El juez advierte indicios de culpa en el padre que abusó de su hija
El caso es el de un hombre que fue denunciado por la madre de la menor y que sometía a la nena desde que tenía cuatro años. El magistrado lo procesó, lo que implica un alto grado de probabilidad de que haya cometido ese delito.

Martes 08 de Mayo de 2012

El juez de Instrucción Juan Andrés Donnola, quien dictó el procesamiento de un hombre acusado de abusar sexualmente durante varios años de su hija, consignó esta mañana que las pruebas recolectadas hasta el momento "encuentran responsabilidad directa de esa persona sobre su hija. De acuerdo a la investigación ahora concluida, este hombre tenía ciertos acercamiento íntimos desde que la nena tenía 3 ó 4 años".

El caso tiene que ver Jorge A., de 51 años, quien fue denunciado en la Justicia por haber abusado sexualmente de su hija. El hombre siempre negó esa acusación, y manifestó que todo era un invento de su ex pareja y mamá de la nena para alejarlo de su hijo. Así se hizo saber incluso a este diario hace dos años.

Lo cierto es que la causa avanzó y cuando el juez obtuvo pruebas como para detenerlo, Jorge A. escapó y fue declarado prófugo. En esa situación estuvo casi dos años, pero hace unas semanas fue detenido.

En contacto con el programa "El primero de la mañana" de La Ocho, el magistrado hizo una aclaración sobre las implicancias de la resolución que firmó hace pocos días. "Estamos hablando de un juicio de probabilidad. Nuestras decisiones, como jueces de Instrucción,  es un juicio de probabilidad. No hay un juicio de condena. Una persona es realmente culpable de un delito cuando se la condena".

"En principio, encontramos responsabilidad directa de de esta persona con respecto a hechos de abuso sexual con respecto a su hija", aseguró el magistrado. Y detalló: "De acuerdo a la investigación realizada, este hombre tenía ciertos acercamientos íntimos con la hija desde que tenía 3 ó 4 años de edad. Esto surge a través de análisis psicológicos de la menor, cámaras Gesell".

"Estos delitos son los denominados de alcoba o íntimos, donde las investigaciones se inician con el análisis que se puede hacer de la víctima, sea menor o mayor -siguió-. En el caso de una menor, tenemos que lograr una mayor profundización en cuanto al aspecto psicológico, además del físico y psiquiátrico, para saber si la chica no fabula o está contando algo impuesto por otra persona. Todo ese análisis fue profundizado en la causa".