlamentario que ayer reverdeció con severas críticas de la oposición y el aval del oficialismo, Cambiemos y un referente del peronismo.

Al mediodía el Salón de los Acuerdos del Palacio Vasallo se llenó de concejales de las tres comisiones, asesores, vecinos, curiosos y funcionarios. Estuvo atiborrado en los 90 minutos en que se extendió la reunión tripartita y en la que se lograron las firmas suficientes para darle despacho al expediente "manzana 125", delimitada por Córdoba, Paraguay, Corrientes y Rioja.

En Ecología lo firmaron el concejal e intendente electo Pablo Javkin, el justicialista Osvaldo Miatello, el macrista Carlos Cardozo y la socialista Verónica Irizar.

En Gobierno, suscribieron la iniciativa la radical María Eugenia Schmuck, el socialista Horacio Ghirardi y los macristas Roy López Molina y Gabriel Chumpitaz.

Planeamiento contó con los avales de Schmuck, Ghirardi y los ediles de Cambiemos Cardozo, Agapito Blanco y Agustina Bouza.

El proyecto del empresario rosarino Aldo Lattuca comprende 40 mil metros cuadrados en tres edificios, el más importante, sobre Corrientes, quedó reducido en su altura de los 88 metros iniciales a 70 metros, donde están previstas oficinas comerciales. En tanto, sobre Paraguay y Rioja se pensaron viviendas de uno, dos y tres dormitorios.

En cuanto a la infraestructura se proyectó un estacionamiento privado y público de cuatro plantas, paseo comercial, plaza pública y un pasaje peatonal que atravesará la manzana. Todo el megaemprendimiento demandará 500 empleos directos y una inversión superior a los 80 millones de dólares.

El encuentro de ayer tuvo idas y vueltas entre las bancas que no avalaron la iniciativa y aquellos que se decidieron a avanzar con el proyecto y sus reformulaciones.

Frente a las fuertes críticas de la concejala de Ciudad Futura Caren Tepp, Miatello le recordó que hubo mucho tiempo de debate, audiencias y discusiones. "Se consensuó un texto, y se verá en el recinto si hay algunas sugrencias o iniciativas que surjan", dijo.

Blanco recordó que, según la normativa vigente, el desarrollador pudo haber presentado "una caja de zapatos cerrada" en vez de un "proyecto virtuoso". Ghirardi aclaró que se trata de un predio privado que "combina rentabilidad con espacio público con usos mixtos y generará actividad económica", para luego coincidir con Schmuck al considerar que no es el rol del Concejo discutir proyectos, sino definir sus usos.

Quien fue al cruce fue Juan Monteverde de Ciudad Futura. "El problema es la subordinación política que tiene este cuerpo con los empresarios. El estudio de impacto ambiental es un folleto de la constructora. Nosotros no decimos que no se construya, pero sí que no se haga a alguien rico. Porque le estamos triplicando la rentabilidad, en vez de pensar en mecanismos de viviendas con precio tope", señaló para lamentar: "Es una portunidad perdida para discutir la rentabilidad, porque les regalamos todo lo que piden".

Entre los ejemplos que esgrimió Monteverde, citó los proyectos en parques habitacionales en el noroeste y el hotel prometido en Puerto Norte "donde nadie se hizo cargo del fracaso". El edil pidió discutir mañana dos proyectos que tienden a generar nuevos mecanismos de control a los emprendimientos.Cardozo pidió la palabra para adelantar que votará "subordinado a mi conciencia, mi familia y mi bloque".

Otra que quiso aclarar algunos tópicos fue Irizar. "Hay una ordenanza que regula los convenios urbanísticos donde Rosario es pionera, y establece con los privados planes detalle con áreas de reserva que están estipuladas, cuánto debe pagar el urbanizador y las compensaciones correspondientes. Se votan indicadores, no a un empresario", respondió. Fernanda Gigliani, por el peronismo, consideró que las áreas centrales necesitan uso residencial "porque si se transforman en corredores bancarios solamente terminan expulsando a los vecinos".

Llegó otro aporte crítico de la edila kirchnerista Marina Magnani y un retruque de Chumpitaz a Monteverde: "Cuando el poder nos pertenece es genuino y cuando no, es corrupto", dijo para ponderar el beneficio del proyecto en la incorporación de mano de obra.

El peronista Eduardo Toniolli relativizó que si se realiza el proyecto se pueda atravesar la manzana y justificó su negativa acompañar la iniciativa. "Desde la gestión de Mirta Levin para acá, no compartimos la política de planeamiento del socialismo". Mañana, el proyecto se abordará en el recinto.

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