El Latinoamericano cedió parte de un predio para evitar que se lo usurpen
El colegio de avenida Pellegrini firmó un convenio con una fundación que instaló una huerta en un sector del campo de deportes

Viernes 19 de Marzo de 2021

Tras varios intentos de usurpación registrados antes y durante la pandemia en el campo de deportes que el Centro Educativo Latinoamericano (CEL) tiene en Uriburu y Avellaneda, la institución resolvió entregar en comodato a la Fundación Igualar sus instalaciones para que allí funcione una huerta agroecológica. La decisión fue notificada ayer en una carta aclaratoria de las autoridades ante el revuelo que en un sector de la comunidad educativa generó esta decisión, que será compatible con el uso escolar de las instalaciones.

Los grupos de WhatsApp y las redes sociales se encendieron entre los padres con el reinicio de las clases ante al nuevo destino que tiene el campo de deportes del colegio. A punto tal, que ayer los directivos difundieron una carta para explicar lo hecho en los últimos años.

Las imágenes de un letrero dando cuenta de la llegada de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (Utep) Santa Fe al predio “Federico Pagura” reprodujo aún mas los comentarios y algunas quejas.

El lugar, según lo manifestado por las autoridades escolares, es un tema de “preocupación institucional” desde fines de los 90, cuando se anunció la prolongación de Avellaneda, concretada en 1998 (cuando un sector fue expropiado para su trazado). Años después, continúa el comunicado, “la modificación urbana y el aumento demográfico de la zona, los cambios de hábitos y la mayor complejidad social a tener en cuenta en las planificaciones, nos llevaron a la organización de torneos y nuevos usos para mantener en actividad el predio, aún los fines de semana, evitando la usurpación en al menos cuatro oportunidades”.

Fue así que a partir de 2011 comenzaron a gestionarse alternativas para el uso comercial del predio fuera del horario escolar.

Con la pandemia hubo nuevas denuncias policiales por otras nuevas tentativas de usurpación que no prosperaron por la intervención anticipada de la policía y el Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Previamente, es decir hacia 2016, el CEL intentó vender el predio y reinvertir lo recaudado en nuevas instalaciones para educación física. “Las propuestas no fueron las esperadas”, indicaron.

En forma paralela, el Latino trabajó con autoridades ministeriales del área de Educación y de Infraestructura de Santa Fe para construir un emprendimiento público-privado educativo, recreativo y cultural para intercalar este proyecto con las actividades físicas. Pero el proyecto quedó inconcluso.

La vía de la concesión encendió la expectativa en plena pandemia. La Fundación Igualar les acercó una propuesta educativa que “se condice con los objetivos educativos históricos” de la institución.

“En ese marco, la Junta Directiva aprobó y firmó en diciembre un convenio de cooperación para que dentro del predio, por fuera de los tiempos exclusivos de uso curricular y extracurricular, se constituya en espacios que consideramos problemáticos una huerta experimental que dará origen a una escuela de formación agroecológica”, explicó la carta pública.

Incluso, para darle un anclaje al convenio en comodato, el CEL destacó que se sigue una tradición “en cuanto a funcionar como incubadora de otras escuelas”, como la Escuela Especial La Alborada y la Escuela Técnica 2.066.

En este acuerdo y como contrapartida, la Fundación Igualar mantendrá la infraestructura general del lugar. Así, y en recuerdo del primer niño que estudió en el CEL, el campo de deportes pasó a llamarse “Complejo Educativo Obispo Federico Pagura” con la mención de que en él funciona el “Campo de Deportes CEL” y en apartado siguiente “Escuela Agroecológica Fundación Igualar”.

Los comentarios de los padres fueron elevando el voltaje en los últimos días y algunas fotos se viralizaron. Es por ello que en la misiva las autoridades educativas destacaron que la sigla Utep en un cartel al ingreso, “es la forma en que las familias que trabajan en el espacio de huerta comercializarán lo producido, logrando un medio de vida digno”.

Y para despejar dudas, también se indicó que más allá del uso exclusivo para el CEL, la huerta experimental con su vivero y cuidado intensivo, “habilitará a estudiantes de los tres niveles la posibilidad de realizar trabajos de campo en áreas científicas así como en sus intersecciones”.

El proyecto se complementa con el plantado de árboles frutales y zonas de floricultura. Un proyecto que ya sembró dudas en grupos de padres.